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Sociedad

La crisis de la escritura: el 35% de los jóvenes apenas escribe a mano, según un estudio

En los adultos, la mayoría conserva la habilidad de escribir, pero también encuentran fatiga al redactar textos largos

La crisis de la escritura: el 35% de los jóvenes apenas escribe a mano, según un estudio

Unos estudiantes. | EP

La llegada de los dispositivos digitales está haciendo que la escritura a mano, considerado fundamental por los expertos para la educación y la vida diaria a lo largo de generaciones, vaya perdiendo importancia en la sociedad actual. Un estudio de la organización National Literacy Trust revela una «crisis de escritura» en jóvenes y niños del Reino Unido, ya que el 35% de personas entre 8 y 18 años no suele escribir en su tiempo libre.

Además, la investigación revela que el interés por escribir ha disminuido de manera constante. En 2025, solo el 26,6% de los jóvenes dice que disfruta escribir en su tiempo libre, en comparación con el 28,7% del año anterior. Además, solo un 10,4% lo hace todos los días. Se trata del porcentaje más bajo desde que comenzaron a registrarse estos datos en 2010.

Los expertos señalan que este descenso se debe al uso intensivo de móviles, tablets y ordenadores, que han reducido de forma notable la práctica de la escritura manual. Como consecuencia, muchos jóvenes no solo escriben menos, sino que tienen más dificultades para mantener la fluidez o la resistencia al escribir durante largos periodos de tiempo.

Los datos proceden de Reino Unido, pero parece que la tendencia no es exclusiva de ese país: diversos estudios internacionales coinciden en que el auge de la comunicación digital está quitando relevancia a la escritura a mano a nivel global. Las últimas investigaciones señalan que muchos alumnos tienen problemas con la escritura o la practican mucho menos en una época en la que el teclado ha reemplazado en gran medida al papel.

En los adultos la cosa es diferente, aunque también se ha visto afectada. La mayoría conservan la habilidad de escribir a mano, pero su uso se ha visto reducido. En entornos laborales dominados por pantallas, muchos hacen un menor uso de la escritura manual, lo cual puede traducirse en menor soltura o mayor fatiga al escribir textos largos.

Escribir a mano activa más áreas del cerebro

Las diferencias entre las generaciones son grandes, pero el diagnóstico es el mismo: la escritura a mano está perdiendo peso en una sociedad cada vez más digital. Pero también su valor. Aun así, varios estudios han demostrado que escribir a mano activa más áreas del cerebro que teclear, lo que ayuda a la memoria, el aprendizaje y el mantenimiento de las funciones cognitivas.

Según la psicología, las personas que prefieren tomar apuntes a mano son capaces de «diferir la gratificación», haciendo a su capacidad analítica más paciente. Redactar con papel y lápiz conlleva más tiempo, por lo que la recompensa a la hora de construir el mensaje no es tan inmediata como en un texto telefónico o informático. Para la revista Scientific American, la escritura a mano activa una red más amplia de áreas cerebrales, incluidas aquellas relacionadas con la creatividad y el pensamiento crítico.

En esta línea, estudios en neurociencia han demostrado que escribir a mano activa una red más amplia de regiones cerebrales que el uso del teclado. Este proceso requiere coordinar las funciones motoras finas, percibir visualmente el trazo y planificar el lenguaje, lo cual implica un mayor esfuerzo cognitivo. Técnicas como el electroencefalograma han demostrado que cuando se escribe a mano, hay más conectividad entre zonas del cerebro vinculadas con la memoria, la atención y el aprendizaje.

Algunos estudios sugieren que esta diferencia no es solo momentánea, sino que puede tener consecuencias a largo plazo. Escribir a mano ayuda a que la información se quede mejor en la memoria y se pueda recuperar con mayor facilidad después, algo que resulta especialmente importante en los contextos educativos. Por ello, numerosos expertos advierten que la reducción de esta práctica podría tener consecuencias en el desarrollo cognitivo de las nuevas generaciones.

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