Leonor no se graduará del Ejército en 2026: esperará a sus compañeros para recibir los reales despachos
La heredera del trono no vivirá esta ceremonia en julio de este año, como se había asegurado, sino que lo hará en 2027

La princesa Leonor, en una imagen que ha compartido la Casa Real. | Redes sociales
La princesa Leonor no se graduará este 2026 a pesar de que, en el mes de julio, finalizará sus tres cursos de formación militar. Así lo ha confirmado Casa Real, en un comunicado, en el que ha incidido que la heredera del trono recibirá los empleos militares de alférez alumna del Ejército de Tierra y del Ejército del Aire y del Espacio y se convertirá en alférez de fragata alumna durante este verano. Además, este nuevo nombramiento será publicado en el Boletín Oficial del Estado al finalizar este curso. Pero, aún así, inciden en que la promoción de la princesa «hará el último de los cinco cursos incluidos en sus planes de estudios durante el curso académico 2026-2027, estando prevista su finalización en julio de 2027».
Será ese momento cuando Leonor «reciba los reales despachos de teniente del Ejército de Tierra y del Ejército del Aire y del Espacio, así como de alférez de navío de la Armada, participando en las correspondientes ceremonias de entrega de dichos reales despachos, en Zaragoza, Marín y San Javier, como parte de sus respectivas promociones». Durante todo este año, se había comentado que sería el próximo mes de julio cuando la heredera recibiera los reales despachos, un momento que marca el fin de su carrera dentro de la Academia General del Aire y, también, el final de tres años de exhausta formación.
Por qué Leonor no se graduará en este 2026 a pesar de terminar su formación
Pero no será así; Leonor se esperará a que sus compañeros terminen su educación militar. Y es que hay que tener en cuenta que la princesa ha realizado tres cursos en uno, es decir, ha hecho una educación más condensada. Aunque ha tenido las mismas oportunidades que sus compañeros, sí que es cierto que estos años de estudios han ido más allá; combinando varios cursos y haciendo todo lo posible para que no solamente recibiera las nociones básicas, sino con el objetivo de que tuviera unos conocimientos más avanzados.
Para la princesa Leonor, recibir su despacho —que en el argot militar es el documento oficial que acredita su primer empleo militar y su nombramiento como oficial— supone un hito de enorme trascendencia institucional, militar y personal. En la tradición de la Corona y de las Fuerzas Armadas españolas, este acto no es una simple graduación; es el momento en que Leonor deja de ser meramente una alumna en formación para convertirse en una militar en activo de pleno derecho. Con la entrega del despacho, Leonor recibe su primer grado militar real. De esta manera, en el Ejército de Tierra se convertirá en teniente, mientras que en la Armada será alférez navío y en el Ejército del Aire y del Espacio, teniente. Dejará de ser dama cadete o guardiamarina (alumna) y pasa a formar parte de la escala de oficiales. Aunque continúe con su plan de formación en las diferentes academias, ya ostenta un rango con autoridad y responsabilidad militar real.
La princesa se esperará a sus compañeros
La Constitución española establece que el Rey —o la reina— ejerce el Mando Supremo de las Fuerzas Armadas. Recibir su primer despacho es el primer peldaño real de esa escalera. Para poder mandar en el futuro a los ejércitos con legitimidad moral y profesional, la princesa debe haber sido antes uno de ellos. Este despacho acredita que ha superado las mismas exigencias, exámenes, maniobras y guardias que cualquier otro oficial de su promoción. La entrega del despacho es un acto cargado de una solemnidad extrema donde es su propio padre, el rey Felipe, quien le hace entrega del documento y le impone la gran cruz del mérito militar o la condecoración correspondiente.
Esta imagen simbólica —el Rey entregando el despacho a la futura reina— es un mensaje de continuidad, estabilidad y fortaleza de la institución monárquica ante los ciudadanos y las propias Fuerzas Armadas. A nivel puramente interno en su día a día militar, poseer ya un despacho de oficial cambia su estatus frente a sus compañeros y profesores. Aunque siga estudiando para completar su formación multidisciplinar, ya no se la trata como a una recluta. Además, adquirirá a capacidad de liderar unidades, mandar secciones en maniobras con fuego real y ejercer responsabilidades de mando sobre los alumnos de cursos inferiores. Será el momento en el que la princesa se hará mayor ante los ojos del Ejército.
Cómo será la entrega de los reales despachos

Su graduación, así, será un momento muy especial, ya que llegará al final de la experiencia junto al resto de sus compañeros, con quienes ha demostrado que tiene muchísima conexión. Aunque Leonor ha pasado por la Escuela Naval de Marín y por la Academia General del Aire de San Javier, su graduación principal y el acto donde recibirá su despacho como Teniente del Ejército de Tierra tiene lugar en el imponente patio de armas de la Academia de Zaragoza, el lugar donde juró bandera y donde empezó su andadura militar.
El protocolo militar dicta un momento de una carga emocional y política gigantesca. Felipe hará un papel doble; de padre y, también, de Capitán General de las Fuerzas Armadas. Además, será el encargado de entregarle personalmente el despacho de Teniente y de imponerle la Gran Cruz del Mérito Militar con distintivo blanco. Tras el saludo militar de rigor, se romperá brevemente el protocolo para dar paso a un abrazo entre padre e hija, una imagen que simboliza el relevo generacional y el orgullo de la Corona por el deber cumplido. Al ser un hito histórico para la heredera, la tribuna presidencial contaráa con la presencia de la reina Letizia y, de manera muy especial, de la infanta Sofía —quien suele viajar expresamente para no perderse el gran día de su hermana—, además de las máximas autoridades del Gobierno —el presidente del Gobierno y la Ministra de Defensa— y de la cúpula militar.
