The Objective
Comunidad Valenciana

El PSOE de Almusafes paga el alquiler de su sede al alcalde expulsado por Diana Morant

Toni González compró el local en abril de 2023 y desde entonces cobra el alquiler con la subvención al partido

El PSOE de Almusafes paga el alquiler de su sede al alcalde expulsado por Diana Morant

El alcalde de Almusafes, Toni González, y la sede del PSOE en esta población, a la derecha | THE OBJECTIVE

La crisis política que ha hecho estallar al PSOE de Almusafes sigue dejando escenas difíciles de imaginar por su carácter casi esperpéntico. Mientras el alcalde exsocialista Toni González ultima un nuevo proyecto político con el que pretende concurrir a las elecciones de 2027 tras su expulsión del partido, la sede local del PSOE continúa funcionando en un local de su propiedad, por cuyo alquiler sigue cobrando de las propias siglas socialistas con las que ahora está enfrentado.

Según ha podido saber THE OBJECTIVE, el alcalde valenciano adquirió en 2023 el local que históricamente utilizaba el PSOE como sede en la población. La operación se produjo apenas unas semanas antes de las elecciones municipales de mayo de aquel año. El inmueble, situado en la calle Pinar de la localidad, ya estaba alquilado al partido con anterioridad, pero pasó a ser propiedad del entonces alcalde y de su entorno familiar.

Desde entonces, el alcalde cobra el alquiler del local a través de las subvenciones municipales que reciben los grupos políticos del Ayuntamiento y que el propio Toni González se encargó de aprobar.

Una sede del alcalde expulsado

La paradoja es difícil de ignorar. Toni González fue expulsado del PSOE hace dos meses tras el estallido del escándalo relacionado con las denuncias por acoso y la posterior investigación de Antifraude sobre un presunto patrón de represalias contra la trabajadora denunciante de la empresa pública municipal de servicios. Sin embargo, el exdirigente socialista continúa siendo el propietario del local que utiliza el grupo municipal socialista.

Y no solo eso. Según distintas fuentes municipales consultadas por este periódico, González sigue entrando y saliendo con normalidad de la sede con la cartelería socialista mientras ultima la creación de una nueva formación política independiente con la que pretende concurrir a las próximas elecciones municipales.

«Es una situación completamente surrealista», resume una fuente conocedora de la situación interna del municipio. «El PSOE continúa utilizando una sede propiedad de la persona que acaba de romper con el partido, está organizando un proyecto político alternativo y usa dicho local para arremeter contra la dirección de la formación».

El asunto adquiere todavía mayor relevancia porque los concejales expulsados también del PSOE la pasada semana (por hacer seguidismo del alcalde y sus señalamientos públicos hacia la presunta víctima del acoso laboral y sexual) continúan formalmente integrados en el grupo municipal socialista del Ayuntamiento de la población valenciana. Esa circunstancia les permite seguir percibiendo la subvención destinada al funcionamiento del grupo político, incluyendo el pago del alquiler de la sede.

El control económico del grupo municipal

Fuentes de la oposición explican que el sistema de subvenciones municipales contempla una asignación fija anual para cada grupo político, además de una cantidad variable por concejal.

Ha sido precisamente durante el mandato de Toni González cuando se ha modificado el sistema de reparto de esas ayudas. Según denuncian desde otros grupos municipales, el PSOE redujo drásticamente la parte fija de la subvención y aumentó el componente variable ligado al número de ediles, un cambio que perjudicó especialmente a los partidos de la oposición, PP y Compromís.

Actualmente, el grupo socialista sigue percibiendo una de las mayores subvenciones municipales debido al número de concejales que mantiene en el Ayuntamiento. Y es con esos fondos con los que se estaría pagando el alquiler del local propiedad de González.

«Él compró la sede sabiendo que el PSOE siempre iba a necesitar un local y que el grupo municipal seguiría cobrando subvenciones para mantenerla», explica una fuente política conocedora de la operación inmobiliaria. La compra escriturada del inmueble se formalizó, según la documentación consultada, por un importe cercano a los 95.000 euros.

La gran anomalía del PSOE valenciano

La situación refleja hasta qué punto el PSOE valenciano ha perdido el control político sobre la agrupación de Almusafes. Pese a la expulsión de Toni González y de los concejales afines a él, la dirección autonómica todavía no ha promovido formalmente su salida del grupo municipal socialista. Y eso tiene consecuencias prácticas inmediatas: continúan conservando la estructura institucional, las subvenciones y la utilización de la sede.

Fuentes municipales explican que para expulsar oficialmente a los ediles del grupo municipal sería necesario un movimiento formal del PSOE ante el Ayuntamiento comunicando que ya no representan políticamente a las siglas socialistas. Pero, por ahora, ese paso no se ha producido.

Mientras tanto, el nuevo escenario político sigue generando contradicciones difíciles de explicar. Los mismos concejales que preparan un nuevo partido político siguen actuando oficialmente como grupo municipal socialista y utilizando la sede del PSOE.

Todo ello mientras la dirección de Diana Morant trata de contener una crisis que ya ha provocado una fuga masiva de militantes en la localidad y la práctica descomposición de la agrupación histórica socialista.

Porque el caso Almusafes ya no se limita únicamente a las denuncias iniciales de acoso sexual y laboral. A ello se han sumado: la investigación por acoso sexual laboral y sexual del PSOE contra el alcalde, la investigación de Antifraude, la expulsión del alcalde del partido, la readmisión obligada de la trabajadora despedida, la ruptura con los concejales socialistas por parte del PSOE valenciano, la fuga masiva de militantes y, ahora también, la polémica por una sede socialista cuyo propietario es precisamente el dirigente expulsado por el propio partido.

En Almusafes, muchos militantes resumen la situación con una frase que se repite desde hace semanas en conversaciones internas: «El PSOE ha perdido el pueblo, pero Toni González todavía conserva las llaves de la sede».

Publicidad