El comunicado enviado conjuntamente por Washington y Seúl no precisa la fecha de despliegue y aún no está definido el emplazamiento del escudo. El sistema THAAD dispara misiles capaces de interceptar y destruir misiles balísticos cuando aún están en el exterior de la atmósfera, o que acaban de entrar en ella. Ademas de a Corea del Norte, el proyecto del escudo antimisiles ha irritado también a Rusia y China, principales aliados de Kim Jong-un, preocupados de la presencia militar estadounidense en la región. Para aliviar las tensiones, EEUU y Corea del Sur aclaran en el comunicado que el THAAD sólo prevendrá posibles ataques de Corea del Norte y no de países a terceros.
La tensión no deja de agravarse en la península coreana desde el cuarto ensayo nuclear de Pyongyang el 6 de enero. El régimen de Kim Jong-un ha multiplicado los disparos de misiles, y según los expertos, está avanzando para poner a punto un misil intercontinental capaz de llevar una carga nuclear hasta el continente americano.