El origen de las deudas de Patricia Conde y Paz Vega con Hacienda: «Lo peor que puede pasar es rodearte de las personas equivocadas»
La actriz y directora, así como la presentadora de televisión, vuelven a ocupar la lista de morosos de la Agencia Tributaria

Patricia Conde y Paz Vega, en un collage. | Gtres
Patricia Conde ha vuelto a la lista de morosos de Hacienda después de, presumiblemente, saldar su deuda con el Fisco y Paz Vega vuelve a ocupar uno de los lugares de excepción. La presentadora y la actriz se unen a una larga consecución de nombres como los de Isabel Pantoja, Bertín Osborne o El chatarrero. Lo cierto es que, en todos estos años, los involucrados se han sincerado sobre el porqué de su aparición en esta lista que, sin duda, no es de agrado para nadie, sobre todo desde que los medios y la sociedad pueden conocer cada uno de los detalles sobre los importes que se deben. Pero ¿de dónde viene la deuda de Patricia Conde y Paz Vega?
Fue en 2017 cuando la que fuera presentadora de Sé lo que hicisteis apareció, por primera vez, en la lista de morosos a Hacienda. En sus redes sociales, la vallisoletana contó que «por supuesto que pago mis impuestos…en cantidades astronómicas…y desde que era una niña. Y no he dejado de pagarlos ni un solo día. Jamás he dejado ni un céntimo de euro sin declarar». Aunque eso sí, la opinión del Fisco no es la misma.
De dónde viene la deuda de Patricia Conde

Tal y como apuntan desde Hacienda, esta entiende que la presentadora no ha tributado con arreglo a un criterio distinto al que se consideraba correcto. Por su parte, la televisiva habló de que había un problema de interpretación de la norma. Dos años más tarde de conocerse su deuda se supo que el testimonio de su portero había sido fundamental para que se le impusiese una multa de 135.000 euros por intentar deducirse el IVA de muebles, ropa interior, perfumes y telefonía móvil. En 2021, además, la Audiencia Nacional ratificó que había sido una «defraudación consciente y voluntaria» en sus declaraciones del IRPF en 2007, 2008 y 2009. El año pasado, la presentadora volvió a hablar del tema, afirmando que ya estaba todo «zanjado», pero que había querido ser prudente.
«Lo importante es que está solucionado, zanjado y olvidado», confesó. Y, además, añadió que «estar rodeada de las personas equivocadas es una de las peores cosas que te pueden pasar en esta profesión: dejar tus asuntos fiscales en manos de terceros y confiar ciegamente en ellos. No lo sabes con 20, pero sí con 40». Fue en 2019 cuando Pazo Vega entró en la lista de morosos con una deuda a la Agencia Tributaria de 2.497.022,38 euros. Dos años antes, Hacienda ya le había embargado dos inmuebles en Madrid y en su Sevilla natal. En ese momento, ella misma contó que se debía a una «disparidad de criterios con la Agencia Tributaria», algo que también le ocurrió a Conde.
«Estar rodeada de las personas equivocadas es una de las peores cosas que te pueden pasar»
Sí que es cierto que el 2019 fue especialmente bueno, en cuanto a trabajo se refiere, para la directora, ya que participó en MasterChef celebrity y parecía que había podido ir cancelando sus deudas. Pero nada más lejos de la realidad. Por ese entonces, la casa que tenía junto a su madre y su hermana —al 33% cada una—, mantenía una anotación de embargo, de la parte en la que era titular Vega, con una deuda que ascendía hasta los 696.394 euros. Un patrón que también seguía el piso que tenía en el centro de Madrid. En estos últimos meses, tras su separación de Orson Salazar, se ha hablado de que la sevillana había descubierto «un pufo o una deuda» que le había afectado a «dos casas que ha perdido la actriz por estos problemas económicos porque están en situación de embargo».
Fue en mayo de 2026 cuando la actriz abandonó su casa, en pleno barrio de Justicia, para mudarse hasta la vivienda de su hermana. En ese momento, desde Telecinco, explicaron que había perdido su casa. «Salió a subasta en octubre, en un 65%, porcentaje que estaría valorado en cerca de dos millones de euros, aunque se adquirió por 300.000 euros», contó Sandra Aladro en El tiempo justo. Además, hablaron de que su situación económica era «crítica». «Paz Vega ha perdido su casa porque salió a subasta parcialmente», apostilló la periodista.
Paz Vega y su «pufo o deuda»
Hace unas semanas, además, Paz Vega concedió una entrevista a la revista ¡Hola! en la que habló del momento que estaba pasando. «Estoy en un momento en el que miro al futuro con mucha ilusión, con alegría, con ganas y con luz», ha relatado. «Ahora, de repente, vuelvo a tener claro a dónde quiero ir y hacia dónde me quiero dirigir. Más que ser una nueva yo en esta nueva etapa, siento que es como abrazar a aquella que fui en su día», ha contado, sobre cómo afronta esta nueva etapa de su vida tras su divorcio. «Creo que tiene que ver también con una etapa muy bonita de madurez personal, de madurez espiritual, de entenderte y de entender dónde estás y cómo has llegado hasta aquí. Y, por supuesto, de seguir manteniendo viva esa chispa, esa manera de ver con ilusión lo que está por llegar, como cuando tienes 20 años y empiezas a vislumbrar tu futuro. Cuando eres joven, sueñas con un futuro, esa es la verdad», ha explicado al mencionado portal.
Sin duda alguna, las actas, deudas y litigios con la Agencia Tributaria española han sido uno de los dolores de cabeza más mediáticos para Paz Vega y Patricia Conde. Ambas actrices e integrantes del panorama televisivo nacional han figurado durante años en la conocida lista de morosos que Hacienda publica anualmente —donde aparecen las personas físicas y jurídicas con deudas superiores a los 600.000 euros—. La actriz sevillana llegó a acumular una de las deudas más elevadas del sector cultural con el fisco, superando en sus peores momentos los 3 millones de euros.

