El PSOE abandona su sede de Almusafes tras desvelar TO que es propiedad del alcalde
Los socialistas seguían pagando el alquiler del local propiedad del alcalde al que habían expulsado del partido en marzo

Operarios retirando la cartelería socialista de la sede del PSOE en Almusafes, visible todavía en la imagen de la izquierda antes de su desmontaje. | THE OBJECTIVE
La crisis abierta en el PSOE de Almusafes (Valencia) sumó este miércoles una nueva escena cargada de simbolismo político. Apenas un día después de que THE OBJECTIVE revelara que el partido seguía pagando el alquiler de su sede al alcalde expulsado Toni González, varios operarios retiraron la cartelería socialista del local situado en la calle Pinar de la localidad valenciana.
La imagen, captada este miércoles por la mañana, muestra a tres trabajadores desmontando el rótulo del PSOE de la fachada del inmueble que durante años ha funcionado como sede oficial de la agrupación socialista de Almusafes. La retirada se produce solo 24 horas después de la publicación de la exclusiva de THE OBJECTIVE sobre la operación inmobiliaria del regidor y el mantenimiento del alquiler pese a su ruptura total con el partido.
La escena refleja hasta qué punto el conflicto político ha terminado desbordando todos los límites dentro de una de las agrupaciones históricas del socialismo valenciano. Porque el local del que ahora desaparecen las siglas del PSOE sigue siendo propiedad del propio Toni González, expulsado por Diana Morant tras el escándalo de las denuncias por acoso sexual y laboral y la posterior investigación de Antifraude.
Según distintas fuentes consultadas por este medio, la dirección socialista comandada por Diana Morant habría decidido acelerar la salida de la sede después del fuerte impacto interno de los hechos.
Una sede símbolo de la crisis
La polémica había adquirido una enorme carga política por el contexto en el que se producía. Toni González compró el inmueble en mayo de 2023, apenas unos días antes de las elecciones municipales del 28-M, cuando todavía era el gran referente del PSOE en la población y uno de los dirigentes con mayor peso orgánico en la provincia de Valencia.
Desde entonces, el grupo municipal socialista venía utilizando el local mediante un alquiler sufragado con las subvenciones públicas que reciben los grupos políticos del Ayuntamiento.
La situación había terminado convirtiéndose en una anomalía difícil de explicar políticamente: el PSOE seguía utilizando como sede un local propiedad del dirigente al que el propio partido había expulsado dos meses antes.
Y no solo eso. González continúa siendo alcalde de Almusafes pese a su expulsión del PSOE y trabaja ya en la creación de un nuevo proyecto político independiente con el que pretende concurrir a las elecciones municipales de 2027.
Fuentes próximas al caso aseguran que la publicación de la exclusiva aceleró una reacción inmediata dentro de la estructura socialista valenciana. «Era insostenible mantener esa situación», explica una fuente política conocedora de los movimientos producidos en las últimas horas.
La retirada de los carteles se interpreta ahora como el primer paso visible de una ruptura definitiva entre el PSOE valenciano y el entorno político del alcalde.
La guerra interna sigue abierta
El episodio llega además en un momento especialmente delicado para la agrupación local socialista. La pasada semana, el PSOE abrió expedientes a varios concejales del entorno de González y estudia su expulsión definitiva tras meses de enfrentamiento con la dirección autonómica encabezada por Diana Morant.
El conflicto estalló inicialmente tras las denuncias por presunto acoso sexual y laboral contra el alcalde, que terminó agravándose cuando la Agencia Valenciana Antifraude abrió un expediente sancionador por un supuesto «patrón de represalias» contra la trabajadora denunciante de la empresa pública EMSPA.
La resolución de Antifraude, de tono especialmente duro, señalaba directamente al alcalde y a miembros del consejo de administración de la empresa pública por una «escalada de hostigamiento» contra la víctima, incluyendo el expediente disciplinario y posterior despido de la trabajadora.
Ese procedimiento provocó una auténtica implosión dentro del PSOE de Almusafes. Primero llegó la expulsión de González. Después comenzaron las bajas masivas de militantes y el distanciamiento de buena parte de la agrupación local respecto a la dirección autonómica. Ahora, la retirada de la sede supone un nuevo símbolo de esa fractura.
Porque durante meses el PSOE valenciano había mantenido una situación paradójica: mientras expulsaba al alcalde y trataba de contener el desgaste político del caso, seguía financiando indirectamente el alquiler de un local propiedad del propio González.
Fuentes municipales consultadas por este periódico explican que el grupo socialista percibe subvenciones municipales para su funcionamiento ordinario y que parte de esos fondos se destinaba al pago de la sede.
La retirada de los símbolos socialistas no implica necesariamente que el conflicto haya terminado. De hecho, varias fuentes sostienen que la dirección del PSOE trabaja ya para reorganizar completamente la agrupación local y buscar un nuevo espacio desde el que reconstruir la estructura del partido en el municipio.
Mientras tanto, Toni González continúa manteniendo el control político sobre buena parte del antiguo núcleo socialista local. La escena de este miércoles resume visualmente la magnitud de la ruptura: operarios desmontando el rótulo del PSOE de un local propiedad del alcalde expulsado mientras el partido trata de rehacerse de la mayor crisis interna sufrida en el último año en la Comunidad Valenciana.
