Sánchez anuncia un plan de desescalada en cuatro fases y con un ritmo diferente en cada territorio

Política y conflictos

Sánchez anuncia un plan de desescalada en cuatro fases y con un ritmo diferente en cada territorio
Foto: EMILIO MORENATTI

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado este martes tras la reunión del Consejo de Ministros, que se ha alargado más de lo habitual, lo que han llamado “Plan para la Transición hacia una nueva normalidad”, que incluirá cuatro fases de desescalada de las medidas tomadas para frenar la expansión del coronavirus. Para llevar a cabo este plan de desescalada, Sánchez ha anunciado que pedirá al Congreso una nueva prórroga del estado de alarma de otros 15 días.

En España, uno de los países más afectados por la pandemia de coronavirus, el desconfinamiento y cómo se va a llevar a cabo es una de las cuestiones que más preocupa a los ciudadanos, que ya sufren las consecuencias económicas de la crisis causada por la COVID-19.

Este plan, aunque sin fechas concretas, establece las cuatro fases, de la 0 a la 4, que tendrán una duración aproximada de seis semanas y en las que se va desarrollar la desescalada, cada una de las cuales permitirá la apertura de negocios y comercios con una cantidad de restricciones diferentes, aunque el presidente del Ejecutivo ha insistido en varias ocasiones en que estas fases se aplicarán “de manera asimétrica” en los diferentes territorios, aunque “coordinada”.

La primera fase, la 0, se aplicará el 4 de mayo en todos los territorios, excepto en algunas islas que se adelantarán a la siguiente debido a la buena evolución de la pandemia en sus territorios. En esta fase, además de permitir la actividad física individual y los paseos con la gente con la que se convive, se permitirá la apertura de algunos locales comerciales con cita previa y atención individual y medidas de protección. Por ejemplo, se permitirá la apertura de restaurantes pero solo para la recogida de comida, no para su consumo en el local.

El lunes 11 de mayo, “todas las provincias que cumplan los requisitos del plan integral pasarán a la fase 1 y a partir de ahí quincenalmente el Ministerio de Sanidad evaluará el cumplimiento de los marcadores de cada provincia o isla”. Esta segunda fase, la fase 1, se permitirá de manera parcial que comiencen algunas actividades, como la apertura del comercio con medidas estrictas de seguridad. En la restauración, por ejemplo, se permitirá la apertura de terrazas con un aforo del 30% y se permitirá la apertura de algunos alojamientos turísticos pero no de sus zonas comunes.

En la fase 2, se permitirá la apertura del espacio interior de los locales con un tercio del aforo y solo para servicio de mesas en el caso de la restauración. También se permitirá la apertura de locales de ocio y de espectáculos culturales con butacas asignadas y un aforo reducido. Además, aunque el curso escolar empezará en septiembre, se permitirá reabrir los centros escolares con tres propósitos: para actividades de refuerzo, para que los menores de seis años cuyos padres trabajen de manera presencial puedan acudir al centro y para realizar la EBAU.

Por último, en la fase 3, “la última hasta recuperar la nueva normalidad”, se flexibilizará la movilidad general aunque se mantendrá la recomendación del uso de mascarillas. En el ámbito comercial, se fijará una distancia mínima y se seguirá controlando el aforo, también en el ámbito de la restauración.

Sánchez anuncia un plan de desescalada en cuatro fases y con un ritmo diferente en cada territorio

Sobre la movilidad entre provincias, Sánchez ha afirmado que «no habrá movilidad entre provincias o islas hasta alcanzar la nueva normalidad». Respecto al desplazamiento a segundas residencias, si estas se encuentran en la misma provincia, se podrá ir a ellas en la fase 1, que comenzará el 11 de mayo previsiblemente, pero no si se encuentran en otra provincia. En cuanto a las visitas a amigos y familiares, Sánchez no ha aclarado en qué fase se podrán llevar a cabo, pero sí ha afirmado que no se podrán hacer en la fase 0 ni en la 1, sino que habrá que esperar a fases posteriores para poder ir a casa de otras personas. 

Durante su comparecencia, Sánchez ha insistido en varias ocasiones en que «la desescalada sería en primer lugar gradual, en segundo lugar, asimétrica, y finalmente coordinada». «La pandemia ha golpeado de manera desigual a nuestro país» y, sumado a «la amplia descentralización» se «desaconseja una desescalada homogénea como la que ha habido en otros países». 

Para decidir qué comunidades avanzan antes que otras, se tendrán en cuenta varios marcadores: las capacidades estratégicas del sistema sanitario, especialmente de atención primaria, que va a cobrar una importancia primordial; la situación epidemiológica en la zona, la implantación de medidas de protección en espacios públicos y  los datos de movilidad y económicos. «Estos marcadores serán públicos, estarán al alcance de la opinión pública», ha asegurado Sánchez.  

“No nos vamos a poner en riesgo por la impaciencia”, ha dicho Sánchez, que ha explicado que no se han dado fechas concretas porque «a lo mejor no se cumplen» y hay que buscar «la adaptabilidad». «Entendemos que es la capacidad de adaptación que se nos da de respuesta a la situación epidemiológica» de cada región. «Estoy convencido de que la ciudadanía sabrá entender las razones», ha dicho el presidente del Gobierno.