The Objective
Gente

Vicente Vallés: «De niño, en mi casa de Vallecas, siempre había un periódico; mi padre me explicaba las noticias del día»

El presentador vivió en uno de los barrios más humildes de Madrid donde contó con la influencia de su progenitor

Vicente Vallés: «De niño, en mi casa de Vallecas, siempre había un periódico; mi padre me explicaba las noticias del día»

Vicente Vallés, en una imagen de archivo. | Gtres

Vicente Vallés vivió una infancia de lo más discreta y humilde en Madrid. El presentador de Antena 3 no tuvo muchos lujos. Es más, la mayor parte del tiempo, lo pasaba en el colegio y, el resto, intentaba pasar tiempo junto a sus padres, quienes siempre fueron sus referentes. Como él mismo ha confesado en varias ocasiones, concretamente en una entrevista con la revista Esquire, Vallés recuerda que en su casa «siempre había un periódico». Es más, él mismo ha contado que tiene «recuerdos» de su padre explicándole, por las tardes, «algunas de las noticias del día».

Su infancia se dividió entre Vallecas —donde vivía— y el centro de Madrid —a donde se dirigía para ir al conservatorio—. Y es que el ahora presentador siempre fue muy fan de la música y, por eso, desarrolló su vena artística a través de distintos instrumentos. Algo que fomentaron también desde su familia, donde no tuvieron ningún problema en que sus hijos se dedicaran a aquellos que les apasionara. Es más, en su vocación también intervino mucho sus primeros años de formación. «Tuve la vocación clara desde muy joven. En buena medida por el influjo de otro profesor que nos animaba a hacer trabajos periodísticos —uno hacía de entrevistado, otro de entrevistador, etc.—. Este tipo de juegos hizo despertar mi vocación», ha contado.

La infancia de Vicente Vallés en Vallecas

Ángeles Blanco y Vicente Vallés. | EP

Vicente nació en 1963 en Madrid. Pasó sus primeros años en un bloque de viviendas de protección oficial en el barrio de Vallecas. Se crió en una cultura de esfuerzo donde no sobraba nada, pero tampoco faltaba lo esencial. Aunque no suele presumir de ello de forma constante, siempre recuerda con orgullo sus raíces vallecanas como el lugar donde aprendió el valor de la realidad cotidiana. Su curiosidad por la información no fue un flechazo tardío, sino algo que él mismo respiraba en casa.

Como decíamos, su padre era un gran lector de prensa, y Vicente empezó a consumir noticias desde muy pequeño, siguiendo de cerca los grandes eventos de la Transición española mientras era apenas un adolescente. Fue un niño de la generación que creció pegado al transistor, lo que despertó su fascinación por la noticia. Estudió en colegios públicos de su zona y, posteriormente, se matriculó en la Universidad Complutense de Madrid, donde se licenció en Ciencias de la Información. Su infancia fue la de «un niño de barrio madrileño que jugaba al fútbol en campos de tierra y que aprendió que para conseguir las cosas había que trabajar mucho». Lo curioso es que, a pesar de ser hoy un referente de la información política y económica, ese niño de Vallecas nunca perdió su afición por el deporte, algo que se nota en sus inicios profesionales, ya que sus primeros pasos en el periodismo fueron, precisamente, en la sección de deportes.

La influencia de su padre y cuándo se dio cuenta que quería ser periodista

Vicente Vallés se crio en un barrio humilde de Madrid. | Gtres

Sus primeros años no fueron a de un barrio de clase media estándar de hoy en día, sino la de una España que todavía estaba en pleno desarrollo y donde la precariedad era la norma en la periferia de Madrid. Cuando era muy pequeño, su familia vivió en una de las muchísimas chabolas que poblaban el sur de Madrid. Sus padres eran de los miles de españoles que llegaron a la capital buscando un futuro. Al no haber vivienda disponible, construyeron su propio hogar con sus manos. Algo a lo que le acompañaron sus abuelos.

En varias ocasiones ha recordado bajar a la calle y encontrarse con descampados inmensos donde todavía quedaban restos de los antiguos poblados chabolistas. Ha relatado que en su bloque las paredes eran de «papel fumador» y que se escuchaba todo lo de los vecinos. Eran pisos muy pequeños, de unos 45 o 50 metros cuadrados, donde las familias se apretaban como podían. En su casa no había espacio para el capricho. El éxito se medía en poder estudiar y tener zapatos nuevos para el colegio. Él no oculta este origen; al contrario, lo usa para explicar por qué es tan meticuloso. En un entorno donde no te regalan nada, la única forma de salir adelante era ser el mejor en lo que hicieras.

Su meteórica carrera

Mucha gente se sorprende hoy al ver su imagen sobria y seria en el plató de Antena 3, pero él siempre recalca que «es un chico de barrio». Al salir de Vallecas, Vallés se licenció en Ciencias de la Comunicación. Comenzó en los años 80 en la Cadena SER, colaborando en programas míticos como Hora 25 y Hoy por hoy. En 1987 dio el salto a la televisión, pero no en política, sino en la sección de deportes de TVE. Fue una etapa fundamental donde aprendió el lenguaje visual antes de pasar a la información general. A partir de los 90, su carrera se aceleró en las principales cadenas españolas. Fue en Telecinco donde vivió una de sus etapas más largas. Fue jefe de Nacional y subdirector de informativos. Se hizo muy popular al frente de La mirada crítica, un espacio de entrevistas políticas.

En 2011 fichó por Antena 3. Tras pasar por las noticias del mediodía, se consolidó en el informativo de la noche (Antena 3 Noticias 2). Su estilo, caracterizado por el análisis pausado y el uso de datos en pantalla, lo ha convertido en el líder de audiencia actual y le ha valido premios como el Ondas, el Iris y el premio Francisco Cerecedo. Estuvo casado con la periodista Lucía Méndez, con quien tiene dos hijos (Laura y Diego). Actualmente, su pareja es la también periodista Ángeles Blanco —presentadora en la competencia, concretamente de Telecinco—, con quien tiene un hijo llamado Daniel. Es un reconocido seguidor del Atlético de Madrid.

Vicente Vallés junto a su mujer. | Gtres

Ha tenido un éxito notable como autor de thrillers y ensayos políticos. Destaca su novela Operación kazán, con la que ganó el Premio Primavera de Novela en 2022, y su reciente publicación en 2025, La caza del ejecutor.

Publicidad