Al igual que les ocurrió a muchos otros actores a principios de la década de los 2000, los problemas de Paz Vega surgieron por una discrepancia de criterios con la Agencia Tributaria respecto a cómo facturaban sus ingresos. Hacienda persiguió el uso de sociedades interpuestas para cobrar trabajos personales —lo que reducía notablemente el pago de impuestos en comparación con el IRPF—. A esto se sumó su mudanza a Los Ángeles durante una larga etapa, lo que complicó la justificación de sus residencias fiscales. La actriz nunca se declaró en rebeldía. Su estrategia ha sido la de reconocer la deuda, negociar planes de pago y colaborar firmemente con la Agencia Tributaria. Para ir liquidando el montante, Paz Vega ha tenido que hipotecar y vender varias propiedades inmobiliarias en Madrid y Sevilla, además de destinar gran parte de los ingresos de sus contratos televisivos y cinematográficos directos a Hacienda.
Debido a este flujo constante de pagos y regularizaciones, su nombre ha ido reduciendo la cifra año tras año hasta encarar la recta final para salir de la lista. Por su parte, el caso de Patricia Conde ha sido muy distinto, convirtiéndose en una auténtica batalla legal y de reproches públicos contra los criterios de la inspección fiscal. Su deuda en la lista llegó a rozar los 1,9 millones de euros. Como ya hemos contado, la Agencia Tributaria consideró que Conde se había deducido de manera improcedente gastos personales —reformas en su vivienda habitual, ropa, tratamientos de belleza— a través de su sociedad Creative Management y Producciones, utilizándola para rebajar su factura fiscal de manera fraudulenta.
Tras encadenar varias sentencias en contra en la Audiencia Nacional —que validaron las multas de la inspección—, Patricia Conde ha ido consignando pagos y solicitando aplazamientos. Gracias a sus continuos proyectos en televisión, teatro y publicidad, ha logrado reducir paulatinamente la cantidad adeudada por debajo de la barrera del millón de euros.
