España dedica 2,4 millones a un ente para «acompañar a mayores LGTBIQ+»
La fundación 26 de diciembre recibe cientos de miles de euros de la Comunidad de Madrid y de varios ministerios

Captura de pantalla de la web de la Fundación 26 de diciembre.
En el análisis del gasto público que emprendí allá por 2022 sobre la concesión de subvenciones públicas dinerarias «sin contraprestación», he podido establecer patrones ideológicos que tozudamente se repiten en la concesión de estas cantidades de dinero público.
El patrón argumentativo más repetido en el reparto de estas milmillonarias cantidades de dinero público es la «sostenibilidad», «el cambio climático» y todo lo que se relacione con él. No muy lejos de este patrón se sitúa el término «inclusión». Este mantra engloba multitud de variables, tantas como minorías oprimidas identifique el órgano que concede la subvención. Poco importa la veracidad de dicha «opresión» para destinar cantidades ingentes de dinero de nuestros impuestos.
Hoy les hablo de una entidad incluida en ese patrón argumentativo de la inclusión. Es una fundación que recibe cantidades muy frecuentes de dinero público, principalmente de la Comunidad de Madrid, Ministerio de Igualdad, Ministerio de Asuntos Exteriores, Ministerio de Asuntos Sociales, Consumo y Agenda 2030 y el Ministerio para la Transformación Digital y de la Función Pública.
Las cantidades totales identificadas desde noviembre de 2022 hasta nuestros días suman un total de más de 2.420.000 euros. Estos datos se desprenden de la Base de Datos Nacional de Subvenciones del Ministerio de Hacienda. Los textos de las convocatorias por las que se conceden diversas cantidades a esta Fundación aluden a motivaciones como, y cito textualmente, «subvenciones VIH/SIDA E ITS 2023», «Apoyo psicosocial para personas mayores LGTBI+», etc.


Entrando en la propia web del ente, he podido ver que entre las actividades más frecuentes se encuentran algunas tales como visitas a espacios públicos, biodanza, yoga, pilates, curso de retoque fotográfico con IA, entre otros. En un apartado de su web me llama poderosamente la atención un servicio que la propia fundación ofrece. Se trata del «testamento solidario» y lo definen como «una manera muy especial de colaborar con una ONG como la Fundación 26 de diciembre». La web también incluye varias curiosidades más en cuanto a la especial preocupación que tiene en la captación de fondos.
Más allá de la efectiva realización de todo lo que dicen hacer, me nace, como siempre, la duda sobre la necesidad de que se destinen pingües cantidades de dinero público a estos menesteres, teniendo en cuenta además que no sabemos a ciencia cierta el destino real del dinero público, ni podemos comprobar la efectiva utilidad pública de estos fondos, que las instituciones públicas reparten ya por inercia. Pero en absoluto el funcionamiento de este ente es un caso aislado. Hay cientos de estas organizaciones que reciben dinero público de diversas instituciones públicas sin que los ciudadanos seamos conscientes.
El debate es siempre el mismo: la eficiencia del gasto público. Quien aborde este problema con soluciones efectivas y realistas se granjeará muchos enemigos, pero hará un servicio impagable a las generaciones futuras.
