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Los bancos preparan ya despidos voluntarios para el 10% de sus trabajadores en España

Se estima que la nueva oleada de prejubilaciones y bajas alcanzará a 16.000 empleados hasta finales de 2027

Los bancos preparan ya despidos voluntarios para el 10% de sus trabajadores en España

Sucursales de varios bancos. | EP

Los bancos se preparan para despedir de forma voluntaria al 10% de sus empleados en España, según destacan fuentes financieras a THE OBJECTIVE. Algunos bancos ya han dado pasos en este sentido, con planes de bajas incentivadas y prejubilaciones, con el fin de rejuvenecer las plantillas y abaratar costes.

Otros bancos han iniciado negociaciones con los sindicatos para abordar un proceso de estas características, que implica la incorporación de talento de menor edad a un coste más bajo. El Santander es uno de ellos, lo que podría suponer jubilaciones anticipadas para unos 2.000 trabajadores, cerca del 9,5% de su fuerza laboral en España, si bien la entidad cántabra no tiene un número preestablecido.

Los representantes de los trabajadores están exigiendo este tipo de actuaciones en todo el sector. La intención es que estén disponibles para los mayores de 50 años, no solo para el colectivo de más de 55, como viene siendo habitual para estas salidas. Este último grupo representa el 9,2% de los empleados de todos los bancos. Otro 15,2% se encuentra en la banda entre uno y otro, según los cálculos de CCOO, que asegura que la plantilla del sistema «está envejecida».

Bajas antes del ajuste por la IA

La nueva oleada de prejubilaciones o bajas incentivadas no supondrá un ajuste de la fuerza laboral. O eso es al menos lo que se pretende, ya que la idea es que haya incorporaciones para cubrir las vacantes según se van pactando las salidas. Este proceso se producirá, según las mismas fuentes, hasta finales de 2027 y podría beneficiar a unas 16.000 personas.

A partir de entonces, los bancos, como todas las industrias, se enfrentarán a recortes de personal derivados de la implantación de la inteligencia artificial (IA). Un informe de Funcas apuntaba a que están en juego 40.000 puestos en el sector financiero en España hasta 2035. El impacto final dependerá de la intensidad con la que se despliegue esta tecnología. Es decir, que el recorte neto podría alcanzar un 25% de la plantilla, según este pronóstico.

BBVA y otros ya han comenzado el proceso

A principios de año, distintos bancos lanzaron planes para rejuvenecer la plantilla a través de despidos voluntarios para 1.250 empleados. BBVA, Sabadell, Ibercaja y Unicaja pusieron en marcha bajas incentivadas y prejubilaciones, dando así el pistoletazo a un proceso. En ninguno de los casos alcanza el 10%, por lo que es de esperar que en un futuro cercano pongan sobre la mesa otro de características similares, coincidiendo en el tiempo con los que lancen el resto de competidores.

BBVA ha destinado 125 millones a afrontar los gastos derivados de su plan, que no solo se ha ejecutado. en España, sino en otros mercados donde opera. El Sabadell, por su parte, destinará en 2026 unos 90 millones para afrontar los costes, de los cuales 50 millones fueron ya reflejados en las cuentas a cierre de marzo. Con las salidas, la entidad catalana pretende unos ahorros de unos 40 millones y que haya una ligera reducción en la plantilla, ya que las incorporaciones no cubrirán con todas las salidas.

Mejoras laborales y económicas

Los sindicatos señalan en sus peticiones que sus planteamientos, que están siendo atendidos por los bancos, no son un problema de «jóvenes contra mayores», sino que es una cuestión que debe ser abordada si el sector «quiere tener un futuro sin agotar a su gente». «Necesitamos una transición ordenada que combine nuevas incorporaciones, transmisión de conocimientos y salidas voluntarias dignas y con garantías».

Esta es una de las últimas reclamaciones de los representantes de las plantillas, que vienen exigiendo además otras mejoras laborales y salariales. En junio, distintas organizaciones han organizado manifestaciones y protestas en las principales entidades del país con el fin de elevar la presión para que haya un incremento de las condiciones económicas, una reducción de los horarios y otros asuntos. Finalmente, estas movilizaciones no han sido tan intensas como se preveían en un primer momento, cuando se advertía de un mes caliente.

Distintas encuestas reflejan las cargas y presiones que viven los empleados de los bancos, que libran varias batallas comerciales para seguir elevando la rentabilidad, como hipotecas, fondos de inversión y seguros. Un sondeo de la Federación Fine concluye que siete de cada diez trabajadores del sector sufren una presión alta o desmedida de forma constante y que el 93% ha tenido episodios de estrés y bloqueo emocional.

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