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El maquillaje de la alférez alumna Borbón-Ortiz que pasó desapercibido en Vigo: labios en color fresa y pestañas infinitas

La princesa fue una de las grandes protagonistas del Día de las Fuerzas Armadas que se celebró el pasado sábado

El maquillaje de la alférez alumna Borbón-Ortiz que pasó desapercibido en Vigo: labios en color fresa y pestañas infinitas

Leonor, en una imagen del Día de las Fuerzas Armadas. | Gtres

Leonor fue la auténtica protagonista de este sábado en la ciudad de Vigo. La localidad gallega sirvió de escenario para el Día de las Fuerzas Armadas, una jornada que contó, por primera vez, con la presencia de la princesa Leonor. La joven llegó, pasadas las doce del mediodía, junto a sus padres, vistiendo su uniforme de la Academia General del Aire y del Espacio. Leonor se ajustó al protocolo, no dejando ningún movimiento ni paso al azar, aunque los detalles jugaron una mala pasada. Y es que, en el izado de bandera, esta cayó mientras sonaba el himno nacional e hizo que el Rey cambiara, por completo, la expresión de su cara. Mientras tanto, la princesa se mantuvo inmóvil y solamente rompió ese protocolo durante el brindis, tras el evento, en el que sonrió con los comentarios de su padre.

Siguiendo, también, con lo esperado, la princesa lució su uniforme de alférez-alumna de la AGA y su nueva insignia; el rokiski, tras haber superado su curso de paracaidismo. Algo que mencionó el Rey durante ese brindis, en el que no faltaron los elogios a su primogénita. Lo que sí pasó desapercibido fue el maquillaje de la princesa, que potenció su belleza, y donde los protagonistas fueron los ojos, en los que se aplicó un buen rímel, mientras que para los labios, optó por un color más rosa.

Leonor, la protagonistas del Día de las Fuerzas Armadas en Vigo

La princesa, en el Día de las Fuerzas Armadas. | Reuters

Para este día, Leonor se colocó el uniforme de su escuela, compuesto por una chaqueta de cuello cerrado en color azul aviación con botonadura dorada, combinada con corbata negra, guantes blancos y la tradicional gorra de plato —o gorro femenino de paseo— a juego. Sobre el pecho, Leonor luce con orgullo el famoso emblema de la aviación militar española, pero con una particularidad: incorpora la distinción que acredita que ha superado el curso de paracaidismo. Este es un logro muy comentado, ya que es una formación dura que ni su padre ni su abuelo llegaron a completar en sus respectivas etapas de formación. En las bocamangas luce las divisas de alférez y, cruzando el pecho, los cordones dorados de la Academia General del Aire junto a la banda de la Gran Cruz de la Orden de Carlos III y el Toisón de Oro en el cuello.

El maquillaje que luce la princesa Leonor en este acto militar es un reflejo perfecto del concepto no-makeup-makeup—maquillaje con efecto cara lavada—. Sigue estrictamente las normas de sobriedad y naturalidad que exige el protocolo castrense para los actos oficiales con uniforme, pero potenciando sus rasgos de forma impecable. No utiliza bases de alta cobertura ni pesadas. Se aprecia una piel muy bien hidratada, con una base ligera o BB cream que unifica el tono sin ocultar la textura natural de su piel ni sus pecas, aportando mucha luminosidad en la zona de los pómulos con un toque sutil de colorete rosado muy suave. Sus ojos azules son el centro de atención, pero no llevan sombras oscuras ni delineados marcados. El efecto para abrir y definir la mirada se consigue de forma muy sutil peinando las cejas y aplicando una capa muy ligera de máscara de pestañas, potenciando su longitud natural sin dejar grumos.

Sin base de maquillaje, labios de color fresa y pestañas infinitas

Para los labios se descartan los labiales mate o de colores intensos. Apuesta por un bálsamo hidratante con un ligero tinte rosado o un brillo natural que realza su color propio, aportando volumen y un aspecto fresco y saludable. Un estilo que suele estar presente en la mayoría de veces que aparece en público. Para esa misma jornada, la reina Letizia se decantó por un diseño de Juan Vidal, en azul con flores, especialmente vaporoso y con una abotonadura en la parte frontal. Se trata de uno de los conjuntos que tiene en su armario, ya que ya lo utilizó hace unos años en un Día de la Hispanidad. Mientras tanto, el rey Felipe se decantó por su uniforme de Ejército de Tierra.

Tras terminar el desfile, el rey Felipe decidió tomar el micrófono para dirigir unas palabras de agradecimiento a los miembros de las Fuerzas Armadas y de la Guardia Civil. Al referirse al debut de la princesa de Asturias en este desfile y al «esfuerzo y brillantez» con el que está completando su formación militar, el Rey combinó con mucha gracia su doble rol institucional y familiar, provocando las risas de los asistentes. «No soy yo el que lo tenga que decir, pero como padre también lo puedo decir… y como mando supremo, ¡ya veremos!», bromeó, frente a los asistentes. Felipe quiso destacar de forma pública una cualidad muy especial del uniforme que vestía su hija. Hizo alusión directa al rokiski el emblema que Leonor lucía en el pecho—, resaltando que ya es oficialmente «alférez alumna cazador paracaidista».

La princesa Leonor lució un maquillaje sencillo. | Gtres

Felipe VI vaciló con orgullo sobre este logro, recordando con deportividad que esa dura acreditación de paracaidismo no la tienen todos los compañeros de su promoción e inclusive ni él mismo la llegó a obtener en su día. Además, adelantó con entusiasmo que el próximo año la princesa sumará una nueva insignia a su uniforme; las alas de piloto cuando reciba su despacho de teniente. Mientras el Rey hablaba con una profunda satisfacción y la mirada fija en su heredera, la princesa Leonor reaccionó con un visible gesto de modestia, timidez y respeto, manteniendo la postura pulcra pero sin poder ocultar el orgullo por el reconocimiento público de su padre y superior militar.

El monarca concluyó su intervención con un emotivo llamamiento a la unidad y al servicio, extendiendo el agradecimiento a los vigueses y gallegos que se volcaron en las calles a pesar de que el clima flaqueó por momentos: «Por vosotros, por vuestras familias (…) y por todos los que también aquí hoy nos han acompañado. Todos juntos por lo que más nos une, ¡Por España!», exclamó el Rey alzando su copa para cerrar el acto central con el tradicional brindis.

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