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Tribunales

Zapatero se obsesionó con la declaración de patrimonio tras la detención de su 'testaferro'

El expresidente pidió en febrero recopilar los datos de la última compra inmobiliaria antes de su declaración en el Senado

Zapatero se obsesionó con la declaración de patrimonio tras la detención de su ‘testaferro’

José Luis Rodríguez Zapatero junto a su esposa, Sonsoles Espinosa, y sus hijas. | Ilustración de Alejandra Svriz

En febrero de este año, apenas dos meses después de la detención de Julio Martínez y varios dirigentes de Plus Ultra por orden de la Audiencia Nacional, José Luis Rodríguez Zapatero apremió a su secretaria particular, Gertrudis Alcázar, para que recopilase toda la información disponible sobre su patrimonio. En ese momento aún no había saltado la polémica sobre el ajuar de joyas encontrado en la caja fuerte de su despacho de la calle Ferraz, pero demuestra la preocupación que le generó a principios de año al expresidente la situación financiera de su familia tras el arresto el 11 de diciembre del que la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) considera que es su «testaferro».

Zapatero pidió el pasado 23 de febrero a su secretaria «recopilar algunas de las cosas que se [habían] dicho de [su] patrimonio». En concreto, la presidenta madrileña, Isabel Díaz Ayuso, había dicho que el expresidente «tenía una casa en cada distrito de Madrid», en palabras de este último. Quedaban apenas diez días para su delicada comparecencia en el Senado. El exmandatario reclamó a Alcázar que pidiese el valor catastral de la vivienda adquirida en el exclusivo barrio de Puerta de Hierro en la calle Ramón Crespo, así como una «simulación de declaración de patrimonio».

Este inmueble ha provocado un dolor de cabeza al matrimonio de Zapatero y su mujer, Sonsoles Espinosa, ya que la esposa del expresidente está en el foco de la UDEF al ser cotitular de la cuenta bancaria en la que el socialista recibía gran parte de sus ingresos de algunas de las empresas de la presunta trama Plus Ultra. Según la última documentación aportada a la investigación, la propia Espinosa habría operado con esa misma cuenta y habría ordenado incluso la cancelación de una hipoteca por 480.000 euros que pesaba sobre la finca con chalé de la calle Ramón Crespo. Allí van a derribar la construcción existente y planean construir un chalé de diseño.

En el primer informe de la UDEF incorporado a la causa, se señaló que «según información de inteligencia financiera», la cuenta conjunta de los Rodríguez-Espinosa «actuaba como receptora de transferencias de terceros» y que los fondos «no permanecían en esta cuenta, sino que eran derivados a otras cuentas también tituladas por Zapatero y Espinosa». El matrimonio adquirió el inmueble en febrero de 2024. Para ello, solicitó una hipoteca de 500.000 euros al Banco Santander, pero el préstamo quedó cancelado el 16 de enero de 2025 después de que Sonsoles Espinosa realizase personalmente una transferencia por valor de 498.000 euros.

Según la versión de Zapatero, la cancelación de esa hipoteca se produjo 11 meses después de la compra gracias al dinero obtenido de la venta, por esas mismas fechas, del chalé que la familia poseía en Valdemarín (Aravaca), y por el que habrían sacado dos millones de euros. El comprador fue un empresario que pagó al contado. En los mensajes que se intercambiaron el pasado 23 de febrero Zapatero y Alcázar, esta última aporta el documento del valor catastral de ese terreno en Puerta de Hierro: 115.095,82 euros.

No fueron las únicas compras que hicieron los Zapatero en el mercado inmobiliario. Las hijas adquirieron sendos pisos de unos 300.000 euros en una zona muy próxima al chalé de Puerta de Hierro. Y en marzo de 2019, poco después de que el expresidente mediase para que Nicolás Maduro desbloquease 200 millones de euros de Air Europa atrapados en el país, Zapatero y su esposa ejercieron la opción de compra del mencionado chalé de Valdemarín —cuatro plantas y piscina en la azotea— en el que vivían de alquiler desde 2012. Pagaron 800.000 euros y no constan hipotecas. La suma de todas esas compras asciende a 2,1 millones de euros, cifra casi exacta a la que la UDEF sospecha que cobró de la trama en los años del presunto tráfico de influencias.

Mensaje de Zapatero sobre el valor catastral de su última vivienda y una simulación de declaración de patrimonio.

El expresidente también reclamó a su secretaria saber la información sobre patrimonio incluida en su última declaración de la renta del año pasado. «Me envían ahora los datos que hay que indicar en Patrimonio y que no llegaban a los [dos millones de euros] necesarios para declarar en 2024. La vivienda habitual se excluye», respondió inicialmente Alcázar. Una hora después ya tenía una radiografía fija de la petición de Zapatero.

«Ni individual ni conjuntamente os saldría a realizar Patrimonio, hay una reducción por obligación personal de 700.000 euros por declarante, por lo que no se llega ni de lejos. Incluso en caso de haberla presentado aun no teniendo la obligación, a ti te sale a cero y a Sonsoles le saldría a pagar 113,16 euros, pero al liquidar hay una bonificación que reabsorbe el importe y también cero. Me han enviado de todas formas la simulación; luego te la llevo», le contó la secretaria al expresidente.

La villa familiar en Lanzarote

Zapatero y su esposa están casados en régimen de gananciales, por lo que al primero le sorprendió que Espinosa tuviese cifras diferentes a las suyas en una hipotética declaración de patrimonio ante Hacienda. «Ja ja ja. Es curioso lo de Sonsoles. Pensé que era lo mismo para los dos», le confesó a Alcázar, quien le aclaró que su mujer tenía un porcentaje más alto debido a «Famara y el seguro de vida de 100.000 en Caixabank». «Algo absurdo», en su opinión.

Famara es la villa en la isla de Lanzarote que la familia adquirió en el verano de 2017 pidiendo al banco una hipoteca de 295.000 euros, según desveló El Debate hace tres años. Curiosamente, el notario hizo constar en la firma de las escrituras de compraventa que Espinosa adquiría la propiedad «con carácter privativo por confesión». Es decir, que el pago lo hizo Zapatero y su mujer estuvo en el trámite como mero testigo, por lo que resulta extraño que ella tenga ahora un porcentaje más alto que su marido sobre este inmueble. Un hecho que descolocó al propio Zapatero en febrero de este año al enterarse de ello: «Ahhh! Famara es suya!!!», le apostilló a su secretaria en tono jocoso.

Más preocupado se mostró el pasado 5 de abril cuando Alcázar le pidió a su jefe que Espinosa y él se descargaran los datos fiscales en sus cuentas bancarias del Santander y Caixabank. Tanto el IRPF como Patrimonio. «¿Y qué hacemos con los datos fiscales?, ¿son para tí?», le preguntó Zapatero.

«Me los enviáis para y los paso [sic] a la gestoría para el IRPF y que hagan también la simulación de patrimonio para tenerla archivada. Hay margen aún, se abre el plazo las próximas semanas», le explicó la secretaria. «Ah la declaración [de la renta]. Qué pronto», replicó el expresidente. «Sí, porque tengáis la cifra exacta a pagar [sic]», fue la respuesta de Alcázar.

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