Los funcionarios de prisiones requisan 822 armas blancas al año en las cárceles catalanas
La requisa de objetos punzantes en las prisiones de Cataluña repunta un 20% en los últimos cuatro años

Centro Penitenciario Brians 2.
Cataluña registra, de media, ocho incidentes con armas blancas cada día. Los datos son preocupantes y tienen su correlato en las cárceles, en donde en 2025 fueron incautadas un total de 822 amas blancas, más de dos al día. Un número extraordinariamente alto si se tiene en cuenta que hay 9.159 reclusos en las prisiones catalanas. Hace cuatro años, en 2021, se requisaron 695, lo que supone un aumento del 18,27% en cuatro años. Así se extrae de una respuesta parlamentaria del Govern a Vox a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE.
Esta no es la única cifra preocupante que se refiere a las cárceles catalanas, que en 2025 registraron 699 agresiones al personal penitenciario, según datos del Departamento de Justicia y Calidad Democrática, más que ninguna otra región. Del total de agresiones registradas, 47 fueron graves y 652 leves, sobre una población de 14.512 personas internas. Esto supone 3,1 agresiones graves, 6 agresiones leves y 37,6 agresiones sin lesión por cada 1.000 internos, lo que evidencia una exposición constante del personal a situaciones de violencia, aunque muchas no deriven en baja médica.
El malestar entre los funcionarios de prisiones es evidente: la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) alerta de que, pese a una aparente disminución de las agresiones graves respecto a 2024, las agresiones leves continúan aumentando y se consolidan como una forma de violencia normalizada dentro de los centros. «La reducción de la gravedad administrativa no implica menor impacto real: detrás hay amenazas, golpes, estrés acumulado y desgaste psicológico», subraya el sindicato.
El sindicato también denuncia cambios en la forma de presentar y contabilizar los datos oficiales, como la eliminación del ítem de tentativa de agresión o el uso de ratios y porcentajes en lugar de cifras absolutas, lo que dificulta la comparación con años anteriores y distorsiona la percepción real del problema: «No es un cambio técnico inocente, es una manera de suavizar una realidad que sigue siendo muy grave».
El informe recoge además 114 incidentes de conducta sexista, 22 agresiones calificadas como psiquiátricas, 9 agresiones físicas o verbales, 3.815 alteraciones del orden, 67 incendios, 1.982 agresiones entre internos y 2.327 incidentes de violencia autodirigida. Para CSIF, este volumen de incidentes confirma que el sistema penitenciario catalán opera en un escenario de tensión permanente, que recae directamente sobre el personal.
Los centros penitenciarios más conflictivos son Brians 1 (250 agresiones), Brians 2 (125), Puig de les Basses (77) y el Centre de Jóvenes (70). En estos, se incautaron 53, 154, 99 y 79 armas blancas, respectivamente, a lo largo del año pasado. En este contexto, CSIF recuerda que el reconocimiento del personal penitenciario como agentes de la autoridad, debatido recientemente en el Parlament de Catalunya, es una medida imprescindible y largamente reivindicada. «No se trata de un privilegio, sino de una herramienta básica de protección jurídica, de refuerzo del principio de autoridad y de dignidad profesional», señala la organización sindical.
Extranjeros en prisión
Cataluña tiene la particularidad de ser la única región de toda España en la que los presos extranjeros superan a los nacionales. A 31 de diciembre de 2025, la población penitenciaria llegaba a los 9.159 presos. De estos, 4.840, el 53%, son ciudadanos nacidos en otro país, de los cuales el 36,6% es natural de Marruecos y el 7%, de Argelia. Los africanos más allá del Magreb representan el 5,6% de los internos (Senegal, Gambia, Mali y Nigeria son los países con mayor porcentaje), mientras que de Asia proviene el 4,5% (Pakistán, China, India y Siria) y de América del Norte, el 0,2%, que casi en su totalidad son de Estados Unidos o mínimamente Canadá.
La situación de Cataluña es tan límite que ya acapara miradas internacionales. Según el informe SPACE I 2024 del Consejo de Europa, la administración penitenciaria catalana es una de las regiones con mayor porcentaje de presos extranjeros en Europa, solo superada por administraciones como Luxemburgo (78%), Suiza (71%), Grecia (57%), Chipre (55%), Austria (51%), Malta (49%) y Bélgica (42%) en países con más de 500.000 habitantes.
Otras regiones españolas que presentan un alto índice de extranjeros en sus cárceles son la Comunidad de Madrid, con un 42% de reos que no son nacionales, según datos del Ministerio del Interior, una proporción significativamente alta respecto a la población general. Le siguen Andalucía, con un porcentaje similar al madrileño y 2.652 presos extranjeros, y la Comunidad Valenciana, la cuarta región con una mayor presencia de reclusos extranjeros: 1.845 de un total de 5.800 en septiembre de 2024.
