The Objective
Entrevista

Obispo de Canarias: «No usemos la inmigración para captar votos, es una bomba de relojería»

José Mazuelos está convencido de que León XIV lanzará un mensaje contra la polarización en su visita a España

José Mazuelos (Osuna, Sevilla, 1960), obispo de Canarias, prepara su diócesis para recibir la visita del papa León XIV en pleno debate sobre la regularización de inmigrantes, problema que afecta especialmente a las islas. Mazuelos recibe a THE OBJECTIVE para analizar la importancia de la presencia del Santo Padre en España. Adelanta que en sus discursos lanzará mensajes que llamen a salir de la polarización, y muestra su esperanza de que lleve «el espíritu de la Transición al Congreso de los Diputados». El obispo de Canarias hace un llamamiento a dejar de hacer política con los inmigrantes para ganar votos porque es «una bomba de relojería».

PREGUNTA.- ¿Cómo afronta su diócesis la visita de León XIV a un territorio que sufre las consecuencias de la inmigración, a veces rechazada por los ciudadanos, y que cada día preocupa más a los españoles?

RESPUESTA.- Con mucha alegría e ilusión, porque por lo menos el Papa va a reconocer la generosidad y la grandeza del pueblo de Canarias. Nosotros, por desgracia, o por suerte, estamos en la puerta de entrada a Europa y la visita de León XIV va a ser un impulso, y un reconocimiento a los porteros canarios, que se están portando bastante bien. También será una llamada de atención a abordar el tema de la inmigración, que no es un problema, sino una realidad de la globalización que tenemos que empezar a tener presente y entre todos sentarnos a la mesa y dar soluciones. El Santo Padre va a poner el foco en decirle a tantos políticos, a tantos Gobiernos, que este no es un problema de Canarias, sino uno global que hay que intentar solucionar entre todos, también en los países de origen. 

P.- ¿Ha tenido la oportunidad de hablar con el Papa de este viaje en sus visitas a Roma?

R.- No, porque hablé con él antes de plantearse, en una visita que hice en el Jubileo con la Subcomisión de Familia y donde tuvimos un encuentro con el Santo Padre. Al presentarme diciendo que era obispo de Canarias, le dije que tenía que venir, que no se olvidara de Canarias. Cuando el papa Francisco dijo que venía y puso el foco en Canarias por el problema de la inmigración, nuestros políticos comenzaron a tomárselo más en serio, y eso es importante. Creo que León XIV también va a traer ese revulsivo. Lo que no podemos hacer es que Cáritas no tenga ni voz ni voto. Eso es una barbaridad, porque tenemos muchas posibilidades de dar soluciones. Al final, es quien les está dando de comer, ayudando, tantas veces, a donde no llega el Estado.

P.- ¿Le preocupa la lectura política que se pueda hacer de la visita del Papa a Canarias?

R.- En su viaje de regreso de África, cuando una periodista española le preguntó sobre la inmigración, dejó las cosas muy claritas, abordando el tema de los países de origen, de la acogida, del bien común y de la integración. Otra cosa es que nuestros políticos quieran manipular la inmigración. No me canso de decir que la inmigración no puede entrar en la polarización política y usarse porque, en teoría, todos tienen razón y ninguno la tiene. La inmigración tiene una dimensión muy plural, muchas caras, y depende del tipo de inmigración. No es cuestión de polarizar y usarlo para una ideología y ganar votos, sino ver qué soluciones le damos de la manera más humanitaria posible.

P.- ¿Espera que los políticos estén abiertos a ese mensaje de integración que puede lanzar León XIV desde Canarias?

R.- Yo espero que estén abiertos, porque el Papa, como buen agustino, resalta mucho la unidad y la paz. Y hará una llamada a la unidad, a salir de la polarización. No usemos la inmigración para los votos. Eso es una bomba de relojería. Los políticos tienen que dejar de hacer política con la inmigración y buscar una solución entre todos. Por ejemplo, en la regularización. Las formas, mal, porque en el contenido todos estamos de acuerdo. El PP estaba de acuerdo porque necesitamos regularizar a inmigrantes, no solamente subsaharianos, marroquíes, latinoamericanos, que están al frente de llevar adelante a nuestros mayores. Es una cosa necesaria para nosotros y lo estaba pidiendo la Iglesia desde hace más de un año y medio.

«Ojalá León XIV lleve al Congreso el espíritu de la Transición»

P.- ¿No le ha extrañado que esa regularización se haga sin contar con el Parlamento y meses antes de la visita del Papa?

R.- Más que por la visita del Papa fue por las elecciones en Aragón, porque interesaba. De nuevo usan la inmigración para polarizar, para ganar votos y alimentar una ideología, motivos para la ultraderecha y la ultraizquierda. Uno se cansa de este uso político. Ya está bien, que parece que el bien común se ha perdido. Y aquí todo es el bien particular del partido y de la ideología. 

P.- ¿La visita del Papa hay que interpretarla más a la luz de la fe que de la política, sobre todo en el caso de Canarias?

R.- La visita del Papa a Canarias no es política, ni viene a reñir a nadie, ni viene a decirle nada a nadie. El Papa viene a una visita pastoral a España y es una suerte que haya elegido España como la primera visita a la Iglesia más antigua de Europa. Viene a poner un énfasis en la evangelización en Madrid. Con la visita a Barcelona y la Sagrada Familia, destaca la belleza y el medioambiente. En Canarias, pone el foco sobre la caridad, pero eso no quiere decir que la visita a Canarias sea una política sobre inmigración, porque nos va a dar fuerza a toda la Iglesia de Canarias para afrontar la nueva evangelización. Ya hay brotes verdes, ya hay muchos jóvenes que no tienen ese veneno contra la Iglesia ni el catolicismo y se empiezan a declarar católicos.

