Jonathan Andic tardó casi cinco minutos en llamar para avisar de la caída de su padre
El primer contacto telefónico fue con la pareja sentimental del fundador de Mango antes de alertar al 112

El hijo del fundador de Mango, Jonathan Andic. | EP
Jonathan Andic, hijo del fundador de Mango, tardó casi cinco minutos en hacer la primera llamada después de la caída que causó la muerte de su padre, Isak Andic, y la dirigió a la pareja sentimental de su progenitor, a quien contactó antes que al servicio de emergencias.
Así lo detalla el último auto, al que ha tenido acceso EFE, de la jueza de Martorell (Barcelona) que investiga a Jonathan Andic por su presunta relación con el homicidio de su padre, fallecido en diciembre de 2024 tras caer desde 100 metros de altura en una excursión con su hijo en Collbató (Barcelona).
La caída, señala el informe de la Unidad Central de Informática Forense de los Mossos, se produjo a las 12:28 horas del mediodía, y no fue hasta 4:34 minutos después que Jonathan hizo la primera llamada a la pareja de Isak Andic, Estefanía Knuth, sin intentar en ningún momento contactar con su padre, indica el análisis de eventos del teléfono móvil del imputado.
El hijo del empresario acabó llamando al servicio de emergencias 112 a las 12.36, ocho minutos después de que su padre se despeñase, para, entre sollozos, avisar de que su padre había caído por un barranco y pedir auxilio.
Ni una excursión juntos en diez años
«Necesito ayuda, necesito ayuda (…) Creo que (mi padre) se ha caído por un barranco, por favor envíen a alguien, envíen a una ambulancia», dijo Jonathan Andic, según la transcripción de la llamada.
La operadora del 112 que le atendió transfirió la llamada a los bomberos y, posteriormente, a las 13.13 horas, Andic recibió otra de una enfermera del Sistema de Emergencias Médicas (SEM), a quien manifestó que había visto a su padre «gritar y caerse», en lo que la juez ve una versión «modificada» de los hechos.
En el auto, la jueza enumera varias contradicciones que, en su opinión, incriminan a Jonathan Andic en relación con la muerte de su padre y que la investigación en marcha ha sacado a la luz.
Entre esas «incongruencias», la magistrada destaca que Jonathan Andic mantuvo en sus declaraciones ante la policía que era habitual que saliera a caminar con su padre, pese a que el personal de servicio del empresario aseguró ante la policía que «nunca» lo habían hecho.
El testimonio de los empleados de Isak Andic, añade el auto, lo corroboran las conversaciones de móvil entre padre e hijo, que demuestran que en los últimos diez años Jonathan solo propuso una excursión al fundador de Mango, la ruta del 14 de diciembre de 2024 en Collbató (Barcelona) en la que sufrió la caída mortal.
Una persona «muy prudente»
En su resolución, la jueza insiste en descartar que Andic se despeñara de forma accidental por el precipicio, dado que «solo presenta lesiones de resbalar, no de tropezar o caer de cara», y, además, los testigos que han interrogado los Mossos d’Esquadra coinciden en que el empresario era «una persona muy prudente» y gozaba de buena salud, lo que debilitaría la hipótesis de una caída fortuita.
La instructora también señala en el auto otra contradicción en el relato sostenido por el hijo del empresario, quien aseguró en una declaración que conocía la zona porque se la habían explicado amigos y porque había realizado hasta cuatro excursiones, cuestión que desmienten los lectores de acceso de placas de matrículas a Collbató, que solo detectaron el vehículo del investigado tres veces.
En el auto, la jueza encarga a los Mossos que investiguen la «posible influencia» de terceras personas en los hechos y, en concreto, de Judit L., psicóloga del hijo del empresario que medió para que su padre le legara una herencia en vida.
La instructora apunta en su auto que debe investigarse la «posible influencia en los hechos de terceras personas, concretamente de la psicóloga» del sospechoso, por lo que insta a analizar los mensajes o conversaciones telefónicas que intercambiaron.
La juez ve justificada esta diligencia por la necesidad de aclarar la «premeditación» en la supuesta acción criminal de Andic, así como «la existencia de una tercera persona que directa o indirectamente participara en los hechos» y si la psicóloga «ha tenido alguna implicación» en los mismos.
