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Tribunales

El líder de Revuelta, la asociación juvenil que rompió con Vox, denuncia amenazas de muerte

Un individuo se presentó en la casa de Pablo González Gasca, golpeó la puerta e intentó forzar su entrada

El líder de Revuelta, la asociación juvenil que rompió con Vox, denuncia amenazas de muerte

Pablo González Gasca, extrabajador de Vox y colíder de Revuelta, la asociación juvenil patriota. | X

Pablo González Gasca, colíder de Revuelta, la asociación juvenil que rompió con Vox el pasado mes de diciembre, ha denunciado haber sufrido amenazas de muerte. En la denuncia presentada ante la Policía Nacional, a la que ha tenido acceso THE OBJECTIVE, el joven señala una «secuencia progresiva de amenazas, intimidación, hostigamiento, llamadas insistentes, exigencias coactivas y presencia física y violenta en mi vivienda» que él atribuye a F.E.C., un joven cercano a los trabajadores de Vox que lo denunciaron ante la Fiscalía por un presunto delito de desviación de fondos recaudados para los afectados por la dana, y que ha sido archivado.

El episodio que motivó la denuncia sucedió el pasado domingo, cuando el denunciado se presentó en la casa de Pablo González Gasca, quien convive con su novia, sobre las 7.00. «Durante aproximadamente 25 minutos, dicha persona golpeó violentamente la puerta e intentó tirarla abajo profiriendo gritos contra mi persona», señala la denuncia, que abunda: «La intensidad, duración y forma de los golpes generaron una situación de auténtico pánico dentro de la vivienda, al producirse de madrugada y después de haberse anunciado previamente amenazas de muerte contra mí».

Tras lo ocurrido, la pareja del denunciante llamó a la Policía, pero los agentes no llegaron a tiempo para detener al denunciado. Después de la intervención policial y de haberse levantado el correspondiente atestado o constancia, el presunto perpetrador llamó hasta en seis ocasiones al teléfono móvil de Gasca, que denuncia: «Estas llamadas, realizadas tras un episodio de intimidación física en mi propio domicilio, reforzaron mi sensación de persecución, hostigamiento y ausencia de seguridad».

Al cabo de unas horas, el denunciante devolvió la llamada. En dicha conversación, el denunciado dijo que «quería sangre». «Esta expresión, atendiendo a las amenazas previas de apuñalamiento y muerte, así como al intento de tirar abajo la puerta de mi domicilio, fue interpretada por mí como una confirmación de la intención violenta que ya se había manifestado anteriormente», reza la denuncia, que se interpone por los presuntos delitos de amenazas graves, coacciones, acoso e intento de acceso violento al domicilio, sin perjuicio de otros ilícitos que pudieran apreciarse tras la investigación. 

¿Cómo se llegó a esa situación? Según la denuncia, los hechos se remontan al pasado 8 de mayo, cuando se celebró una manifestación de Falange. Al día siguiente, comenzaron a difundirse en redes sociales numerosas fotografías relativas a dicha manifestación, entre ellas una imagen en la que figuraban dos militantes de Falange, publicada o difundida por una cuenta de X. En relación con dicha imagen, se produjo una riña tuitera que derivó en una amenaza en los siguientes términos literales: «Ya me has dado la excusa, un saludo, amigo».

La amenaza indicada iba dirigida contra una cuenta anónima que, según el denunciante, no es suya: «Niego expresa y rotundamente ser el propietario, gestor, administrador o autor de las publicaciones realizadas desde dicha cuenta. Esta falsa atribución resulta especialmente relevante, pues parece haber sido utilizada como pretexto para dirigir contra mí amenazas, actos de intimidación y una posterior presencia física violenta en mi domicilio».

Revuelta y Vox

Pablo González Gasca fue durante años trabajador de Vox en la sección de marketing. Tras la apertura de un expediente disciplinario el pasado mes de diciembre, presuntamente por filtrar audios internos a la prensa, fue despedido en vísperas de Navidad. Desde entonces, Gasca ha sido crítico con el partido que preside Santiago Abascal, a cuyo entorno atribuye estas amenazas. «En este proceso han intervenido personas vinculadas directa o indirectamente a entornos políticos donde deposité durante muchos años mis anhelos, servicios y esperanzas, y que públicamente afirman defender determinados valores, pero que en la práctica parecen permitir, normalizar o amparar dinámicas de señalamiento, acoso, presión personal y humillación contra mí y contra mi entorno», ha denunciado Gasca en un comunicado publicado en X.

Por todo ello, el denunciante ha solicitado públicamente «que nadie se preste a participar en dinámicas de acoso, señalamiento, presión, intimidación o persecución personal»: «También solicito a cualquier organización, formación política o entorno militante que tenga conocimiento de estos hechos que no mire hacia otro lado, que no ampare estas conductas y que no permita que se utilicen sus siglas, espacios o estructuras para normalizar campañas personales de destrucción».

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