La infanta Sofía logra en Lisboa lo que Leonor no consiguió al irse de casa: sin fotos robadas y haciendo una vida totalmente normal
La infanta está a punto de terminar su año en Portugal y ha logrado que no haya casi imágenes de su vida universitaria

La infanta Sofía junto a la princesa Leonor. | Gtres
La infanta Sofía está a punto de cumplir 19 años. La hija menor de los Reyes celebra, este 29 de abril, su cumpleaños, en un momento muy especial para la familia. Y es que Sofía está a unos días de finalizar su primer curso en Relaciones Internacionales en el Forward College. Este año lo ha vivido en Lisboa y, en los siguientes, se trasladará hasta París y Berlín, donde concluirá con su formación universitaria. Lo cierto es que, desde el pasado mes de septiembre, la infanta ha conseguido lo imposible; que no haya casi datos e imágenes sobre su vida en la capital lusa. Algo que no logró Leonor, en su momento, cuando se marchó hasta Zaragoza o Marín. Es más, durante su paso por Chile con el Juan Sebastián Elcano se publicaron las imágenes de Leonor en un centro comercial —algo que hizo que los Reyes lo denunciaran ante los Carabineros—.
Y lo cierto es que, ese momento, marcó un antes y un después en su vida. A partir de ese suceso, desde Zarzuela comenzaron a dar datos contados sobre el paso de Leonor por la Escuela Naval. Tampoco, en estos últimos meses, en los que cursa su último año de formación castrense en la Academia General del Aire, hemos tenido información sobre la princesa. Además, al contrario que sucedió en su momento, no se ha publicado casi ninguna imagen robada durante su tiempo libre —solamente salió en una portada—. Aunque sí que es cierto que ha habido testimonios que han apuntado a que la princesa, al igual que sus compañeros, disfruta de los alrededores de la escuela.
La infanta Sofía ha conseguido que no haya casi información sobre su vida en Lisboa

Algo que, como decíamos, no sucedió en su primer año en la Academia de Zaragoza. Las primeras fotos de Leonor en una terraza de la ciudad aragonesa se produjeron a los pocos días de comenzar su formación. Allí pudimos ver a la princesa tomando algo con sus compañeros. También, durante su formación en el Juan Sebastián Elcano, los medios latinos compartieron diversas fotos de la princesa pasando tiempo con el resto de alumnos fuera del barco. Se pudo ver a la princesa con una cerveza en la mano, entrando en un centro comercial e, incluso, en bikini, unas instantáneas que dieron la vuelta al mundo.
Unos acontecimientos que no ha tenido que vivir la infanta Sofía. A algo más de un mes de terminar su primer curso en Lisboa, la infanta ha conseguido lo que parecía imposible; llevar una vida de lo más discreta. Tras terminar su etapa en Gales (UWC Atlantic College), Sofía se trasladó a la capital lusa para continuar con su formación superior, y su estancia allí está siendo un modelo de discreción estratégica. Lisboa ha sido el refugio perfecto por varios motivos. Está lo suficientemente cerca de Madrid para viajar en una hora si hay un acto oficial, pero lo suficientemente lejos para no tener a los fotógrafos de la prensa rosa española apostados en su puerta cada mañana.
Su rutina en Portugal y su vida universitaria

Los portugueses son conocidos por su discreción y respeto a la privacidad. A diferencia de lo que podría ocurrir en Madrid, en Lisboa Sofía puede caminar por barrios como Chiado o Príncipe Real y, aunque la reconozcan, rara vez la molestan o le piden fotos. Sofía ha optado por un camino que combina las ciencias sociales con su interés por la tecnología y la sostenibilidad. Es más, ha conseguido moverse por el entorno universitario internacional donde es simplemente «Sofía». Sus compañeros son jóvenes de familias cosmopolitas acostumbrados a tratar con perfiles altos, lo que ha creado un cordón sanitario natural a su alrededor. No hay filtraciones de sus notas ni de sus trabajos en grupo.
A diferencia de los vídeos que se filtraban de Leonor en Zaragoza, de Sofía en Lisboa no hay apenas rastro digital. Se sabe que frecuenta cafeterías de especialidad y librerías, y que disfruta mucho de la gastronomía portuguesa —es fan de los pastéis de nata, como cualquiera—. Ha seguido practicando fútbol de forma amateur y disfruta de los paseos por la zona de Cascais y Estoril, donde puede pasar desapercibida entre los muchos expatriados y turistas de la zona. No hay que olvidar que la Familia Real española tiene vínculos históricos y de amistad muy fuertes en Portugal. El que fuera presidente de Portugal, Marcelo Rebelo de Sousa, es un gran amigo del Rey Felipe VI, y se dice que existe un pacto tácito de protección y cortesía para que la Infanta pueda disfrutar de su juventud sin presión mediática.
Leonor y sus fotos en Chile que marcaron un antes y un después

Esta vida discreta en Lisboa le ha permitido madurar lejos de la comparación constante con su hermana mayor. Mientras Leonor asume el peso de la Corona, Sofía está construyendo una identidad propia. Es, por tanto, una situación muy distinta a la que ha vivido su hermana, la princesa Leonor. Su paso por Chile, en Elcano, fue un punto de inflexión. Durante su escala, se filtraron imágenes de cámaras de seguridad de un centro comercial en Punta Arenas. Casa Real denunció el hecho ante los Carabineros, marcando un precedente legal: una cosa es una foto en un bar y otra es el uso ilegal de cámaras de seguridad.
En sus salidas nocturnas por Zaragoza o Madrid, los escoltas han tenido que lidiar con decenas de jóvenes intentando grabarla. Se sabe que en varias ocasiones han pedido amablemente —y con firmeza— que se borren vídeos o fotos donde la Princesa pudiera aparecer en una actitud demasiado distendida o perjudicada, para proteger la dignidad de la institución.
