Francia y Croacia buscan la victoria del Mundial en una final imprevista

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Francia y Croacia buscan la victoria del Mundial en una final imprevista
Foto: CHARLY TRIBALLEAU

Francia y Croacia, dos equipos que no sonaban inicialmente en las casas de apuestas como finalistas del Mundial, alinearán de inicio sus equipos de gala, con sus estrellas Kylian Mbappé y Antoine Griezmann por los galos y Luka Modric e Ivan Rakitic por los balcánicos. Ambos buscan el título mundial de Rusia 2018 en la final que se disputará este domingo a las cinco de la tarde (hora peninsular española) en el Estadio Luzhniki de Moscú. El seleccionador francés, Didier Deschamps, mantiene el equipo que derrotó a Bélgica en semifinales (1-0), con el trío de punta formado por Mbappé, Griezmann y el discutido Olivier Giroud como hombre más adelantado. El técnico croata, Zlatko Dalic, presenta también su alineación habitual, con Modric y Rakitic a los mandos del equipo, Ante Rebic e Ivan Perisic, que casi no se ha entrenado en los últimos días, en las bandas y Mario Mandzukic en la punta, informa AFP. Para Francia, sería la segunda victoria -después de la de 1998-, mientras que para Croacia, un país de apenas 30 años, sería la primera. El árbitro del partido será el argentino Néstor Pitana.

A pocos minutos del encuentro, Francia sueña con vivir un gran día y adorna con banderas sus calles, terrazas de bar y fan zones, que serán invadidas por miles de aficionados. «Estoy superestresado, ansioso, pero tengo confianza» asegura Antoine Ratier, de 59 años, el único kiosquero de Pré-Saint-Gervais, una localidad cerca de París. Verá el partido en casa de amigos, primero tomándose un aperitivo y «luego, espero, con champán».

En París, el jefe de la policía, Michel Delpuech, ha aconsejado a los aficionados que acudan a la inmensa fan zone del Campo de Marte, al pie de la Torre Eiffel -cerrada con motivo de la final-, que se presenten para evitar aglomeraciones. Se espera a 90.000 personas en esta fan zone parisina, dotada de cuatro pantallas gigantes, protegida con barreras, y con seis accesos con controles y cacheos. Están prohibidos el uso de fumígenos y bengalas, las botellas de cristal y el consumo de alcohol.

Croacia está inmersa en una atmósfera de alegría roja y blanca antes de la histórica final, que disputa con Francia este domingo en Moscú. «Nos vamos a comer a los franceses: 3 a 0», anunciaba un cartel en una panadería, donde se ve a un hombre con la camiseta cuadriculada roja y blanca que parte en dos una baguete francesa. «Van a probar el vino croata», anunciaba por su parte una bodega cercana.

De madrugada, decenas de jóvenes provenientes de Osijek, en el este del país, sorprendidos por la lluvia, dejaron los bancos de las plazas del centro de Zagreb para refugiarse en los bares. Han acudido a la capital croata para ver el partido en la plaza principal, escenario de impresionantes demostraciones de alegría tras la victoria de los croatas frente a los ingleses en las semifinales.

A pesar de las fuerte lluvias que azotan este domingo Zagreb se calcula que varias decenas de miles de personas mirarán el partido en las plazas de la capital. «No hemos logrado dormir pero vale la pena, esta noche estaremos de fiesta«, dice una joven con el pelo teñido con los colores de la selección.