BBVA dispara un 167% su tamaño en Venezuela tras la caída de Nicolás Maduro
El grupo duplica la cartera de préstamos en el país desde principios de este año, cuando EEUU capturó al mandatario

Imagen de unos cajeros de BBVA en Venezuela | BBVA
BBVA ha dado un gran salto en Venezuela desde la caída de Nicolás Maduro y la llegada al poder de Delcy Rodríguez bajo la supervisión de EEUU. Su filial provincial ha elevado el volumen de sus activos un 167% en lo que llevamos de 2026, confirmando así la apuesta hecha por la entidad tras el cambio de gobierno ante las oportunidades que se presentan.
Los balances de la división venezolana del grupo español, recopilados por THE OBJECTIVE, reflejan este crecimiento, al pasar de los 303.000 millones de bolívares de diciembre del año pasado a los 810.880 millones de bolívares registrados a finales de mayo de este ejercicio. Estos datos incluyen las sucursales que tiene en el exterior, como en el paraíso fiscal de Curazao.
La misma información apunta a que una parte importante viene derivada del impulso de la actividad crediticia en el país. BBVA Provincial ha conseguido más que duplicar la cartera de préstamos, aprovechando que la situación económica ha empezado a mejorar levemente y las inversiones empresariales están volviendo poco a poco. En concreto, la financiación otorgada por la entidad en Venezuela ha pasado de los 327.000 millones de bolívares a los 152.126 millones. Además, el crecimiento recoge un impacto importante por la elevada inflación del país en términos nominales. Ajustada al índice de precios y a la devaluación de la moneda, la actividad de la franquicia aumenta de manera más acotada en términos reales (contabilizada en dólares).
El valor de la filial mejora sustancialmente
Gracias a esta evolución, BBVA ya recogió en sus libros parte de la mejora experimentada en marzo. El grupo vasco disparó el valor de su franquicia venezolana un 27,7%, hasta superar los 200 millones de euros. En los últimos años había mantenido siempre en poco más de 100 millones la tasación de esta división.
El conglomerado con sede en Bilbao es el único banco de capital extranjero que opera en el país, donde ha estado atrapado desde 2010 y ha acumulado pérdidas millonarias desde entonces. Ahora, por primera vez, puede beneficiarse del giro político. Su presidente, Carlos Torres, indicaba en enero, pocas semanas después de la caída de Maduro, que BBVA mira al futuro «con la esperanza de que el país se normalice, lo que generará buenas oportunidades para todos en Venezuela, con más prosperidad a medida que lleguen inversiones».
Más fichajes
Añadía que todavía se muestran cautos sobre los acontecimientos, pero destacaba: «Somos un actor bastante relevante», por lo que «sin duda también será una buena oportunidad para BBVA». Se estima que el banco tiene una cuota en el mercado financiero de Venezuela del 16%.
Días después, Torres se reafirmaba en sus palabras y destacaba: «Llevamos 30 años presentes en Venezuela, estamos muy bien posicionados para que, cuando la situación económica acompañe, sea una pieza importante; si hemos permanecido en el país durante años muy difíciles y con vocación de servicio y para conservar un valor de opción cuando las cosas cambiaran, no vamos a dejar de estar presentes cuando por fin empiezan a cambiar». «Vivimos la situación con ilusión».
Provincial genera aún pérdidas al grupo
Como muestra de este compromiso, BBVA daba un paso al frente para colocarse en el nuevo escenario con una reactivación de fichajes para cubrir vacantes de puestos de trabajo. En la medida en que las inversiones se agilicen, las condiciones mejorarán y la incertidumbre mermará, por lo que la entidad empezó a mover ficha.
La entidad opera en el mercado venezolano con cerca de 200 sucursales y una plantilla de 1.900 personas. Tras haberle permitido al régimen clausurar parte de la red, la franquicia ha podido mejorar sustancialmente la eficiencia, del 52% al 28%. Este parámetro mide cuánto gasta frente a sus ingresos y, cuanto más bajo sea, mejor.
La devaluación de la divisa y las restricciones sobre dividendos de Provincial aportan aún pérdidas a BBVA, agravadas por la situación del país. La filial, que llegó a contribuir con casi 400 millones en sus momentos más potentes, genera números rojos. 2025 terminó con 75 millones de euros en números rojos, 41 millones atribuidos al propio banco. En 2024, estos números rojos se situaron en unos 20 millones, y en 2023, en 10 millones.
Bajo el mandato de Maduro, BBVA tuvo más de una disputa con el régimen. Una de las últimas ocurrió en el ejercicio pasado, cuando Venezuela obligó al banco a cancelar un depósito que tenía en el paraíso fiscal de Curazao. La liquidación de la imposición se produjo a principios de año, tras la insistencia de las autoridades financieras del régimen. Tal y como publicó este periódico, disponía de una imposición restringida en dólares en su división Provincial Overseas NV, que opera en la isla caribeña cercana a las costas venezolanas. La Superintendencia de las Instituciones del Sector Bancario (Sudeban) reclamó información sobre la misma a finales de 2024 y solicitó su liquidación. No fue hasta abril de 2025 cuando ejecutó la orden.
