Un estudio prueba la rehabilitación de los ictus en casa mediante la estimulación cerebral
A través de un aparato que se pone en la oreja, se envían impulsos eléctricos para reforzar conexiones neuronales

Una consulta de neurología. | Freepik
La recuperación de un ictus empieza a salir del hospital y a entrar en casa. Un ensayo británico que ha recibido una financiación de más de 2 millones de euros está probando una tecnología portátil que permite a los pacientes continuar desde su hogar la recuperación de la movilidad en brazos y manos. Algunos expertos que han participado en el proyecto lo han definido como «el mayor estudio sobre estimulación cerebral y rehabilitación tras un ictus realizado hasta la fecha».
El sistema, creado por investigadores de la Universidad de Sheffield y del sistema público de salud británico (NHS, por sus siglas en inglés), reúne ejercicios físicos con un dispositivo de estimulación del nervio vago implantado en la oreja. El aparato envía pequeños impulsos eléctricos mientras el paciente hace movimientos repetitivos con la mano o el brazo para reforzar las conexiones neuronales dañadas por el ictus.
La tecnología está pensada para ser usada en casa durante varias semanas y cuenta con una aplicación móvil y sensores para poder seguir la evolución del paciente. De este modo, los investigadores intentan garantizar una rehabilitación más intensa y continuada tras el alta hospitalaria.
El ensayo se está desarrollando en 19 centros del NHS británico y cuenta con más de 200 participantes. Los científicos esperan poder comprobar si esta combinación de rehabilitación doméstica y estimulación cerebral puede acelerar y mejorar la recuperación funcional de miles de pacientes en el futuro.
El uso de realidad virtual ayuda en la recuperación
Los programas de rehabilitación que utilizan realidad virtual (RV) son más efectivos que los métodos convencionales para recuperar la capacidad funcional en personas que han sufrido un accidente cerebrovascular. Esta es la principal conclusión de un trabajo de revisión sistemática y metaanálisis realizado por investigadores de los departamentos de Fisioterapia y Enfermería de la Universidad de Granada, que han examinado la evidencia científica al respecto en diferentes bases de datos.
El estudio ha analizado tratamientos con 340 pacientes y ha sido publicado en la revista Rehabilitación de la Sociedad Española de Rehabilitación y Medicina Física y demuestra que esta tecnología innovadora, aplicada en sesiones controladas, logra mejoras significativas en la recuperación sin efectos perjudiciales en ninguno de los casos.
El accidente cerebrovascular es la tercera causa de muerte a nivel mundial y la principal de discapacidad grave en adultos, afectando profundamente la autonomía y calidad de vida de quienes lo padecen.
La rehabilitación tradicional busca restaurar las funciones perdidas, pero la incorporación de la realidad virtual abre una nueva vía mediante la simulación de entornos y situaciones a través de un sistema computarizado, permitiendo que los pacientes interactúen con una amplia gama de contextos, objetos y personas en escenarios virtuales, con resultados bastante prometedores.
El equipo de trabajo liderado por la investigadora del Departamento de Fisioterapia de la Universidad de Granada Alba Navas Otero ha realizado una revisión de la literatura científica disponible en bases de datos médicas como PubMed/Medline, Web of Science, PEDro y OTSeeker hasta octubre de 2024.
Tras analizar 196 artículos iniciales, los investigadores seleccionaron seis ensayos clínicos de alta calidad (ensayos controlados aleatorios) que cumplían con los criterios de inclusión. En total, se evaluaron los datos de 340 supervivientes de ictus, de los cuales 173 siguieron terapia con RV y 167 constituyeron el grupo de control con métodos tradicionales.
Los programas de rehabilitación con realidad virtual emplearon tecnologías como el sistema ArmAble, la Rehabilitation Gaming System, consolas Wii Fit o Xbox Kinect, y el dispositivo ARMEO Spring, entre otros. Las intervenciones se administraron, de media, en sesiones de entre 20 y 60 minutos, con una frecuencia de dos a cinco días por semana. La duración total de los tratamientos osciló entre 3 y 8 semanas, lo que equivale a un rango de 12 a 30 sesiones por paciente.
Resultados
El metanálisis de los datos mostró que el grupo que utilizó realidad virtual obtuvo una mejora estadísticamente significativa en su capacidad funcional, en comparación con el grupo de control. Los responsables del estudio destacan además el hecho de que en ninguno de los seis estudios incluidos se reportaron efectos adversos o perjudiciales derivados del uso de estos sistemas, lo que respalda su seguridad como herramienta terapéutica.
Aunque los sistemas de realidad virtual no fueron diseñados originalmente con fines médicos, su adaptación para la neurorrehabilitación, fruto de la colaboración entre clínicos y pacientes, está ofreciendo resultados visibles.
Los autores del trabajo advierten, no obstante, que, pese a las conclusiones positivas obtenidas de esta investigación, se necesitan más estudios clínicos que continúen explorando el potencial de la RV. De esta manera, se podrá optimizar su aplicación, consolidando protocolos que guíen la práctica clínica futura en el ámbito de la rehabilitación neurológica.