José Mazuelos. | Víctor Ubiña

P.- ¿Puede serenar la visita del Papa el discurso que hay en España tan crispado contra la inmigración y lanzar un mensaje de unidad?

R.- El papa León XIV va a hacer esa llamada a la unidad y a ver si logramos sacar a las personas inmigrantes del debate político. En vez de polarizar, que digan qué se va a hacer para buscar el bien común. Pero es más cómodo polarizar que hablar de sanidad y vivienda. Llevamos muchos años ideologizando la política, en vez de poner los pies en la tierra y buscar una realidad que sea mejor para todos.

P.- Nunca antes un Papa había intervenido ante el Congreso y el Senado. ¿Qué espera de su discurso?

R.- Me ha extrañado que vaya y será porque lo han pedido todas las fuerzas políticas. Habrá habido un consenso mayoritario. Si viene, será por algo, porque hay un deseo de todos de abrir puertas de unidad. Hay una gran mayoría de españoles que echan de menos ese espíritu de la Transición. Ojalá León XIV meta en el Congreso al espíritu de la Transición. 

P.- ¿El Gobierno podría verse tentado de patrimonializar la visita del Papa?

R.- Confío en la sabiduría y en la diplomacia vaticana de la Secretaría de Estado. No es la primera vez que se intentan manipular las enseñanzas de un Papa. También se intentó con Benedicto XVI y Juan Pablo II. Contemos con que, alzando la mirada, la cosa pueda cambiar. Aquellos que solamente tienen la mirada en la tierra pueden tener unas coordenadas que, a lo mejor, se pueden cambiar si levantan la mirada al cielo. 

P.- ¿Teme el efecto llamada que puede tener la regularización?

R.- El efecto llamada siempre hay que tenerlo en cuenta mirando a los países de origen y plantearnos qué hacemos. Si alimentamos las guerras, si esquilmamos su materia prima y no le damos soluciones, más que efecto llamada es efecto producido por nosotros. Se podría ver lo de los corredores de hospitalidad, formar allí a la gente en comunión con los Gobiernos, ya que estamos dándole dinero, pues podríamos hacer que el dinero sea un poco más eficaz y traer a las personas para trabajar.

P.- Pero cuando llegan a España por ese efecto llamada, el Gobierno no les da solución, como sucedió con la crisis de los menores inmigrantes en Canarias.

R.- Hemos denunciado muchas veces que los menas no son mercancía: mando siete cajas y ahora tú te vas a quedar con ocho. Es un trato inhumano que se usa políticamente y no consiste en eso. Cuando cumplen 18, se les manda a la calle, pero hasta entonces hay que darles cama y comida. Eso habría que revisarlo y darles algo más que cama y comida, no lanzarlos a la calle porque son carne de cañón para pornografía, prostitución… Cáritas está atendiendo a jóvenes: les proponemos un proyecto de futuro, de formación.

«En nombre de ninguna política se puede pisotear la dignidad»

P.- ¿Es la Iglesia católica y no el Gobierno la que se responsabiliza de ellos?

R.- Eso está claro. Cuando empezó la crisis de los menas, me tacharon de catastrofista porque dije que había 5.000 y qué iba a ser de la sociedad cuando los soltaran. Levantamos muchas veces la voz, tanto el Gobierno como la Iglesia de Canarias. Lo que no puede es lavarse las manos porque tienen menos de 18 años y, en cuanto cumplen 18, el problema sea de otros porque no se hacen cargo. 

P.- ¿Qué le parece que se critique tanto a la Iglesia católica y después se recurra a ella para solucionar el problema de la inmigración? ¿No cree que está demasiado en el foco de la crítica política?

R.- La Iglesia católica tiene una cosa clara, que es la justicia social, y el tema de la inmigración se baraja en diferentes equilibrios: bien común, dignidad de la persona, atención a los más vulnerables. Todos esos principios están ahí. Lo que no se puede es salir manipulando que la Iglesia lo que pide es el efecto llamada para acoger. No, la Iglesia no pide el efecto llamada, no está a favor de la inmigración irregular, sino lo más humana posible. Lo que nunca va a permitir es que se pisotee la dignidad de los seres humanos. En nombre de ninguna política se puede pisotear la dignidad. Es esa dignidad la que nos lleva a decir que se deje de hacer política para buscar entre todos el bien común. 

José Mazuelos. | Víctor Ubiña

P.- ¿Tiene esperanza de que la visita del Papa sirva para unir, aunque sea por una semana, a los españoles que viven en una sociedad tan polarizada?

R.- No viene a hacer política ideologizada ni polarizada. Recuerdo el mensaje de Benedicto XVI al Parlamento alemán, que sigue vigente, y nuestro lema me recuerda a estas palabras: dejemos la bunkerización, abramos ventanas de trascendencia, de esperanza y de espiritualidad. El papa León XIV también viene a decir esto: alcemos la mirada, porque cuando se alza la mirada, no se quiere ganar este mundo, se empieza a ver el bien común. Vamos a dejar de luchar para que unos sigan en el poder y luchar para que en España todos podamos tener un mayor bienestar y una mayor humanidad. Cuando atendemos a los más débiles, se humaniza. La ley de la selva es la que se quiere imponer tantas veces. Como unos tienen votos y consiguen poder, se sienten legitimados para hacer lo que sea, pisotear, mentir… lo que sea por el poder.

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