La población de lince ibérico ronda ya los 600 ejemplares tras esquivar la extinción

Energía y medioambiente

La población de lince ibérico ronda ya los 600 ejemplares tras esquivar la extinción
Foto: Martin Meissner

Frente a los 100 ejemplares de lince ibérico que existían a principios de siglo, actualmente la población de esta especie ronda los 600 ejemplares en libertad, a los que se suman otros 100 que viven en cautiverio. Los sucesivos proyectos de recuperación y conservación del lince ibérico, consistentes mayoritariamente en programas de cría en cautividad, han propiciado que la especie haya pasado de la catalogación de «en peligro crítico de extinción» en la lista roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza a la de «en peligro». El siguiente objetivo es conseguir que pase a considerarse «vulnerable».

 

 

Los primeros esfuerzos para preservar la especie, que comenzaron en 2002, se centraron en recuperar las poblaciones de Andalucía y en crear nuevos núcleos en esa comunidad autónoma. Más adelante, en 2011, se puso en marcha el proyecto europeo Life Iberlince, que finaliza este año y ha logrado por ahora recuperar la distribución histórica de la especie en Castilla-La Mancha, Extremadura y Portugal. Los próximos retos de Iberlince son consolidar las áreas donde se ha reintroducido la especie fuera de Andalucía y conectar las diferentes poblaciones para propiciar un intercambio genético que fortalezca la especie, según ha explicado el director del proyecto, Miguel Ángel Simón.

Pese a que el lince ha esquivado la extinción, 2017 fue un mal año para la especie, ya que se contabilizaron 58 muertes, por atropellos, caza furtiva y otras causas, y en 2018 han fallecido por ahora 14 ejemplares, todos ellos atropellados. Los puntos negros para el lince se localizan en las carreteras A-4, en la CM-410, la N-420, la EX-103 y la A-301. El 70% de los atropellos del año pasado se produjeron allí, al igual que el 40% de las producidas este año.

Varios responsables de los proyectos de conservación del lince han hecho un llamamiento a la implicación de agricultores, ganaderos y cazadores en la conservación de la especie, y han asegurado que la presencia del felino no acarrea ninguna limitación cinegética, agrícola o ganadera, informa Efe.