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Política

'Gol' de Sánchez a Sumar: el segundo decreto anticrisis no se debatirá hasta dentro de un mes

Los socialistas apurarán los plazos y se desentenderán en la práctica de negociar las medidas sobre la vivienda

‘Gol’ de Sánchez a Sumar: el segundo decreto anticrisis no se debatirá hasta dentro de un mes

La ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. | Alberto Ortega (Europa Press)

Pedro Sánchez ni olvida ni perdona las rebeliones internas. El presidente del Gobierno castigará a Sumar por el espectáculo del pasado viernes que obligó a retrasar más de dos horas el inicio del Consejo de Ministros que debía aprobar las medidas anticrisis y su comparecencia posterior ante los medios de comunicación en el Palacio de la Moncloa. Su vendetta será la indiferencia con respecto al segundo decreto que pactó con Yolanda Díaz, en una negociación in extremis previa a la reunión del órgano colegiado. Según las fuentes gubernamentales consultadas por THE OBJECTIVE, el decreto no se debatirá hasta dentro de un mes, en la primera semana hábil tras las vacaciones de Semana Santa.

La previsión del Gobierno es apurar los plazos hasta el jueves 23 de abril, cuando expira el tope legal de un mes para convalidar el real decreto. Sin embargo, según anticipan fuentes parlamentarias, esa jornada es inhábil en el Congreso de los Diputados por tratarse del Día de Castilla y León, con lo cual habría que adelantar o retrasar la fecha para cumplir con la obligación legal de que los reales decretos-ley deben ser convalidados en el plazo máximo de un mes, según el artículo 68 de la Constitución. La idea de Moncloa es posponer «al máximo» la fecha del segundo decreto para distanciarlo del primero y para desvincular la victoria del primer paquete de medidas, elaborado por el PSOE, de la más que previsible derrota del segundo, que ha propuesto y exigido Sumar.

La estrategia de dilatar los plazos es un intento por calmar las aguas internas después del amago de cisma en la coalición, cuyo socio minoritario amenazó con plantar al ala socialista del Gobierno si no se incluían sus exigencias en materia de políticas de vivienda dentro del paquete de medidas. El presidente del Gobierno rebajó la crisis interna el pasado viernes al calificar de «salseo» el mayor enfrentamiento que ha tenido la coalición en lo que va de legislatura y hablar de «la política del siglo XXI». Este lunes, la vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, también minimizó lo ocurrido en una entrevista en Radio Nacional en la que aseguró que «fue una batalla pequeña» y que «no fue tan gorda» como otras, aunque no precisó si bajo su mandato o el de su predecesor, Pablo Iglesias. Sí reconoció que las discrepancias internas van a más por la «ineficacia del PSOE».

La política «maldita» de Vivienda

La brecha entre los socios de la coalición sigue creciendo en el actual contexto electoral. Mientras Sumar confía en que apurar los plazos les da «aire» para llegar a un acuerdo, los socialistas no ocultan que lo que pretenden es desvincularse de la redacción, negociación y, posteriormente, derrota del texto que alumbró el viernes el Consejo de Ministros. Pese a que Moncloa habla de un «texto conjunto del Consejo de Ministros», las fuentes gubernamentales consultadas explican que el jefe del Ejecutivo prevé hacer responsable de la negociación a Yolanda Díaz como líder del socio minoritario de la coalición, en lugar de sus habituales negociadores, el ministro de Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, y el secretario de Estado de Relaciones con las Cortes, Rafael Simancas.

Como ocurrió al principio de la legislatura, con la derrota de Yolanda Díaz en el decreto del subsidio por desempleo, los estrategas gubernamentales explican que en esta ocasión tendrán que ser los ministros de Sumar quienes tendrán que negociar sus apoyos, como en enero de 2024, cuando «Bolaños dejó tirada a Yolanda» negociando dos de los tres decretos que presentó la cuota socialista y dejando fuera de las conversaciones el decreto de subsidio por desempleo que exigieron desde Sumar y que decayó finalmente por el voto en contra de Podemos, PP y Junts.

Sánchez «va a devolver el golpe»

Fuentes socialistas ven «difícil» que la ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, vaya a liderar las conversaciones para un real decreto sin visos de prosperar. Menos aún cuando la ministra está «achicharrada» por un ministerio de Vivienda «maldito» que «no ha dado más que disgustos desde su creación» y que no ha conseguido ningún éxito tangible. El Gobierno tiene claro que Junts y PNV no aprobarán bajo ningún concepto los postulados que exige Sumar en materia de vivienda para hacer frente a la guerra de Irán, como la prórroga de los precios del alquiler. Por ello tienen claro que no malgastarán esfuerzos para echar un capote a Sumar en un contexto electoral en el que los socialistas seguirán desplegando su estrategia de fagocitar al espacio a su izquierda.

La convocatoria electoral en Andalucía para el próximo 17 de mayo complica aún más el escenario porque, de aprobarse, el decreto de los alquileres saldría adelante durante la precampaña electoral en Andalucía, lo cual supondría un balón de oxígeno para el socio minoritario, responsable de «mostrar el viernes una imagen de debilidad del presidente y del Gobierno en su conjunto». En los pasillos de Moncloa se lamentaban de la gravedad de la situación al tiempo que Pedro Sánchez intentaba disimular de cara a la galería. Pero todos los que le conocen saben bien que en algún momento «va a devolver el golpe».

Este martes la Mesa del Congreso de los Diputados incluirá la votación del real decreto en el orden del día del pleno del jueves que, salvo sorpresa, dará luz verde a las rebajas fiscales en el precio de la gasolina y la factura de la luz. Sánchez ha afirmado que las medidas estarán vigentes «el tiempo que sea necesario», aunque el Gobierno se fija un horizonte de un mes, en torno al mes de mayo, para su aplicación.

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