Radiografía del anillo de casado del rey Felipe: corte clásico, discreto y con un grabado muy especial
El monarca luce este accesorio desde que contrajo matrimonio con la reina Letizia a principios del 2000 en La Almudena

Los Reyes, en una imagen de archivo. | Gtres
El rey Felipe y la reina Letizia suelen presumir de su conexión, en público, en infinidad de ocasiones. Y es que ambos se prometieron matrimonio unos meses antes de celebrar una fastuosa boda en la Catedral de la Almudena, donde pudimos observar a dos novios nerviosos que daban un paso importantísimo en su vida. Desde ese momento, ambos han portado un anillo casados —la reina también recibió su propia sortija de prometida—, que tiene un significado muy especial. Aunque eso sí, es de corte discreto, clásico y con un grabado de lo más especial.
La alianza de boda del rey Felipe VI es una pieza de joyería que destaca, por encima de todo, por su extrema sencillez y clasicismo, alejada de cualquier tipo de ostentación o diseño moderno. Es un reflejo fiel del protocolo más tradicional de las bodas de la realeza y la aristocracia. Se trata de una alianza de corte clásico de media caña, realizada en oro amarillo de primera ley. No tiene piedras preciosas incrustadas, ni filigranas, ni combinaciones de diferentes tipos de oro. Es el modelo liso y redondo de toda la vida.
El anillo de casado del rey Felipe

Es un anillo de un grosor intermedio, tirando a discreto. No es una banda excesivamente ancha, lo que le permite llevarla de manera cómoda a diario y combinarla en la misma mano con su anillo de sello sin que resulte una carga visual excesiva. Siguiendo la tradición de los novios, en el interior de la alianza están grabados el nombre de su esposa y la fecha de su enlace; «Letizia 22-05-2004». Mientras que la reina Letizia decidió retirarse su alianza matrimonial hace años debido a las heridas y molestias que le causaban los continuos y enérgicos apretones de manos en los pasamanos oficiales, don Felipe ha optado por mantenerla siempre puesta en su dedo anular izquierdo, convirtiéndola en un elemento fijo de su imagen pública y en ese anclaje psicológico que tanto utiliza en sus discursos.
Fue a principios de noviembre de 2003 cuando, el que fuera príncipe de Asturias y la periodista, revelaron su compromiso. Una noticia que llegó como una gran sorpresa para muchas redacciones. Vestida con un traje de impoluto blanco, firmado por Armani, Letizia se presentó ante la prensa, algo nerviosa, y con un bonito anillo del que dio todo lujo de detalles. Mientras tanto, el rey Felipe mostró los gemelos de oro y zafiros que le había regalado la que era su novia. Por su parte, la reina recibió un anillo de compromiso en oro blanco y diamantes en talla baguette de estilo infinity.
Por qué la reina no lleva su anillo de casada

Fue el propio Rey quien eligió el anillo, con la ayuda de Iñaki Urdangarin, quien tuvo que recogerlo en la Joyería Suárez, en Barcelona. Este diseño, Letizia lo lució en su mano hasta 2011, cuando dejó de usarlo. Como decíamos, la reina Letizia no ha vuelto a lucir su anillo de boda desde hace quince años. Un hecho que generó muchas incógnitas en su momento que, con el tiempo, se han ido disipando. Y es que la reina lucía esta joya en su dedo anular en su mano derecha, lo que le provocaba ciertas molestias a la hora de saludar. En 2019, comenzó a lucir el anillo de Karan Hallam, que estuvo en su mano durante algo más de tres años. Una joya que llevaba inscrita una frase muy romántica; «As long i’m existing you will be loved —que en español es Te amaré toda la vida—.
Más tarde, se lo quitó y lo sustituyó por su icónico Coreterno, que lleva inscritas las apalabras de «Amor che tutto move —que en español significa El amor todo lo mueve—». La primera vez que lo lució fue durante la Pascua Militar de 2023. Por su parte, el rey Felipe siempre ha sido un hombre discreto, con sus acciones y, también, con sus accesorios. El Rey es un gran aficionado a la alta relojería, pero sus elecciones en la muñeca reflejan perfectamente su carácter discreto. Sus favoritos son los relojes de corte deportivo pero elegantes, con correa de caucho negra o acero, que utiliza tanto con traje de chaqueta como con ropa de calle.
Los accesorios que siempre lleva el monarca
Suele alternar entre un Omega Seamaster Planet Ocean y varios modelos de la firma aeroespacial Breitling. Ninguno de ellos es ostentoso, no llevan oro ni diamantes, y quedan perfectamente ocultos bajo el puño de la camisa cuando dobla el brazo. Dado que el Rey viste camisas de puño doble —o puño francés— para los actos oficiales, los gemelos son obligatorios en su día a día. Aquí es donde se permite pequeños detalles de personalización, aunque siempre de tamaño muy contenido. Utiliza mucho los gemelos con el diseño de la bandera de España o el escudo constitucional en esmalte. En actos internacionales, suele decantarse por gemelos de plata u oro blanco lisos, nudos marineros de hilo o piezas heredadas de corte clásico que pasan completamente desapercibidas.
La corbata es el accesorio donde el Rey introduce algo de dinamismo en su vestuario. Aunque para actos fúnebres o de extrema gravedad recurre al negro o al azul marino liso, en el día a día es famoso por usar corbatas con pequeños motivos geométricos —microprint— o estampados sutiles. Es muy cuidadoso con la simbología: si visita una comunidad autónoma o preside un acto sectorial, suele elegir un color de corbata que haga un guiño discreto al evento —por ejemplo, tonos verdes para actos de sostenibilidad o el color corporativo de la institución que le recibe—. El nudo que utiliza es siempre el Four-in-Hando el Windsor simple, impecablemente ejecutado pero sin volumen excesivo.

El calzado del Rey está hecho a medida por artesanos españoles, apostando siempre por el modelo Oxford de cordones en negro o marrón chocolate para los trajes. Los cinturones van siempre a juego riguroso con la piel del zapato y cuentan con hebillas plateadas o doradas de líneas rectas y minimalistas, sin logotipos visibles de grandes marcas de lujo.
