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Política

Metsola alerta del «veneno» del antisemitismo tras la petición de Sánchez de romper con Israel

«Europa debe ser un lugar donde los judíos puedan vivir seguros y sin miedo», afirma la presidenta de la Eurocámara

Metsola alerta del «veneno» del antisemitismo tras la petición de Sánchez de romper con Israel

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola. | EP

La presidenta del Parlamento Europeo, Roberta Metsola, ha avisado ante un centenar de representantes de la comunidad judía europea del peligro de un incremento del antisemitismo en el continente. Metsola dijo el pasado miércoles que el antisemitismo representa un «veneno» que las instituciones europeas y los Estados miembros deben frenar, en un momento ya de por sí muy complicado para la comunidad judía. 

«El antisemitismo es un veneno y, como cualquier veneno, no puede tolerarse. Debe erradicarse. Europa debe ser un lugar donde las personas judías puedan vivir abiertamente, con seguridad y sin miedo. Donde llevar una kipá no sea un riesgo, donde los niños puedan ir a la escuela sin guardias armados y donde la vida judía pueda volver a florecer en cada rincón de nuestro continente», afirmó la presidenta de la Eurocámara en la apertura de la Conferencia Anual de la Asociación Judía Europea (EJA, por sus siglas en inglés) en Bruselas. 

La advertencia de Metsola llega en un momento muy delicado de las relaciones entre algunos países europeos con Israel. España es uno de los países que a lo largo de estos meses ha liderado las críticas al Gobierno de Benjamín Netanyahu, llegando incluso a proponer a los demás Estados interrumpir el acuerdo de libre comercio con Israel. 

Acuerdo de asociación con Israel

Pedro Sánchez dijo esta semana que, «por coherencia», la UE debería estudiar suspender los acuerdos de asociación con Israel. Sánchez quiere revisar el marco jurídico que regula las relaciones económicas y de cooperación entre Bruselas y Jerusalén. Aunque para que esta política tenga efecto, España debería obtener un visto bueno de parte de todos los miembros del Consejo Europeo, puesto que para modificar esa relación amistosa con Israel hace falta lograr la unanimidad de todos los Estados miembros. 

Aunque Metsola no entró a comentar de forma explícita esa escalada de tensión entre España e Israel, así como las decisiones tomadas recientemente por otros gobiernos europeos, la presidenta de la Eurocámara sí recordó los ataques sufridos recientemente por los judíos europeos. «Sinagogas atacadas. Escuelas objetivo de agresiones. Ambulancias incendiadas. Familias judías con miedo de caminar por las calles. Estos no son incidentes aislados: cada uno de ellos es un ataque a todo aquello que Europa representa», afirmó Metsola, describiendo el momento actual como una advertencia crítica que no debe ignorarse. 

Metsola fue más allá al destacar la peligrosa normalización del antisemitismo en el discurso público tras los ataques del 7 de octubre: «Hemos visto cómo las teorías conspirativas sustituyen a la lógica, cómo se culpa a las víctimas y cómo antiguos tópicos antisemitas regresan en boca de una nueva generación. Así es como empieza, y Europa, más que ningún otro lugar en el mundo, sabe a dónde puede conducir si no se detiene a tiempo».

Sin cabida en Europa

El comisario europeo Oliver Várhelyi, que también intervino en la sesión inaugural, añadió: «El antisemitismo no tiene cabida en Europa: ni en nuestras calles, ni en nuestras instituciones, ni en internet. Europa debe responder con claridad, coherencia y determinación. Porque esto no es solo una amenaza para las comunidades judías, es una prueba para nuestras sociedades democráticas». «Si Europa fracasa en proteger a su minoría judía, entonces Europa fracasa consigo misma. La vida judía ha sido una parte integral de Europa durante siglos. Las tradiciones judías pertenecen a Europa, y las comunidades judías tienen derecho a vivir con seguridad, dignidad y libertad». 

El presidente de la EJA, el rabino Menachem Margolin, sostuvo que la situación ha superado las señales de alerta y se ha convertido en una crisis sistémica que requiere cambios estructurales inmediatos: «No estamos viendo solo un aumento del antisemitismo, sino el colapso de la sensación de seguridad de los judíos en toda Europa». «Cuando la vida judía depende de protección armada, cuando la identidad debe ocultarse, cuando el miedo se vuelve normal, esto no es un problema judío, es un fracaso europeo. La única respuesta significativa ahora es la acción. Reconocer a los judíos como una minoría protegida ya no es opcional, es esencial si la vida judía ha de tener futuro en este continente». 

A lo largo de esta semana se mantendrán nuevas reuniones y debates sobre la situación de los judíos en Europa. En ese foro se abordará presumiblemente el empeoramiento de las relaciones institucionales entre los países europeos e Israel. Cabe recordar, por ejemplo, que España mantiene desde hace tiempo una dura confrontación, y que recientemente el Gobierno ha anunciado su predisposición a recuperar la embajada en Irán, a pesar del conflicto que sacude la región, pero mantiene su negativa a normalizar las relaciones diplomáticas con Israel. 

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