ADIF abandonó en un recinto sin vigilancia el material que retiró de Adamuz tras el accidente
Se sustituyeron elementos dañados en dos actuaciones, aunque algunos «no presentaban defectos aparentes»

Descarga del material retirado en Adamuz para trasladarlos a la base de Hornachuelos.
ADIF depositó material retirado tras el accidente ferroviario de Adamuz (Córdoba) en una nave de Hornachuelos sin vigilancia. Así lo desvela un informe que ha remitido la Guardia Civil a la juez Cristina Pastor, que investiga el siniestro en el que murieron 46 personas el pasado 18 de enero. El escrito al que ha tenido acceso THE OBJECTIVE relata con todo lujo de detalles cómo los operarios comenzaron a retirar los elementos dañados en dos actuaciones. Los investigadores advierten que en la segunda se sustituyeron cupones -segmentos de carril- que «no presentaban defectos aparentes», según advirtió el jefe de la base del administrador de infraestructuras ferroviarias en la zona, Ángel Azcona.
Los operarios de ADIF retiraron la primera carga de material dañado en el lugar en el que se produjo el accidente de Adamuz el 22 y 23 de enero, apenas unos días después del siniestro. Se sustituyeron elementos especialmente sensibles desde el punto de vista pericial como fragmentos de la aguja ferroviaria y tramos de carril deformados por el impacto, indica el informe de la Guardia Civil. Unas semanas más tarde se produjo una segunda actuación que llamó la atención de los agentes.
El jefe de la base de ADIF en Hornachuelos reconoció a la Guardia Civil que le pidieron sustituir varios «cupones» en las proximidades del punto donde se produjo el accidente de Adamuz. Azcona afirmó a los agentes que recibió la orden de su superior directo, pero que las instrucciones partieron del subdirector de Operaciones de Mantenimiento. A pesar de ello, no le dieron «ninguna justificación técnica para su realización» ya que esa parte de los carriles «no presentaban ningún desperfecto».
Los carriles de Adamuz
En su declaración, incorporada al atestado, Azcona subrayó que esa segunda actuación «no tenía respaldo legal». Los agentes subrayan esas palabras por su trascendencia en la investigación judicial abierta en un juzgado de Montoro. La Guardia Civil también documenta el traslado del material retirado a un lugar ajeno a la escena del accidente. La migración tuvo lugar la madrugada del 28 de marzo, cuando una dresina -vehículo ferroviario ligero- trasladó hasta la base de AVE en Hornachuelos 15 cupones del carril sustituidos.
Las labores de descarga del material recogido se iniciaron a las 3.20 horas. Se apilaron y precintaron con una cinta revestida con lona de rafia y plástico y un hilo de alambre con precinto, según el informe de la Guardia Civil. Los trabajos de depósito finalizaron a las 4.24 horas. Azcona pidió a los agentes que hicieran constar en el acta que en el recinto donde se iba a custodiar ese material retirado de las vías de Adamuz existía un tránsito ajeno a la investigación que podría afectar a la cadena de custodia.

«Se ha decidido dejar el material en la campa exterior dado el volumen, ya que no es factible su custodia dentro de las naves de almacenamiento, quedando los cupones sin vigilancia, tanto de personal como de grabación. Si no se considerara suficiente, ruego se indique expresamente en qué condiciones debe quedar o incrementar la protección para que ADIF realice las gestiones necesarias e incluso, si fuera necesario, el traslado a otro lugar donde cumpliera con los condicionantes requeridos», hizo constar literalmente el jefe de la base de Hornachuelos.
Azcona advirtió que el recinto donde se iban a abandonar los cupones no disponía «de control de acceso de personal, siendo personal de varias empresas las que a diario entran en las instalaciones». El informe que la Guardia Civil ha remitido al juzgado no califica los hechos, tan solo expone lo acontecido hasta que el material retirado en Adamuz quedó bajo control judicial. La juez ha abierto una pieza separada para depurar posibles responsabilidades sobre la gestión de los elementos sustituidos en la zona del siniestro.
El mantenimiento de las vías
Como ya avanzó este diario, ADIF ocultó a la juez que había retirado 42 metros de vía retirados a un kilómetro del accidente de Adamuz sin permiso judicial. El material se encontró junto a otros 36 metros de carril de los que sí se tenía conocimiento previo de que habían sido sustituidos. El ente público dependiente del Ministerio de Transportes avisó al juzgado el 2 de marzo por correo electrónico de su intención de retirar esa longitud de los raíles de la línea Madrid-Sevilla a su paso por Adamuz.
Después de realizar una inspección sobre el terreno el pasado 17 de marzo, la juez advirtió de la presencia de otro segmento de más de 42 metros de vía también retirada de la que no se informaba en el correo del día 2. ADIF justificó en un escrito que sustituyó los 36 metros de carril porque carecían de «certificado de calidad», aunque no había «desperfecto o anomalía técnica alguna en el acero».
Uno de los aspectos que está revisando la Guardia Civil y la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) se centra en si el mantenimiento de la vía de Adamuz era el adecuado o si existían carencias que pudieron agravar el estado de las vías e influir en el descarrilamiento. Las pesquisas han arrojado algunos hechos significativos, como que uno de los carriles retirados ya presentaba defectos desde 2019. Sin embargo, ADIF no dio orden de sustituirlo hasta días después del siniestro. Lo hizo de madrugada y sin permiso de la autoridad judicial.

