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Política

Vox se sigue desangrando en Murcia: pierde a una de sus diputadas regionales fiel a Antelo

Virgina Martínez se pasa al Grupo Mixto y carga contra la cúpula por el entramado empresarial que rodea al partido

Vox se sigue desangrando en Murcia: pierde a una de sus diputadas regionales fiel a Antelo

Virginia Martínez, diputada de Vox en la Asamblea de Murcia, en un pleno regional. | EP

Vox se sigue desangrando en la Región de Murcia. Este martes, Virginia Martínez, la diputada más cercana a José Ángel Antelo en la Asamblea, presenta su renuncia y anuncia su paso al Grupo Mixto hasta el final de la legislatura en un comunicado al que ha tenido acceso por anticipado THE OBJECTIVE. En este, carga con dureza contra la dirección nacional, a la que acusa de gestionar con opacidad las cuentas, descuidar a los equipos provinciales, expulsar al talento y de una deriva ideológica que, en suma, provoca que «seamos la tercera fuerza política cuando nuestros homólogos en Europa o están gobernando o están ganando elecciones».

«Vox nació para acabar con los ‘chiringuitos’, para huir de la mediocridad y para atraer la profesionalidad y el talento, con una máxima indispensable, que las personas que lo integraran viniesen a servir a España y no a servirse de ella», recuerda la diputada murciana en su comunicado, en el que lamenta que «lo que nos encontramos actualmente es con una cúpula que acumula cargos para recibir sobresueldos y que se dedica a expulsar a referentes de talento que brillan con luz propia, para que no hagan sombra a quienes no la aportan», en referencia a la expulsión de Antelo, entre otros.

Martínez denuncia también el entramado empresarial constituido en torno al partido: «Nos encontramos con familiares y amigos de esta cúpula, no solo en puestos de responsabilidad, sino también en los múltiples satélites: medios de comunicación cuyo máximo financiador es el partido, una fundación —Disenso— a la que se le desvían ingentes cantidades de dinero, o un centro de formación —ISSEP— que vive de la formación interna». «Y todo ello, pagado con el dinero de los afiliados y con la financiación pública que se recibe a nivel nacional, autonómico y municipal, dejando sin recursos económicos suficientes a los equipos provinciales, que se ven obligados a funcionar con voluntarios que trabajan de manera desinteresada y que, en la mayoría de los casos, tienen que poner dinero de su propio bolsillo».

Falta de autocrítica

Adicionalmente, la diputada fiel a Antelo censura los «conflictos internos absolutamente innecesarios»: «Los constantes y desafortunados ceses y expulsiones de referentes dentro del partido, la pérdida de talento y de perfiles variados y los insultos cruzados en período electoral han creado una imagen terrible del proyecto, de la que será imposible recuperarse sin realizar profundos cambios». Ante esta realidad, lamenta la falta de autocrítica mostrada en la carta remitida por el secretario general, Ignacio Garriga, a los afiliados y simpatizantes, en la que culpaba al PP de los problemas internos de Vox.

Pero los problemas no provienen de los populares, sino de Vox, según admite la enésima descontenta con el funcionamiento interno del partido: «Cómo se trata a las personas, cómo se utilizan los recursos económicos del partido y, en general, la mayoría de las decisiones que se toman a nivel nacional, solo ponen obstáculos al avance del proyecto». En este sentido, lamenta que «teniendo desde 2018 en el gobierno de España al peor Partido Socialista de nuestra historia», y en la oposición a «un Partido Popular tremendamente débil, sin principios ni valores», Vox no alcance «ni por asomo los casi cien escaños que llegó a alcanzar en sondeos de 2021».

Incongruencias y deriva

Por último, señala incongruencias, como que Álvaro Zancajo cobre un sobresueldo del Canal Sur que se prometió cerrar, o que se haya pasado de pedir el cierre de los centros de menas a pactar su traslado a las afueras con el PP, y carga contra la «deriva ideológica», recordando que muchas personas votaron a Vox «por ser el único partido verdaderamente liberal en lo económico, no un partido estatalista e intervencionista con frases e ideas sacadas de algún discurso de Podemos».

En definitiva, «los sobresueldos, la falta real de transparencia, la mala gestión, la deriva ideológica, la atracción de la mediocridad, la expulsión del talento, el enchufismo y el maltrato a los compañeros no tienen cabida en este proyecto y deberían ser corregidos de inmediato», a juicio de Virginia Martínez, quien, a la espera de «que el partido se recomponga», en una clara referencia de apoyo al congreso extraordinario que lidera Iván Espinosa de los Monteros, se pasa al Grupo Mixto de la Asamblea de Murcia.

Crisis en Vox Murcia

Tras la purga de José Ángel Antelo, las bajas en Vox en la Región de Murcia se han venido produciendo en cascada. En Totana, los 12 integrantes del grupo municipal abandonaron al completo el partido tras la crisis abierta por la expulsión de Antelo, el mismo motivo que llevó al vicealcalde de CartagenaDiego José Salinas Hernández, y a José Francisco Garre, exvicepresidente nacional del Comité de Garantías, junto a dos concejales de Torre Pacheco, a darse de baja. El goteo es incesante y beneficia al PP.

Fernando López Miras puede ser el gran beneficiado de esta crisis interna de Vox: con 21 diputados y a solo dos de la mayoría absoluta (23), ya no necesitaría llegar a acuerdos con su socio: solo le bastaría convencer a José Ángel Antelo y Virginia Martínez para sacar adelante el resto de acuerdos y proyectos que quedan pendientes para lo que resta de mandato. Entretanto, las expectativas electorales de Vox en la región en la que estaban más fuertes en las encuestas se siguen resintiendo.

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