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El sueño americano de Shakira en Miami tras ganar a Hacienda: una casa de lujo frente al mar, soltera y «noches sin dormir»

La intérprete de ‘Waka waka’ ha salido victoriosa tras su ‘guerra’ legal con la Agencia Tributaria, que le pagará 60 millones

El sueño americano de Shakira en Miami tras ganar a Hacienda: una casa de lujo frente al mar, soltera y «noches sin dormir»

Shakira, en una imagen de archivo. | Gtres

Shakira está de enhorabuena. La cantante colombiana ha ganado en su guerra contra el fisco español, al no quedar acreditado que Shakira fuese residente fiscal en España en 2011. De esta manera, no tendría que haber pagado impuestos en nuestro país. Ahora, la Agencia Tributaria tendrá que pagarle más de 60 millones de euros por las sanciones impuestas de forma «injusta», según aclara la Audiencia Nacional. Una noticia que la artista de Waka waka ha recibido en un buenísimo momento profesional; hace unas semanas llenó Copa Cabana, en Brasil, en un concierto lleno de música y éxito y, también, ha presentado su canción para el Mundial de Fútbol. Además, después de sentarse ante el juez en la ciudad condal, Shakira y sus hijos pusieron rumbo hasta Miami, donde viven actualmente.

Shakira se instaló junto a sus hijos, Milan y Sasha, en una espectacular mansión de su propiedad valorada en unos 11 millones de euros, situada en una de las zonas más exclusivas de Miami Beach: North Bay Road —donde tiene de vecinos a celebridades como Jennifer Lopez o Matt Damon—. La casa, de unos 750 metros cuadrados y un diseño minimalista totalmente blanco, se ha convertido en su santuario. Cuenta con piscina, gimnasio, un estudio de música de última generación y, lo más importante para ella, un muelle privado de 30 metros con acceso directo a Biscayne Bay.

La vida de Shakira en Miami

La cantante Shakira tiene dos hijos, Milán y Sasha, con su exmarido Gerard Piqué. | Gtres

Esto último ha sido clave para proteger a sus hijos de los paparazzi, permitiéndoles salir a navegar o hacer deportes acuáticos lejos de los objetivos de las cámaras. Miami es la capital de la música latina, y estar allí ha reactivado por completo su maquinaria creativa. Tras el lanzamiento de su álbum Las mujeres ya no lloran, su día a día está completamente volcado en su música. Trabaja desde su propio estudio en casa o se desplaza a los míticos estudios de la ciudad para colaborar con productores de primer nivel. Además, su vida actual está muy marcada por los preparativos y ensayos de su gira mundial, la cual incluye paradas masivas internacionales, pero también citas muy especiales en casa, como el íntimo y exclusivo concierto que tiene programado en el Kaseya Center de Miami.

En Barcelona, la atención mediática sobre los niños era asfixiante. En Miami, aunque siguen siendo el foco de atención, han encontrado una rutina mucho más tranquila y un entorno norteamericano que respeta más su privacidad. Los niños asisten al exclusivo colegio privado Miami Country Day School —cuya matrícula ronda los 40.000 dólares anuales por alumno—. Allí se han adaptado rápido gracias a que las clases se imparten en inglés y conviven con hijos de la élite internacional. A nivel social, a Shakira se la ve mucho más liberada. Es habitual verla en primera fila apoyando a los Miami Heat de la NBA, asistiendo a las carreras de Fórmula 1 en el circuito de Miami, cenando con amigos de la industria musical o practicando surf —una de sus grandes pasiones— en las playas de Florida.

Su victoria a Hacienda y una indemnización de 60 millones de euros

Aunque Miami es su base de operaciones definitiva, la vida de Shakira es puramente nómada por exigencias de su profesión. De hecho, pasa temporadas viviendo temporalmente en otros países para optimizar los ensayos de sus macroproducciones —como ha hecho en México por el volumen de sus shows— y se prevé que se mueva una temporada a Madrid para establecer allí su base de operaciones logística de cara a su esperada gira europea. Uno de los puntos que todavía tiene que resolver la cantante tiene que ver con su fría relación con el padre de sus hijos, Gerard Piqué.

La relación entre Shakira y Gerard Piqué ha sido una de las más mediáticas y turbulentas del panorama internacional.Tras doce años juntos (2010-2022) y dos hijos en común, Milan y Sasha, su historia pasó de ser un romance de cuento de hadas a una guerra abierta que mantuvo en vilo a medio mundo. El anuncio de su separación en junio de 2022 desató una tormenta perfecta. La cantante utilizó la música como terapia y como un arma de facturación masiva. Temas como Te FelicitoMonotonía, la demoledora Bzrp Music Sessions, Vol. 53 —«las mujeres ya no lloran, las mujeres facturan»— y TQG expusieron públicamente los detalles de la ruptura, la mudanza y la presencia de la nueva pareja de Piqué.

Mientras Shakira canalizaba su dolor en el estudio, Piqué optó por el silencio mediático tradicional, refugiándose en sus negocios de Kosmos y el lanzamiento de la Kings League, asumiendo con cierta ironía las constantes referencias hacia él y su novia. Tras meses de negociaciones extremas entre sus equipos de abogados, firmaron un complejo convenio de separación en Barcelona para que la artista pudiera trasladarse a vivir a Miami con los niños. El acuerdo estipuló que Piqué dispone de diez días al mes para viajar a Estados Unidos y estar con sus hijos, además de periodos vacacionales —como la semana de Acción de Gracias, Navidad y Semana Santa— y el grueso de las vacaciones de verano. Durante estas visitas, los costes se sufragan a través de una cuenta común.

«Ha terminado afectando a mi salud»

Son pocas las veces en las que la cantante se ha pronunciado sobre su vida actual. Y, en las últimas horas, ha emitido un comunicado para aclarar cómo se encuentra después de esta victoria en los Tribunales. «Después de más de ocho años soportando una brutal exposición pública, campañas orquestadas para destruir mi reputación y noches sin dormir que terminaron afectando a mi salud y al bienestar de mi familia, la Audiencia Nacional finalmente ha puesto las cosas en su sitio. Nunca existió fraude y la propia Administración jamás pudo demostrar lo contrario, sencillamente porque no era cierto», ha confesado Shakira.

La cantante ha afirmado que, durante casi una década, fue «tratada como culpable». «Cada paso del proceso fue filtrado, distorsionado y amplificado, utilizando mi nombre e imagen pública para enviar un mensaje amenazante al resto de contribuyentes. Hoy, esa narrativa se derrumba, y lo hace con toda la fuerza de una sentencia judicial. Mi mayor deseo es que esta resolución siente un precedente para Hacienda y sirva a los miles de ciudadanos corrientes que son abusados y aplastados cada día por un sistema que presume su culpabilidad y les obliga a demostrar su inocencia a costa de la ruina económica y emocional. Esta victoria está dedicada a ellos», ha apostillado.

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