La relación de Leonor con la fe: colegio de inspiración católica, un gesto heredado de su padre, procesiones y visita a la Santina
La princesa ha dejado claro, en varias ocasiones, su respeto ante la religión, siguiendo el camino del rey Felipe

Leonor, en una imagen de archivo. | Gtres
Quedan pocos días para que el papa León XIV llegue a España. Lo hará en una visita muy especial, a principios de junio, en la que recorrerá distintas partes de nuestra geografía, poniendo el foco en Madrid, Barcelona y Canarias. Hace unas semanas, desde el programa Cámara real de Telemadrid, confirmaron que la Familia Real tendrá un papel importante durante los días que pase el Pontífice en nuestro país. Aunque todavía no han confirmado cuáles serán las actividades en las que participarán los Reyes y sus hijas, Leonor y Sofía, sí que se ha especulado con que la princesa podría estar presente en la vigilia de la Plaza de Lima, algo que, todavía, no han confirmado desde Zarzuela. Pero ¿cuál es la relación de Leonor con la fe?
Lo cierto es que Letizia y Felipe son dos padres que han llevado la religión de dos maneras muy diferentes —como puede suceder en cualquier casa—. Y es que la reina siempre ha dejado entrever que no está tan ligada a la fe como sí lo está su marido, algo que podemos comprobar por pequeños detalles en actos públicos. Por ejemplo, en los eventos religiosos en los que ambos han estado presentes, la reina no se santigua, al contrario que sí hace su marido. Tampoco suele genuflexionarse cuando está delante de una imagen, mientras que el rey Felipe sí que sigue esta serie de tradiciones que, sin duda, marcaron su infancia.
La relación de Leonor con la fe católica
Así, la relación de la princesa Leonor con la fe católica combina el cumplimiento riguroso de sus deberes constitucionales e históricos con una evidente modernización en su forma de vivir la religión en público. Como futura reina de España, la religión no es solo una creencia personal, sino una parte fundamental de su representación institucional. La base de su formación religiosa se forjó en España. Hay que tener en cuenta que la heredera del trono se formó en un colegio laico pero que ofrece formación religiosa católica e imparte los sacramentos de manera muy integrada en su calendario.
Fue en este contexto donde Leonor recibió su Primera Comunión (2015) y, más adelante, su Confirmación (2021). Ambos ritos se celebraron de manera sobria y con el uniforme del colegio, un gesto impulsado por sus padres para normalizar su fe dentro de su grupo de edad y evitar el boato de las antiguas confirmaciones reales. Esta sólida base católica española contrastó más tarde con su bachillerato en el UWC Atlantic College de Gales, un centro completamente laico, internacional y multiconfesional que le abrió las puertas a entender la espiritualidad desde una perspectiva global. Y, también, a comprender otras religiones.
Colegio de inspiración católica, un gesto y procesiones

Sobre su comportamiento cuando, por ejemplo, entra a una iglesia, Leonor lo hace de una forma muy diferente a cómo lo hace su madre, concretamente sigue la estela de su progenitor. A diferencia de su madre, la reina Letizia —quien por su perfil agnóstico suele evitar santiguarse o hacer reverencias ante el altar por coherencia personal—, la princesa Leonor —al igual que su hermana— sí se santigua de forma natural y espontánea en los actos litúrgicos. Este gesto, que realiza con total soltura durante las misas oficiales —como en la Ofrenda al Apóstol Santiago o en las festividades de la Virgen del Pilar durante su etapa militar—, demuestra su compromiso con el protocolo católico que exige su posición como heredera a la Corona de un país con una profunda tradición católica.
Leonor ha integrado las procesiones y las tradiciones populares católicas como parte de su vida pública y familiar. Es habitual ver a la Familia Real de manera informal en procesiones de Semana Santa. Uno de los momentos más comentados fue su asistencia en Madrid a la procesión de El Encuentro —la de la iglesia de la Concepción Real de Calatrava—. En este tipo de actos, Leonor no solo asiste como espectadora institucional; se la ha visto con una actitud de respeto, recogimiento y curiosidad por la imaginería y el sentir popular, conectando la fe con el patrimonio cultural de los españoles. Es más, la última vez que pudimos verla en una situación como esta, fue el pasado mes de abril cuando acudió, junto con sus padres, a Carabanchel.
Su visita a la Santina

La visita a la Virgen de Covadonga —en Asturias— es probablemente el hito religioso y político más importante de su juventud. En septiembre de 2018, en su primer viaje oficial como Princesa de Asturias, Leonor subió a la Santa Cueva para presentarse ante La Santina. Este acto emulaba el que hizo su padre, Felipe VI, en 1977. Ante la Virgen, Leonor recibió la medalla de la Santina. Este gesto es la unión perfecta de la fe y el Estado: la heredera del trono español rindiendo homenaje a la patrona que, según la tradición, guio el inicio de la Reconquista y el nacimiento de la monarquía asturiana, de la cual ella ostenta el título principal.
De esta manera, la princesa ha dejado claro que su relación con la religión es respetuosa, visible y profundamente conectada con la historia de España. Mientras que la generación de su madre abogó por un laicismo estricto en sus apariciones, Leonor parece haber asumido que los símbolos católicos _santiguarse, visitar santuarios e ir a procesiones— forman parte del idioma de la Corona española. Vive su fe como una herramienta de unión, respeto y continuidad institucional.
