Arquitectos e interioristas coinciden: «Abrir la cocina en un piso pequeño es un error si antes no has considerado estos factores»
Si quieres tener una casa ordenada y funcional debes estar atento a estos consejos que te ayudarán a conseguirlo

Cocina abierta | Canva Pro
Durante mucho tiempo, la solución estrella para ganar terreno en cocinas pequeñas ha sido tirar tabiques y dejarlas unidas al salón. La cosa era sencilla, y realizarlo prometía cosas increíbles: más espacio, más luz, y la oportunidad de hablar con los otros sin una pared que se interpusiera. Sin embargo, hay varios expertos que se han encargado de desmentir esto y dar un aviso importante: abrir la cocina al salón no es una fórmula mágica, y no hará que tu casa se vea más grande. De hecho, si se hace sin una buena planificación puede convertir el hogar en un lugar incómodo y muy poco estético.
El desorden constante
Uno de los mayores problemas en los pisos pequeños es que hay que mirar cada decisión que se toma con lupa, ya que un pequeño cambio puede suponer que toda la casa se vea afectada. La arquitecta Emma Guillén es muy clara al respecto: el desorden visual es el principal enemigo. «La cocina abierta no es la mejor opción si cocinas mucho o si el desorden queda a la vista porque no hay almacenaje», afirma Guillén.
Cuando se hace desaparecer esa pared y la cocina pasa a formar parte del salón, ambos sitios se conectan, por lo que el desorden de uno afectará al otro. Si la cocina de tu casa no tiene muchos armarios y la encimera está llena de electrodomésticos u objetos de forma constante, se generará un «ruido visual» que afectará al salón también. Para muchos, poder cerrar una puerta y dejar el caos de la cocina fuera de la vista al llegar a casa es, en palabras de Guillén, una verdadera «forma de paz mental». Por eso has de pensarlo muy bien antes de tomar la decisión.
Los 4 factores que debes tener en cuenta
Desde el estudio Emmme Interiorismo, las expertas Lara Muñoz y Ana Martín señalan que una cocina abierta puede funcionar, pero solo si se respetan pautas básicas de diseño. En un espacio compartido, todo se nota más:
- Extracción de humos: si la campana no es potente o la ventilación falla, los olores se impregnan en sofás y cortinas, algo «muy desagradable» en casas donde se cocina a diario.
- Ruido: los electrodomésticos deben ser ultra silenciosos para no interrumpir una charla en el salón o el descanso.
- Almacenaje: sin una estrategia de armarios, la cocina «mandará visualmente» y hará que todo lo demás parezca estar desordenado también.
- Zonificación: aunque el espacio sea único, cada área debe tener su lugar definido para no crear un ambiente caótico.
Por otro lado, la arquitecta e interiorista Beatriz Moral advierte que otro error común es reformar sin una «visión global». Al tirar un muro para abrir la cocina, a veces se pierde la única pared donde podía ir apoyado el sofá o un mueble de comedor necesario. «El error más común es tomar decisiones aisladas sin una visión de conjunto», explica Moral.

En pisos pequeños, el lujo no es que la casa parezca más grande, sino que funcione mejor. Por eso, Moral insiste en que, antes de elegir acabados, hay que estudiar las proporciones y los usos. Una cocina abierta que no encaja con el estilo de vida del dueño acaba siendo una «casa bonita, pero incómoda».
¿Cuándo sí compensa abrir la cocina?
Abrir la cocina puede ser un gran acierto siempre y cuando se adapte a tu forma de vivir y no solo a las modas. Las expertas coinciden en que esta opción es muy recomendable para aquellas personas que usan poco la placa o que no suelen preparar recetas con olores demasiado intensos. También es una solución ideal si cuentas con armarios a medida que permitan guardar todo lo que suele estar por medio o si realmente buscas un espacio donde charlar con tus hijos y amigos mientras preparas algo de comer.
No obstante, si te preocupa que el desorden quede siempre a la vista pero no quieres renunciar a la luminosidad, la arquitecta Emma Guillén propone como alternativa la cocina semiabierta, ya que permite abrir o cerrar el espacio según lo necesites en cada momento. Al final, como bien dice Beatriz Moral, el tamaño importa pero el diseño mucho más, por lo que si cocinas mucho o eres una persona bastante desordenada, mantener la cocina cerrada puede ser la mejor decisión para vivir con tranquilidad.
