Japón quiere reanudar la caza 'legal' de ballenas tras 30 años de moratoria

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Japón quiere reanudar la caza 'legal' de ballenas tras 30 años de moratoria
Foto: Shuji Kajiyama

Japón va a solicitar la reanudación de la caza comercial de ciertas especies de ballena, tras 30 años de moratoria total, en la reunión que la Comisión Ballenera Internacional (CBI) celebrará en septiembre en Brasil, han informado este miércoles medios locales.

El país asiático busca que se permita la captura comercial de algunas especies como la ballena minke (rorcual aliblanco), de la que estima que hay un número relativamente abundante de ejemplares, según la propuesta del gobernante Partido Liberal Demócrata del primer ministro, Shinzo Abe, aprobada este martes.

Durante la reunión de la CBI, que se celebrará entre el 10 y 14 de septiembre en Florianópolis (Brasil) y estará presidida por el representante del Gobierno nipón Joji Morishita, Japón planea hacer ésta y otras propuestas, entre ellas una revisión del sistema de toma de decisiones del organismo, según recoge la agencia Kyodo.

La Comisión Ballenera Internacional establece actualmente que es necesario obtener la aprobación de tres cuartas partes de sus 88 miembros para establecer cuotas de captura o zonas «santuario» donde la caza de ballenas está prohibida, mientras que Tokio planteará bajar el número de apoyos necesarios a mayoría simple.

Tokio firmó la moratoria total de captura de ballenas con fines comerciales establecida en 1986 para tratar de conservar la especie y ese mismo año emprendió programas de capturas científicas, que defiende que buscan contribuir a la gestión de los recursos marinos.

La actividad ballenera japonesa ha sido no obstante criticada por la comunidad internacional y organizaciones animalistas, que consideran que se trata de pesca comercial encubierta, dado que la carne de los especímenes estudiados es posteriormente vendida.

Japón mantiene dos programas de este tipo: uno en el Pacífico Norte, en la costa septentrional del archipiélago, y otro en la Antártida, que fue considerado ilegal por la Corte Internacional de Justicia en marzo de 2014 por no ajustarse a «fines científicos».

El país asiático detuvo dicho programa durante unos meses, hasta diciembre de ese año, cuando lo retomó tras introducir cambios en el programa, incluida una reducción en el volumen de capturas.