The Objective
Sociedad

León XIV, desbordado por el cariño: «La Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre»

80.000 personas abarrotaron el estadio Santiago Bernabéu en su encuentro con la Iglesia Diocesana

León XIV, desbordado por el cariño: «La Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre»

El papa León XIV y el cardenal y arzobispo de Madrid, José Cobo en el Bernabéu. | Reuters

Unos 80.000 fieles de la diócesis de Madrid y las diócesis de Alcalá de Henares y Getafe se han reunido este lunes en el estadio Santiago Bernabéu para participar en un multitudinario y jubiloso encuentro con el Papa, que ha terminado por sucumbir al cariño y al caluroso recibimiento que ha recibido durante estos primeros días de su visita a España. Antes de iniciar su intervención final, emocionado, ha improvisado unas palabras, afirmando que «la Iglesia de Madrid ha hecho un golazo para siempre».

Hasta ahora, el Santo Padre había contenido la emoción del cariño recibido en los diferentes actos en los que ha participado en Madrid, sobre todo este domingo en el encuentro con el mundo de la cultura, el deporte y la empresa, donde recibió una ovación de siete minutos. En su rostro se veía cómo luchaba por no llorar. Este lunes, sucedió lo mismo en el Congreso de los Diputados, cuando los diputados y senadores le tributaron el aplauso más largo que se recuerda en el salón de plenos de la Cámara Baja. Pero este lunes no ha podido evitarlo y ha pronunciado estas palabras de agradecimiento.

León XIV ha iniciado sus palabras poniendo en valor la importancia de «los lazos de una familia eclesial tan hermosa que está aprendiendo el arte de la polifonía, es decir, de la unidad en la diversidad». El Santo Padre ha subrayado que «vuestra alegría será contagiosa si de ser una emoción pasajera se convierte en un modo estable de ser, en un sentimiento profundo que renueva a las personas, a los grupos y a la comunidad diocesana».

El acto ha reunido a representantes de parroquias, movimientos, vida consagrada, sacerdotes y agentes pastorales, con especial presencia de los consejos pastorales parroquiales. Este encuentro con los fieles madrileños, presentado por Christian Gálvez y Patricia Pardo, ha girado en torno a varios testimonios y actuaciones musicales de artistas como la de David Bustamente, que ha cantado el «Himno de la alegría» para despedir al Papa. A ambos lados del altar se han instalado, sobre unas andas, las figuras del Cristo de Medinacelli y la Virgen de la Almudena.

En este encuentro se ha presentado un vídeo sobre «Realidades de Madrid» y dos paneles que han versado sobre «Consejos pastorales y Convivium Himno Convivium» y «Migración e iniciación a Cristiandad». Igualmente, se han presentado piedras de nuevas parroquias y se han entonado canciones como «Iglesia peregrina de Dios», que el Papa también ha cantado.

León XIV ha afirmado que «nuestro corazón necesita cantar, es decir, interpretar los acontecimientos y las situaciones celebrando con los demás el sentido que irradian». En este sentido, ha afirmado que «cantar es una necesidad que impregna la convivencia e interpela la cultura, la incita a permanecer abierta y en constante evolución».

León XIV ha pedido que «el pluralismo no se disperse en el desorden, sino que, en la práctica de la sinodalidad, se convierta en el espacio en el que la humanidad recupere sus cimientos sólidos y su fin último», como así escribe en su encíclica Magnífica humanitas. A su juicio, «existe pues una relación especial entre la Iglesia y la ciudad, que cobra mayor importancia en el cambio de época que estamos viviendo: una relación que, naturalmente, se materializa entre personas de carne y hueso, en las relaciones laborales y de proximidad, pero también en las distintas comunidades, asociaciones y entidades barriales».

El Santo Padre ha subrayado que «es tan importante no dispersarnos ni encerrarnos cada uno en el grupo o en el entorno en el que ya nos sentimos seguros, entre personas que siempre cantan la misma melodía», señalando que «para llegar al corazón de la ciudad hay que cultivar la conciencia de que la verdad es sinfónica y siempre nos supera, cultivar el deseo de encontrar al Resucitado, que siempre va por delante de nosotros, nos precede y tal vez ya esté presente donde aún no lo hemos buscado».

León XIV ha destacado que «Madrid es una ciudad donde conviven tradiciones y almas diferentes» y que Dios «conoce uno a uno los corazones de sus habitantes». Además, ha subrayado que la Iglesia diocesana puede ofrecer «el testimonio evangélico que desata las mejores fuerzas de una humanidad bombardeada de imágenes y palabras, pero hambrienta de justicia y sedienta de verdad».

El Papa ha subrayado que hay que tener confianza en que «se puede volver a la fe o conocerla por primera vez en la edad adulta» y que hay que estar dispuestos a «acoger los nuevos comienzos no como una excepción, sino como la regla de la misión». Para León XIV, «la inversión en los consejos parroquiales y diocesanos no tiene un objetivo menor que este: modificar la sensibilidad de cada uno gracias a una escucha más profunda de lo que el Espíritu dice de la Iglesia»; y apunta que «sería una lástima reducirlos a meros trámites burocráticos, son espacios de escucha recíproca para el ejercicio del discernimiento».

León XIV ha invitado a los presbíteros «a reconocer la práctica del discernimiento comunitario como una de las mayores oportunidades que la sinodalidad ofrece a su ministerio», indicando que «cuando reducimos la vida eclesial a una rutina en la que cada uno permanece encerrado en sus hábitos y en su papel, lo que nos falta es el Espíritu».

Publicidad