La oposición propone un gobierno de unidad nacional para deponer a Maduro

Política y conflictos

La oposición propone un gobierno de unidad nacional para deponer a Maduro
Foto: Andres Martinez Casares| Reuters

La alianza opositora venezolana Mesa de la Unidad Democrática (MUD) ha presentado este miércoles un acuerdo para un gobierno de unidad nacional con el que pretende avanzar hacia una «transición» que aspira a deponer del poder al presidente Nicolás Maduro y sus ministros.  La MUD ha adelantado que el próximo presidente será elegido a través de primarias, y quien sea electo deberá renunciar a su derecho a la reelección inmediata. La oposición da este nuevo paso para cumplir el «mandato» de los más de 7 millones de ciudadanos que rechazaron la Asamblea Constituyente impulsada por Maduro en la consulta celebrada sin reconocimiento del Gobierno el domingo pasado, informa Efe. Este pronunciamiento se produce, además, mientras en el país se desarrolla una ola de protestas antigubernamentales que ya tienen más de cien días y que han dejado 96 fallecidos.

El diputado opositor Henry Ramos Allup, que ha tomado la palabra en nombre de la MUD ha destacado que dentro del Gobierno unitario que proponen al país ninguna organización política aspirará o aceptará «hegemonía en el gabinete ejecutivo», y que quienes conformen ese gabinete serán «los mejores», los «más capacitados» y quienes hayan demostrado «mejor vocación de servicio y sensibilidad social».

En el escrito se indica que la crisis humanitaria que vive Venezuela será la prioridad del «gobierno» que visualiza la oposición. «Lo primero en la agenda del próximo gobierno es la aplicación de un plan de acción inmediata a la crisis humanitaria con énfasis en alimentación, abastecimiento, precios, salud, medicamentos y atención», ha explicado Ramos Allup, que se ha comprometido a «dar respuestas concretas al legítimo descontento popular».

En nombre de la MUD, el diputado ha subrayado la apuesta de este proyecto por la «justicia social», y ha añadido: «todas nuestras acciones y políticas, tanto desde el gobierno como en la lucha por alcanzarlo, tendrán a los venezolanos más desfavorecidos y vulnerables como objeto central y permanente de su gestión». Este «gobierno de unidad» abordará asimismo «de inmediato» el problema de la inseguridad y la «delincuencia desatada» en Venezuela, con un «plan efectivo profesional» que entre sus medidas incluirá el «saneamiento» de la fuerza pública y «el desarme y desarticulación de los grupos paramilitares».

«Nunca más se sacrificará al pueblo, como ha hecho este régimen, por principios con metas distintas a su propio bienestar», ha declarado Ramos Allup, que ha prometido una «política económica» para «superar la pobreza«, a su juicio el principal problema que tiene Venezuela. Además de los partidos que la impulsan, este «gobierno» contará con el concurso de un gran «frente social» con presencia de «todos los sectores del país», incluyendo quienes hoy se oponen a la necesidad de cambio «siempre y cuando lo hayan hecho en el marco de la ley».

Asimismo, el plan de gobernabilidad que proponen garantiza según la oposición, que los titulares de los poderes públicos que hayan sido «escogidos de manera legal y constitucional» serán respetados y podrán continuar durante el tiempo que les corresponda y, además, serán convocados a contribuir con la «reconstrucción nacional».

Sin embargo, a aquellos que según la ley estén en algún cargo a través de un mecanismo irregular, «la Asamblea Nacional procederá a iniciar su proceso de destitución y nombramiento de sus reemplazantes en estricto apego a los procedimientos» de la Carta Magna.

Por último, la oposición afirma que este Gobierno unitario trabajará con todas las instancias y niveles del gobierno independientemente del partido o ideología que «profese, en el marco del principio de cooperación que debe existir entre los diferentes poderes».