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Sanidad

Tan solo el 38% de los españoles reconoce saber realmente qué es la dermatitis atópica

Según una encuesta nacional realizada por Incyte, la enfermedad sigue siendo poco comprendida

Tan solo el 38% de los españoles reconoce saber realmente qué es la dermatitis atópica

La doctora Sandra Ros, el doctor Raúl de Lucas, la doctora Elena Martínez y África Luca de Tena. | Incyte

En España, un 7,2% de la población convive con la dermatitis atópica, un problema silencioso que afecta tanto física como psicológicamente, pero que no siempre es valorado por la sociedad. Según la Primera Encuesta Nacional sobre Conocimiento y Percepción de la Dermatitis Atópica en España, realizada por Incyte, el 72% de los españoles afirma conocer la enfermedad, aunque solo el 38% reconoce saber realmente en qué consiste.

El picor extremo y las erupciones cutáneas son algunos de los síntomas de una enfermedad que suele asociarse a la infancia. Sin embargo, como afirma el doctor Raúl de Lucas, jefe de Dermatología Pediátrica del Hospital Universitario La Paz, «uno de cada tres pacientes continúa con la enfermedad en la edad adulta».

El picor constante afecta de forma directa al día a día de quienes la padecen. Para la paciente y presidenta de la Asociación de Afectados por la Dermatitis Atópica (AADA), África Luca de Tena, «es como un tsunami que te arrasa en todo». Además, explica: «Yo noto la piel todo el rato, siento cómo me tira constantemente y es muy difícil concentrarse».

Luca de Tena considera que la sociedad no comprende la complejidad del problema: «La gente no entiende bien lo que significa tener brotes. Suelen decirte que se te pasará, pero esto no funciona así. No es una mala racha de unos días; es algo impredecible. Por la mañana puedo estar bien y por la tarde no poder ni sonreír».

Problemas psicológicos

La encuesta de Incyte revela que 4 de cada 10 españoles reconocen haber sentido incomodidad ante personas con síntomas de dermatitis atópica. Esta percepción de la enfermedad provoca consecuencias negativas. Además, el 52% de los españoles cree que la enfermedad tiene poca o ninguna repercusión en la vida cotidiana.

Los problemas psicológicos derivados de la enfermedad pueden llevar al aislamiento social. Como explica la doctora Sandra Ros, psicóloga adjunta del Servicio de Dermatología del Hospital de la Santa Creu i Sant Pau: «Hay personas que han dejado de relacionarse con sus amigos».

La ayuda psicológica para estos casos es escasa. La falta de recursos en la sanidad pública es preocupante: apenas tres servicios de dermatología en toda España cuentan con un psicólogo especializado asignado.

Esperanza de cara al futuro

Raúl de Lucas destaca que estamos viviendo «una era maravillosa» gracias a la aparición de nuevas terapias y fármacos que están mejorando notablemente la calidad de vida de los pacientes, reduciendo el picor y los brotes.

El especialista también subraya que los avances científicos están permitiendo recuperar a pacientes que habían abandonado el sistema sanitario. Para él, esto es clave, ya que permite no perder la «ventana de oportunidad» terapéutica.

Problemas entre asociaciones

No todas las asociaciones funcionan de la misma manera. Así lo advierte Raúl de Lucas, quien señala que, aunque la mayoría de colectivos «están en el mismo barco», existen algunas asociaciones que «cuestionan la información científica y generan confusión».

El dermatólogo considera que ciertos mensajes chocan frontalmente con la medicina. Según los profesionales, esta falta de rigor puede provocar «conflictos graves que deterioran la relación médico-paciente», convirtiendo lo que debería ser un apoyo en una fuente de desconfianza.

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