Los jóvenes españoles están entre los menos emprendedores de la Unión Europea
Solo la mitad de la población entre 20 y 29 años tiene empleo, y apenas un 6% se ha lanzado a trabajar por cuenta propia

Un grupo de jóvenes trabajando. | Magnific
España es uno de los países europeos con mayor paro juvenil. Y pese a ello, los jóvenes españoles son de los menos dispuestos a trabajar por cuenta propia. Según datos de 2025 de Eurostat —la Oficina Estadística de la Unión Europea—, solo un 5,9% de los españoles de entre 20 y 29 años son autónomos. Un porcentaje por debajo de la media europea (8%), que sitúa a nuestro país en la cola del emprendimiento juvenil, solo por delante de Irlanda (5,1%) y Bulgaria (5,3%). En suma, el tercero de la UE con menos jóvenes emprendedores. Por el contrario, los que tienen una mayor tasa de jóvenes con una actividad laboral independiente son Eslovaquia (12,2%), Malta (10,5%) y Rumanía (10,3%). Otros países, como Francia, Polonia, Finlandia y Croacia, presentan tasas por encima de la media, de entre el 8% y el 10%.
En total, algo más de dos millones de europeos de entre 20 y 29 años han optado por buscar alternativas propias para ganarse la vida a través del autoempleo, en un contexto laboral en constante transformación, impulsado por el avance tecnológico y marcado por un mercado de trabajo con cada vez menos certezas y mayor competencia. Para algunos, esta elección responde a la creatividad, la innovación o el deseo de independencia; para otros, en cambio, se trata de una vía casi obligada ante la escasez de empleos estables o acordes con su formación. Esa cifra representa el 7,9% del total de trabajadores con estas características laborales de entre 20 y 64 años.

Las cifras de emprendimiento juvenil, con todo, registraron en 2025 un descenso por segundo año consecutivo, tras un repunte observado una vez finalizadas las restricciones por la pandemia en 2021. Antes de ello, en la última década —desde 2010 hasta 2020—, se observó también una trayectoria de descenso progresivo del número de jóvenes autónomos. Por otro lado, resulta llamativo otro dato aportado por el organismo europeo: el pasado año había en los 27 países casi 69.000 emprendedores adolescentes, es decir, de entre 15 y 19 años.
Las personas que trabajan por cuenta propia se diferencian de un trabajador asalariado principalmente en que no mantienen una relación de dependencia con una empresa ni perciben un salario fijo a cambio de sus servicios. En su lugar, desarrollan su actividad profesional asumiendo directamente la gestión de su trabajo: organizan sus tareas, determinan sus condiciones laborales y son responsables tanto de los ingresos como de los gastos e impuestos asociados. Esta forma de empleo suele implicar una mayor autonomía, así como un nivel de incertidumbre más elevado en comparación con el trabajo por cuenta ajena.
Desempleo juvenil
España, tal y como se ha mencionado con anterioridad, no solo se sitúa a la cola de Europa en lo que respecta al emprendimiento juvenil, sino también en empleo. La tasa de paro entre los menores de 25 años es una de las más altas de la UE: se encuentra en torno al 23% al cierre del pasado año, muy por encima de la media europea (14%). En esta línea, el porcentaje de jóvenes con trabajo en el país el pasado año se situó en un 58,2% —es decir, un poco más de la mitad de las personas pertenecientes a esa franja de edad—, posicionándose así como el quinto de la Unión Europea con la peor tasa de empleo en jóvenes, por detrás de Italia (47,6%), Rumanía (52%), Bulgaria (52,7%) y Grecia (56,2%). En la cara opuesta se encuentran Países Bajos (84%), Malta (82,1%), Alemania (77%), Irlanda (76,2%) y Dinamarca (74,8%).
Respecto al conjunto de la UE, el porcentaje de empleo de las personas de entre 20 y 29 años es del 65,6%, lo que supone un aumento de 6,3 puntos porcentuales en relación con el año 2015. Esta subida se corresponde con una tendencia general al alza a lo largo de la última década, interrumpida únicamente por el descenso registrado durante el año de la covid. No obstante, en comparación con los últimos dos años (2023 y 2024), la cantidad de individuos pertenecientes a esta franja de edad con trabajo en el bloque comunitario ha disminuido, ya que en ambas fechas la proporción fue de un 65,9%.
