Alfonso Guerra

Fichados

Fichados

Están Jordi Cañas, Miquel Iceta, Loquillo, Federico Jiménez Losantos, Albert Rivera, Alfonso Guerra, Antonio Muñoz Molina, Xavier García Albiol, Carles Francino, Miquel Roca, Rosa Díez, Toni Cantó, Pedrojota Ramírez y, cómo no, Albert Boadella. Todos ellos han hecho méritos (bien que unos más que otros) para figurar en el apartado 'Banalización del nazismo' de la Base de Datos de la Catalanofobia del diario Vilaweb, que registra, con un alarde taxonómico propio de la entomología, lo que sus hacedores consideran manifestaciones de odio a Cataluña.

Esas emociones, en 1977…

Esas emociones, en 1977…

Cuántas emociones olvidadas regresan hoy al repasar viejos textos. Qué rápidamente saltamos, hace cuatro decenios, del final de una gris y burocrática dictadura a la esperanza de que iba a ser posible recuperar tanto tiempo perdido frente a una Europa próspera, moderna, libre y reconciliada: en año y medio habíamos pasado del lúgubre "Españoles, Franco ha muerto" de Arias Navarro al "Puedo prometer y prometo" de Adolfo Suárez en el último día de la primera campaña electoral democrática. Creímos a Suárez y lo ratificamos en el poder, e hicimos bien. Sí, había en él algo del tahúr del Misisipí que le colgaría Alfonso Guerra, y le faltaba un tanto de poso cultural y político, pero era un hombre de acción y de diálogo que derribaba obstáculos y que quizá habría evitado algunos males nacidos tras su defenestración en 1981 por los golpistas. El terrorismo de Estado y la corrupción no iban con él.

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