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Elisa Mouliaá, traumatizada: «Me van a detener. A Begoña Gómez no y al resto sí; es injusto»

La actriz se enfrenta a una posible detención si vuelve a negarse a declarar en su guerra judicial con Íñigo Errejón

Elisa Mouliaá, traumatizada: «Me van a detener. A Begoña Gómez no y al resto sí; es injusto»

Elisa Mouliaá | EP

La batalla judicial entre Elisa Mouliaá e Íñigo Errejón sigue escalando y amenaza con desembocar con la posible detención de la actriz si vuelve a negarse a declarar ante el juez. El magistrado Arturo Zamarriego, encargado de instruir la querella por presuntas calumnias presentada por el exportavoz de Sumar, ya le ha advertido de que, si no comparece el próximo 15 de junio en Plaza de Castilla, podrá ordenar su «detención y traslado al juzgado con deducción de testimonio por si los hechos fueran constitutivos de un delito de desobediencia a la autoridad».

El origen de este nuevo choque judicial se encuentra en las declaraciones públicas en las que Mouliaá acusó a Errejón de haber pactado testimonios en la causa por agresión sexual abierta contra él desde 2024. A raíz de esas acusaciones, el expolítico presentó una querella por calumnias que mantiene a la actriz frente a un procedimiento paralelo mientras la investigación principal continúa abierta.

«Me van a detener. A Begoña Gómez y a Feijóo no les detienen, pero al resto de ciudadanos sí. Es bastante injusto»

Visiblemente agotada y muy crítica con el trato que asegura estar recibiendo, Elisa Mouliaá reapareció ante las cámaras para denunciar una supuesta desigualdad judicial: «Estoy muy cansada con este tema. Me van a detener. A Begoña Gómez y a Feijóo no les detienen, pero al resto de ciudadanos sí. Es bastante injusto».

La actriz sostiene que se está castigando a una víctima por denunciar «a un poderoso» y considera que existe una intención deliberada de desacreditarla antes de resolver la causa principal por agresión sexual.

La causa principal, ‘paralizada’

Según Elisa Mouliaá, su negativa a declarar responde a una estrategia de defensa vinculada al procedimiento principal contra Errejón: «Queremos que la causa principal —la de agresión sexual contra Errejón— se active y se resuelva. Y una vez resuelvan la causa principal, yo atenderé al resto de causas derivadas», dijo a Europa Press.

La actriz fue todavía más allá al denunciar que todo responde a una maniobra para cerrar el caso principal: «La tienen paralizada, creemos, porque me quieren condenar por calumnias, el mundo al revés. Y así tienen una buena excusa para poder archivar y dar carpetazo a lo mío».

Elisa Mouliaá. | Mateo Lanzuela (Europa Press)

Elisa Mouliaá también ha abierto un nuevo frente judicial contra Errejón por una presunta revelación de secretos. Según su versión, el exportavoz político filtró parcialmente conversaciones privadas para perjudicarla públicamente. «Él filtró una conversación privada cortando partes donde ella decía que había sido un cerdo y un baboso. Esas partes fueron eliminadas para acusarme a mí y hacer pensar a todo el mundo que yo estaba coaccionando a una testigo», denunció.

Mientras tanto, Errejón continúa defendiendo su inocencia y sostiene que las acusaciones vertidas por la actriz dañaron gravemente su imagen pública.

«Tengo un trauma»

La actriz incidió además en recalcar que atraviesa un fuerte desgaste psicológico desde que el caso adquirió dimensión mediática. «Estoy de baja desde el día 3. Obviamente, yo puedo hablar, pero tengo un trauma por todo lo que pasó el año pasado, por cómo se filtraron las imágenes y la presión que sufrí. Para mí ir al juzgado supone una ansiedad y una presión brutal», explicó.

No obstante, el informe del médico forense solicitado por el juez concluyó que Mouliaá sí está capacitada para comparecer, desmontando el principal argumento utilizado hasta ahora para justificar sus ausencias. Pese a ello, la actriz dijo que no piensa acudir mientras la causa principal siga paralizada: «No estoy en rebeldía. Pero hasta que no resuelvan la causa principal no me voy a presentar».

Denuncias de «violencia institucional»

A todo ello se suma que Elisa Mouliaá denunció una actuación policial supuestamente desproporcionada contra su negocio. «A mi tienda vino una redada de 30 policías como si yo fuera Osama Bin Laden. Se llevaron toda la tienda y unos 3.000 euros. Hemos denunciado violencia institucional», aseguró. La actriz considera que existe una campaña contra ella que trasciende los tribunales y llega incluso al ámbito policial y mediático.

Íñigo Errejón. | Fernando Sánchez (Europa Press)

El desgaste emocional acumulado durante meses empieza a reflejarse abiertamente en su discurso. «Ya a mí esto no me ha dado nada bueno. Lo único que he hecho ha sido perder por decir la verdad», confesó. Aun así, asegura no arrepentirse de haber denunciado: «Soy una persona comprometida con las causas justas y creo que el bien colectivo está por encima del individual». Sin embargo, está al límite: «Ya llega un punto en el que no puedo más. Veo que está todo hablado, premeditado. Entonces es un poco triste».

El caso se ha convertido ya en uno de los procesos judiciales y políticos más mediáticos de los últimos años en España, pues mezcla denuncias por agresión sexual, acusaciones cruzadas, filtraciones, presión mediática y una creciente polarización política. Ahora, toda la atención está puesta en el próximo 15 de junio. Una fecha que podría marcar un nuevo giro en un conflicto que, lejos de apagarse, continúa sumando capítulos día tras día.

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