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El Xpeng P7+, la berlina eléctrica que los alemanes no querían que llegara a Europa

Si se vendiera por metros, sería uno de los coches más amortizables del mercado por lo que ofrece a cambio

El Xpeng P7+, la berlina eléctrica que los alemanes no querían que llegara a Europa

El nuevo Xpeng P7+.

No se trata ya de coches baratuzos y para clientela poco exigente. Los chinos saben fabricar desde tornillos hasta los iPhone de última generación, y hacen lo que se les pide para que sea barato, bueno o de lo mejor. El recién puesto a la venta Xpeng P7+ puede que no sea de esto último, pero está a un nivel muy alto. Y cuando se mira la etiqueta del precio, se caen los palos del sombrajo, porque pocos ofrecen tanto a cambio de tan, relativamente, poco.

Muchos se preguntan dónde está el truco. Se mira la ficha técnica, las prestaciones, las cifras y, tras subirse para dar una vuelta, se saca una conclusión extraña. Es un coche de la década venidera con precio de la ya pasada, y no tiene sentido. Si todo con lo que nos vamos a topar en lo sucesivo es como esto, tan solo queda asumir que las reglas han cambiado.

El Xpeng P7+ es una berlina, tipo fastback, de más de cinco metros. Si lo vendieran por metros, serían de los metros de coche más baratos del mercado. Su tarjeta de visita combina carga ultrarrápida —12 minutos—, habitabilidad de limusina y un chip de inteligencia artificial que gobierna todos los sistemas a bordo. Al final, en negrita, pone: «Te lo llevas a casa desde 41.000 euros». Los chinos acaban de abrir pedidos en España, con entrega de las primeras unidades en junio, y no hay muchas opciones que le empaten.

El diseño se caracteriza por una línea larga y baja, con un delirante coeficiente aerodinámico de 0,211 que se percibe en la silueta antes de que nadie lo mencione. Los 5,07 metros de largo, 1,93 de ancho y 1,51 de alto generan un perfil solo roto por el alerón trasero, que nace como prolongación del cuerpo principal y se despega de la zaga con una refinada geometría. Las opciones cromáticas para España incluyen blanco, negro, gris, plateado y púrpura.

Una vez dentro, Xpeng ha decidido que el minimalismo y el lujo no son incompatibles. Las superficies están tapizadas en cuero, apenas hay botones físicos, y una pantalla central de 15,6 pulgadas domina el escenario principal con una respuesta ágil. Un cuadro de instrumentos digital de 8,8 pulgadas acompaña al conductor, y el head-up display con proyección de 26 pulgadas proyecta la información esencial sobre el parabrisas. Es un interior que descoloca por su orden, no por su ostentación, y que el usuario podrá solicitar en gris claro o gris oscuro. Aunque haya fotos en blanco, en principio no estará en el catálogo español.

En las plazas traseras es donde el P7+ refleja el poderío y las capacidades de sus tres metros de batalla. El espacio para las piernas es el propio de un segmento superior, los asientos delanteros pueden abatirse para convertir el habitáculo en una fábrica de siestas veraniegas y los traseros incluyen calefacción, ventilación, memoria y función de masaje. Hay incluso una bandeja abatible detrás del asiento del copiloto y una pantalla trasera para gestionar clima y entretenimiento. Todo este equipamiento es de serie, nada de extras con costes aparejados.

El maletero ofrece 573 litros con todas las plazas ocupadas y 1.931 con la segunda fila abatida, cifras que colocan al P7+ en el espacio de familiares de carrocería aún más grande. La boca de carga es generosa y de fácil acceso, lo que hace que cargar maletas voluminosas deje de ser una operación propia de campeones del mundo de Tetris. El modelo incluye además bola de remolque abatible con capacidad de hasta 1.500 kilos de arrastre, detalle insólito en una berlina eléctrica de este precio.

La gama española se articula en tres versiones. La RWD Standard Range monta un motor de 245 caballos, batería LFP de 61,7 kWh y 455 kilómetros de autonomía WLTP. Xpeng pide a cambio 45.990 euros. La RWD Long Range eleva la potencia a 313 caballos, aporta una batería de 74,9 kWh y su autonomía llega hasta los 530 kilómetros combinados, que se estiran a 660 en ciclo urbano. ¿Precio? 49.990 euros. En lo más alto, la AWD Performance suma un segundo motor para 503 caballos, acelera de 0 a 100 en 4,3 segundos y cuesta 55.990 euros. A todos estos precios hay que aplicarles promociones, descuentos y los planes de ayudas del Estado.

