El mercado empieza a descontar menos subidas de los tipos de interés este año
Los inversores dudan de que vaya a haber dos subidas más, algo que daban por seguro antes de la paz en Irán

Christine Lagarde, presidenta del BCE. | Europa Press
El mercado empieza a descontar menos subidas de tipos de interés por parte del BCE este año, una vez que la paz en Oriente Próximo sea definitiva. Las casas de análisis han comenzado a rebajar sus expectativas sobre los posibles movimientos al alza del precio oficial del dinero ante unas inferiores proyecciones sobre la inflación, aunque todavía reflejan que la política monetaria seguirá siendo restrictiva, lo que impactará en el coste de las hipotecas.
El BCE aumentó en 25 puntos básicos las tasas en su reunión de junio, hasta el 2,25%, y advirtió que seguirá vigilante sobre los datos para actuar si fuera necesario en los próximos meses. La subida se produjo días antes del anuncio del fin de las hostilidades entre EEUU e Irán, un hecho que algunos economistas consideran que fue una decisión precipitada.
Los expertos consultados por THE OBJECTIVE señalan que si se mantiene el alto al fuego, las presiones inflacionistas desaparecerán a medio plazo, aunque destacan que todavía existen riesgos de segunda ronda por el encarecimiento de la energía durante los meses del conflicto y por la paulatina recuperación del comercio tras la apertura del estrecho de Ormuz. Incluso algunos consideran que el BCE podría no llegar a tocar más los tipos este 2026 para incentivar la débil economía de la zona euro.
Desplome del petróleo
Hace unos días, la presidenta del organismo monetario, Christine Lagarde, defendía el alza de las tasas aprobado a mediados de este mes y aseguraba que desde la institución no se observan indicios de un desanclaje de las expectativas de inflación ni de efectos de segunda ronda que justifiquen una respuesta «más enérgica», por el momento.
Desde que se anunció la paz, el precio del petróleo ha ido cayendo progresivamente y hoy se encuentra en niveles similares a los registrados antes de la guerra de Irán, lo cual pone de manifiesto que las tensiones sobre los precios no se agravarán en un futuro inmediato. La cotización del Brent se ha abaratado hasta la horquilla de los 70-75 dólares el barril.
Un aumento seguro y otro en duda
Otros expertos no llegan a ser tan optimistas, pero han comenzado a suavizar también sus estimaciones. Los analistas de Nomura mantienen las dos subidas de tipos de interés previstas para 2026, pero han eliminado la posibilidad de que el BCE eleve las tasas en marzo de 2027, debido a la moderación de los precios de la energía y a la mejora de la situación geopolítica en Oriente Próximo.
El banco de inversión japonés sostiene en un informe que es probable que el tono de los miembros del BCE siga siendo restrictivo y considera «muy probable una subida en septiembre». Aunque mantiene el aumento de diciembre, la pone en duda, a la espera de que se vayan publicando las cifras de la inflación. «Vemos el riesgo de que no se produzca».
El euríbor apenas cae
Estas mejores expectativas todavía no están siendo recogidas de manera clara en el euríbor, el indicador que anticipa posibles movimientos en los tipos de interés oficiales, ya que casi no ha caído desde que EEUU anunciara el fin de las hostilidades en Oriente Próximo. Apenas se ha reducido en tasa diaria en menos de 10 puntos, hasta el 2,78%, debido a la inestabilidad existente y los peligros de que el conflicto se pueda reanudar por las ofensivas de Israel en el Líbano.
La mayor parte de los expertos consideran como escenario central una subida adicional de los tipos este año y otra con posibilidades. Antes de la guerra de Irán, el consenso daba por seguras las dos, por lo que los pronósticos ahora no son tan catastrofistas. Y algunas casas empiezan a hablar de que el BCE podría volver a los recortes en el precio del dinero en el segundo semestre del próximo ejercicio si no se producen episodios inesperados que alteren las presiones sobre la inflación.
De cumplirse estas previsiones, las consecuencias de Irán serán limitadas, aunque tendrán un impacto en el bolsillo de los españoles, que han tenido que afrontar los mayores costes de la energía y los carburantes estos meses y que, de contar con una hipoteca a tipos variables, han sufrido un encarecimiento de la cuota mensual en caso de renovación que podría continuar en los siguientes meses.
