Mette-Marit y Haakon vuelven a visitar a Marius en la cárcel: una cánula de oxígeno y sin hacer caso a la crítica
La princesa padece una fibrosis pulmonar que requiere de un trasplante de pulmón, un procedimiento de alta complejidad

Mette-Marit | Gtres
Las cámaras captaron el momento en que un BMW eléctrico de gran tamaño salía lentamente de las instalaciones de la prisión municipal de Oslo —conocida como Oslo fengsel—. Al volante se encontraba el príncipe heredero Haakon, con gafas de sol y una chaqueta informal, visiblemente relajado pese a las circunstancias. En el asiento del copiloto viajaba su esposa, la princesa heredera Mette-Marit, con el rostro sin maquillaje y la mirada apagada.
Lo que más llamó la atención fue el fino tubo de plástico que la princesa llevaba sobre el rostro, conectado a una cánula nasal que le suministraba oxígeno de manera continua. Mette-Marit había acudido a visitar a su hijo Marius Borg Høiby, quien se encuentra en prisión preventiva a la espera de que se dicte sentencia en su contra.
La fotografía corrió como la pólvora en los medios noruegos y generó una enorme ola de empatía hacia la princesa entre la ciudadanía del país escandinavo, que sigue de cerca tanto el deterioro de su salud como el difícil proceso judicial que atraviesa su familia.

La enfermedad que ya no puede ocultarse
En 2018, Mette-Marit recibió el diagnóstico de fibrosis pulmonar, una patología crónica e incurable que provoca un endurecimiento y cicatrización progresiva del tejido de los pulmones. Con el tiempo, esta enfermedad deriva en graves dificultades respiratorias y en una pérdida irreversible de la capacidad pulmonar.
Cuando la enfermedad alcanza fases avanzadas, los pacientes necesitan recibir oxígeno suplementario de forma permanente a través de una cánula nasal. Desde una recepción celebrada el 10 de abril en el Palacio Real, la princesa utiliza este dispositivo de ayuda respiratoria también en sus apariciones públicas, lo que supone un cambio muy significativo en su imagen institucional.

Según han trascendido informaciones en los medios noruegos, Mette-Marit ya está siendo evaluada y preparada por un equipo médico especializado de cara a un posible trasplante de pulmón, un procedimiento de alta complejidad que refleja la gravedad de su situación actual.
La enfermedad complica las visitas a la cárcel
El propio Marius Borg sacó a relucir el estado de salud de su madre en el contexto de su proceso judicial. Durante una vista ante el tribunal de Oslo en la que solicitó —sin éxito— cumplir el resto de la prisión preventiva en su domicilio con una pulsera electrónica, el joven explicó que la mala calidad del aire en el interior del penal, el posible moho y el hecho de que se trata de un edificio antiguo dificultan enormemente las visitas de su madre.

A pesar de estos obstáculos, Mette-Marit ha continuado acudiendo a la cárcel para ver a su hijo, siempre acompañada por el príncipe Haakon, quien la lleva en coche personalmente. El BMW del príncipe heredero lleva instalada de forma permanente una caja de techo con una capacidad de aproximadamente 420 litros, cuyo contenido no se ha revelado oficialmente. Expertos en seguridad especulan con que podría albergar equipamiento técnico de protección, aunque en Noruega la cuestión se mantiene en la más estricta discreción.
El caso judicial: 40 cargos y veredicto el 15 de junio
Marius Borg Høiby, fruto de una relación anterior de Mette-Marit antes de contraer matrimonio con el príncipe Haakon, afronta un total de 40 cargos penales. Entre las acusaciones más graves figuran cuatro casos de violación, además de actos de violencia física contra exparejas, consumo y transporte de estupefacientes —entre ellos 3,5 kilos de marihuana— y daños materiales.

El tribunal de distrito de Oslo ha fijado el 15 de junio como fecha para la lectura del veredicto. El juez Hans Nikolai Førde justificó que el joven de 29 años deba permanecer en prisión preventiva hasta ese momento argumentando que el riesgo de que reincida en sus conductas es considerable.
La acusación ha solicitado una condena de siete años y siete meses de prisión. Las supuestas agresiones sexuales habrían ocurrido tras noches en las que Høiby había consumido alcohol y drogas, y la cuestión clave para los jueces será determinar si algunos actos se produjeron mientras las víctimas se encontraban dormidas e incapaces de oponerse.

Marius admitió algunos de los hechos menores que se le imputan, aunque negó las acusaciones de violación. Su defensa reclama una pena de tan solo un año y medio de prisión por los delitos reconocidos, y sostiene que, en el escenario más desfavorable para su cliente, la condena no debería exceder los cinco o seis años.
Marius se queja de su situación en la cárcel
A través de una carta escrita a mano y publicada por el diario noruego Nettavisen, Marius Borg denunció lo que considera un trato injusto durante su estancia en prisión. En el escrito aseguró que se encuentra prácticamente aislado y sin posibilidad de relacionarse con otras personas, una situación que atribuye al temor de la fiscalía y del juez a que pueda ponerse en contacto con una de sus exnovias, con quien tiene una orden de alejamiento vigente.

El joven también habló del impacto psicológico que el proceso está teniendo sobre él, describiendo lo que vive como una enorme carga mental y lamentando verse obligado a hacer públicos asuntos que, en otras circunstancias, cualquier persona mantendría en la esfera privada.
Mette-Marit regresa a la agenda oficial el 17 de mayo
En medio de toda esta tormenta, la Casa Real noruega confirmó que la princesa heredera participará en los actos del Día Nacional de Noruega, que se celebra el 17 de mayo. Mientras el rey Harald y la reina Sonia saludarán desde el balcón principal del Palacio Real de Oslo a las 10:30 de la mañana, Haakon y Mette-Marit lo harán desde las escaleras de su residencia oficial en Skaugum, en la localidad de Asker, al suroeste de la capital. Les acompañará su hijo Sverre.
Esta reaparición institucional cobra especial relevancia en un momento en el que la imagen pública de Mette-Marit atraviesa una de sus etapas más complicadas. Además del escándalo judicial protagonizado por su hijo, la princesa ha visto cómo varias organizaciones con las que colaboraba rompían su vínculo con ella tras conocerse que mantuvo una relación de amistad con el magnate pedófilo Jeffrey Epstein. Entre las últimas instituciones en retirarle su apoyo figura el Festival de Cine Amadeus, el más veterano y reconocido del país en el ámbito del cine juvenil y estudiantil. La princesa Ingrid Alexandra, segunda en la línea de sucesión al trono noruego, participará en los actos del Día Nacional de forma telemática desde Sídney, Australia, donde se encuentra en la actualidad.