Donde el P7+ establece territorio propio es en la velocidad de carga. La arquitectura de 800 voltios y tecnología 5C admite hasta 446 kW en corriente continua en las versiones Long Range y Performance, lo que se traduce en pasar del diez al ochenta por ciento en apenas doce minutos. Ese tiempo es inferior al que muchos conductores invierten en pagar y tomar un café en una parada de autopista. El detalle técnico expone a toda la gama Xpeng como la de mayor velocidad de carga del mercado español. Pero hay más.

El cerebro que gobierna todo esto es el chip Turing, desarrollado por la propia Xpeng, con una capacidad de 750 teraoperaciones por segundo. En términos prácticos, esa potencia se traduce en cambios de carril más suaves, aparcamiento automatizado desde el teléfono y una respuesta de los ADAS que los conductores califican de más natural que en generaciones anteriores. Las actualizaciones llegan vía OTA, como en cualquier dispositivo conectado, y permiten que el coche evolucione sin pasar por taller.

Una vez al volante, el P7+ es un coche placentero de conducir, bien aislado y dotado de una suspensión delantera de doble horquilla y trasera de cinco brazos, afinada para los gustos europeos. Las curvas se gestionan con una neutralidad que sorprende dado el peso, entre 1.999 y 2.200 kilogramos, y el tren trasero permanece asentado sin correcciones abruptas. El confort y la agilidad coexisten sin tensión, algo que cualquier ingeniero de chasis sabe lo difícil que resulta.

Los consumos registrados en ruta confirman la eficiencia que promete su coeficiente aerodinámico. En recorridos mixtos de autopista y carretera secundaria, la versión Long Range de tracción trasera se mantiene muy poco por encima de los 16 kWh por cada cien kilómetros, una cifra llamativa para una berlina de este tamaño y prestaciones. El coche ofrece cuatro modos de conducción —ahorro, comodidad, deporte e individual— y cuatro posiciones de frenada regenerativa, una de ellas con función one-pedal para circulación urbana.

El aislamiento acústico merece mención aparte. A velocidades de autopista, el P7+ filtra el ruido de rodadura y el viento con una eficacia que muchos coches de precio superior no logran. Las llantas de 20 pulgadas con Michelin Pilot Sport EV contribuyen a generar ese silencio, pero el resultado es fruto de un trabajo sistemático en juntas y superficies de carrocería. La cabina, a ciento veinte por hora, recuerda más a una sala de reuniones que a un habitáculo. Otros deberían tomar nota.

Un coche con muchas caras

La configurabilidad del comportamiento también forma parte de la propuesta. Hay tres niveles de respuesta del acelerador, tres modos de tacto del pedal de freno y tres ajustes de firmeza de suspensión, que permiten que el mismo coche resulte distinto según quién conduzca y con qué intenciones. El que prefiera confort para una autopista larga tiene su configuración, y el que quiera algo más vivo para carretera de montaña tiene la suya.

En el segmento al que aspira, el P7+ se enfrenta a Mercedes EQS, BMW i7, Volvo ES90 y al recién finiquitado Tesla Model S. Ninguno combina en un paquete la velocidad de carga del P7+, su distancia entre ejes y sus dimensiones a este precio. El argumento de Xpeng no es emocional, sino aritmético: más coche, más rápido de cargar y, la clave, bastante más barato. Quien lo descarte por el logotipo no habrá hecho bien las cuentas, y las cuentas terminan por mandar siempre.

Y precios poco discutibles

Los 45.990 euros de la Standard Range se quedan en 40.990 con las campañas de la marca y el adelanto del Plan MOVES, cifra que sitúa al P7+ en una zona de mercado donde sus rivales directos cuestan el doble. La Long Range arranca en 49.990 y la Performance en 55.990, todas con equipamiento completo de serie, sin la lista de extras que en las marcas alemanas se iría por encima de las cinco cifras.

El P7+ no es un coche para quien busca una berlina convencional con un logotipo ya conocido en el capó. Es para quien lleva kilómetros encima, viaja con frecuencia, no quiere detenerse más de lo necesario a cargar y está dispuesto a renunciar a un apellido ilustre a cambio de tecnología más avanzada, más espacio real y un precio difícil de ignorar. Ese comprador existe. Y cada vez es más numeroso. Los de enfrente, que espabilen, que les comen la merienda.

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