El hijo de Andic alega en su recurso una caída previa de su padre por problemas de rodilla
La defensa del primogénito del fundador de Mango denuncia una condena social anticipada

Jonathan Andic. | EP
La defensa de Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, esgrime en su recurso ante la Audiencia de Barcelona una caída previa de su padre por una dolencia en las rodillas y niega que acudiera tres veces a Montserrat antes de su muerte: lo hizo dos, una de excursión y otra que abortó porque llovía.
Según han informado a EFE fuentes jurídicas, los abogados de Andic, dirigidos por el penalista Cristóbal Martell, han presentado esta tarde un recurso en el que piden a la Audiencia de Barcelona que revoque las medidas cautelares que la jueza de instrucción le impuso el pasado martes tras su detención, que incluyen una fianza de un millón de euros y la retirada del pasaporte.
En su escrito, los abogados rebaten uno a uno los indicios en que la jueza se basó para dictar prisión bajo fianza para el hijo del fundador de Mango por un delito de homicidio: niegan contradicciones en su declaración, justifican la caída de Isak Andic por una dolencia que padecía en las rodillas y critican que fuera exhibido públicamente, al ser conducido esposado al juzgado.
El recurso de apelación, directo a la Audiencia, se dirige contra las medidas cautelares dictadas por la jueza -más adelante impugnarán la imputación por homicidio- y se centra en desmontar la tesis de los Mossos de que Jonathan provocó la caída de su padre, fallecido el 14 de diciembre de 2024 al despeñarse de unos 100 metros de altura en una excursión en Collbató (Barcelona) a solas con su hijo.
El móvil, robado
Los abogados cuestionan uno de los principales indicios que esgrime la jueza en su auto: las tres visitas que asegura que Jonathan Andic hizo a Montserrat antes de la muerte de su padre, los días 7, 8 y 10 de diciembre y que la instructora considera acreditadas a través de los sistemas de vigilancia de tráfico.
No obstante, los abogados mantienen que Andic solo acudió dos veces a Montserrat: el sábado 7 de diciembre, para una excursión, y el 10 de diciembre, cuando quiso volver a hacer una caminata que tuvo que abortar por el mal tiempo, lo que explica que aparcara su coche poco rato. No es extraño para él, argumenta, repetir la misma ruta cuando sale a andar.
Dolencia en las rodillas
En el recurso, la defensa también esgrime la caída que Isak Andic, de 71 años de edad, sufrió en un acto en Mutua Universal unos tres meses antes de su muerte y que tienen grabada en vídeo. Apuntan que podría deberse a una dolencia que sufría en las rodillas, lo que explicaría que se precipitara al vacío cuando estaba de excursión.
La defensa niega además que el investigado incurriera en contradicciones cuando en una declaración afirmó que vio precipitarse a su padre y en otra que vio un cuerpo despeñándose, y sostiene que se trata de meros matices de expresión, porque todo ocurrió muy deprisa: Jonathan estaba de espaldas, oyó un ruido, se giró y fue entonces cuando se percató de la caída.
En el auto recurrido ahora por la defensa, la jueza asume los informes de los Mossos y concluye que existe un «cúmulo de indicios» que podrían implicar al primogénito, quien a su parecer tuvo una «participación activa y premeditada» en el homicidio por su «obsesión con el dinero», ante el temor de que su padre cambiara el testamento para destinar parte de su fortuna a una fundación de ayuda social.
