Marruecos consolida el Estrecho como ruta clave del tráfico de drogas sintéticas
Más de 176.000 pastillas intervenidas en Tánger Med evidencian la presión en las vías entre Europa y el norte de África

Imagen de archivo de sustancias psicotrópicas similares a las 1,6 millones de unidades incautadas por Marruecos en el último año. | Matias Chiofalo (Europa Press)
Las últimas incautaciones registradas en el puerto de Tánger Med vuelven a poner de relieve las rutas del narcotráfico en el entorno del Estrecho. En menos de 48 horas, tres operaciones permitieron interceptar más de 176.000 pastillas de distintas sustancias, entre ellas cerca de 140.000 comprimidos de éxtasis y varias partidas adicionales de fármacos con efectos narcóticos.
El puerto marroquí, uno de los principales puntos de conexión marítima entre África y Europa que continúa ganando peso con el paso de los años, canaliza a diario un elevado volumen de vehículos y mercancías. Ese flujo continuo es utilizado por las redes para introducir pequeñas remesas ocultas en transportes convencionales, integradas en el tránsito regular.
Las tres intervenciones registradas en Tánger Med responden a la presión que soportan las principales infraestructuras portuarias de la región. Este enclave actúa como nodo logístico y concentra una parte significativa del tráfico de pasajeros y mercancías entre Marruecos y la costa europea.
Las incautaciones recientes se produjeron en vehículos que cruzaban el puerto, un patrón habitual en este tipo de operaciones. La utilización de medios de transporte ordinarios forma parte de las estrategias de ocultación empleadas por las organizaciones, que buscan aprovechar la densidad del tráfico para reducir la probabilidad de detección.
Una tendencia sostenida
Los datos a nivel nacional apuntan en la misma dirección. En los últimos tres años registrados, las autoridades marroquíes han incautado más de cuatro millones de pastillas psicotrópicas introducidas de forma ilícita en el país. Solo en 2025, las aprehensiones superaron los 1,6 millones de unidades, lo que supone un incremento aproximado del 10%.
Las cifras muestran una evolución clara, con variaciones anuales pero con un volumen elevado de incautaciones en todos los ejercicios recientes. Este tipo de sustancias ha pasado a ocupar un lugar relevante dentro de las actuaciones contra el narcotráfico. Las autoridades marroquíes relacionan el aumento de las interceptaciones con el refuerzo de los controles en puertos, aeropuertos y pasos fronterizos.
Vínculo con Europa y nuevas rutas
El origen de una parte significativa de estas sustancias se sitúa en Europa. Informes especializados en crimen organizado señalan que países como Países Bajos y Bélgica concentran una parte importante de la producción de drogas sintéticas, especialmente MDMA. La capacidad de fabricación en estos países supera el nivel de consumo interno, lo que favorece la búsqueda de mercados exteriores. En este contexto, el norte de África aparece como destino y zona de tránsito dentro de las rutas de distribución.
Las investigaciones sobre crimen organizado ubican parte de la actividad en redes transnacionales con base en el norte de Europa. Estas estructuras operan en distintos puntos del continente y utilizan corredores como el eje Benelux-Andalucía-Marruecos para el tránsito y distribución de sustancias.
El Estrecho de Gibraltar se configura así como un corredor de peso entre Europa y África. Andalucía, por su parte, ocupa su lugar en este entorno logístico, tanto en operaciones de entrada como en movimientos posteriores dentro del continente.
Inversión tecnológica en las fronteras
Marruecos ha reforzado sus sistemas de control en frontera en los últimos años. La Administración de Aduanas e Impuestos Indirectos (ADII) ha impulsado proyectos para integrar herramientas de inteligencia artificial en las aduanas, con el objetivo de mejorar la selección de inspecciones y optimizar el análisis de grandes volúmenes de datos en el tránsito de mercancías. Este movimiento estratégico supone un esfuerzo de digitalización de los controles aduaneros, desarrollado en colaboración con organismos internacionales.
También se suma la modernización de los laboratorios forenses, que permiten identificar sustancias. Esta mejora permite detectar cambios en la composición de las sustancias sintéticas, que pueden modificarse con rapidez.
Sustancias y perfiles de consumo
Dentro de este fenómeno se incluyen diferentes tipos de compuestos. Además del éxtasis, las incautaciones recogen también medicamentos utilizados fuera de los canales legales, como el clonazepam o el fenobarbital, que pueden ser empleados en la elaboración de mezclas como el karkubi, sustancia psicoactiva de bajo coste que combina derivados del cannabis con potentes psicofármacos.
Estas sustancias circulan en formatos de fácil transporte y distribución, lo que facilita su integración en circuitos ilícitos. Los informes sobre consumo consultados por THE OBJECTIVE sitúan su presencia principalmente en entornos urbanos y entre población joven, aunque las autoridades subrayan la dificultad de establecer patrones claros debido a la variedad de compuestos disponibles.
Una red compleja
El tráfico de drogas sintéticas opera a través de estructuras transnacionales que combinan producción, transporte y distribución en distintos países. Esta configuración requiere mecanismos de cooperación entre autoridades para el intercambio de información y la coordinación de actuaciones.
Las últimas incautaciones registradas en Tánger Med, más allá de su volumen, según explican las fuerzas policiales a este medio, reflejan la actividad de redes que operan en varios niveles y que utilizan infraestructuras clave del transporte internacional para desarrollar su actividad. El Estrecho mantiene así un papel clave en estas dinámicas, tanto en las rutas tradicionales del narcotráfico como en el creciente tráfico de sustancias sintéticas.
