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'Yo soy Vanessa Guillén': ¿qué pasó con los protagonistas del documental?

Netflix estrenó la producción que cuenta la negligencia del Ejército de Estados Unidos a la hora de investigar el acoso sexual en sus instalaciones

‘Yo soy Vanessa Guillén’: ¿qué pasó con los protagonistas del documental?

Imagen de 'Yo soy Vanessa Guillén'. | Netflix

Yo soy Vanessa Guillén es un emocionante documental que narra un caso muy conocido y bien documentado sobre el asesinato de la soldado Vanessa Guillén, ocurrido el 22 de abril de 2020 en la base militar Fort Hood, en el estado de Texas. Como se pudo conocer después, gracias al enorme esfuerzo de la familia Guillén, la joven había sido acosada no solo por el sospechoso principal del caso, Aaron David Robinson, sino por dos militares de alto rango.

El deseo de justicia de los familiares de Guillén no solo contribuyó a esclarecer el caso, mientras las autoridades estaban más interesadas en enterrarlo, sino que ayudó a que se aprobara la ley Yo soy Vanessa Guillén para proteger a las víctimas de violencia sexual en las fuerzas armadas. Esto, sin embargo, fue una victoria a medias debido a que todavía los cargos superiores en el Ejército tienen demasiada influencia en cualquier investigación.

Sin embargo, y a pesar de que la victoria no es total, como se señala en el documental, Yo soy Vanessa Guillén consigue que los espectadores empaticemos con esta familia originaria de Zacatecas, México. Resulta conmovedor cómo las mujeres, madre y hermanas mueven cielo y tierra para que el asesinato de Vanessa no se pierda en la burocracia militar, como tantos otros. No era una tarea fácil dados los antecedentes.

Según datos suministrados por el Ejército a los congresistas, y que respalda CNN, una treintena de soldados murieron en Fort Hood durante 2020 como resultado de suicidios, homicidios o accidentes, la mayor cifra en cualquier base de EEUU.

Desde 2016, más tropas de Fort Hood han muerto en homicidios dentro y fuera de la base que en operaciones de combate. Se registraron un total de 159 fallecimientos, incluidos siete homicidios y 71 suicidios. En este contexto, que una familia humilde (la madre de Vanessa, Gloria, no habla inglés) haya conseguido tal trascendencia resulta completamente conmovedor y admirable.

Ahora bien, ¿qué pasó con los protagonistas de este caso? ¿Por qué la ley Yo soy Vanessa Guillén no terminó de convencer a todos los involucrados? Vamos a revisar esos detalles y, por supuesto, haremos spoilers, por lo que te recomendamos regresar a estas líneas después de ver el documental.

¿Qué pasó exactamente con Vanessa Guillén?

La soldado Vanessa Guillén desapareció el 22 de abril de 2020. Según el New York Times, el 2 de julio de ese año se presentó un cargo contra otro soldado en Fort Hood, Aaron Robinson, quien se suicidó con una pistola días antes de que se anunciara el cargo. Ambos eran cercanos por las labores en armas que debían desarrollar en Fort Hood.

Robinson, además, fue la última persona a la que Vanessa envió un mensaje de texto antes de su desaparición. La novia del sospechoso, Cecily Aguilar, fue arrestada y acusada formalmente por un gran jurado bajo cargos relacionados con la manipulación de documentos y el cuerpo de Vanessa en el tribunal de distrito de Waco, Texas. 

Los documentos judiciales dicen que Robinson le dijo a Aguilar que «golpeó» repetidamente a Vanessa en la cabeza con un martillo en Fort Hood, y que ella murió a causa de las heridas. Según la declaración, ambos sospechosos intentaron desmembrar y quemar a Vanessa. Finalmente la escondieron en una caja grande.

Posteriormente, Aguilar se declaró inocente de todos los cargos. Aseguró que Robinson le puso un arma en la cabeza para que le ayudara a esconder la evidencia. Un juicio comenzará el 3 de enero de 2023 para conocer su destino.

¿Hubo consecuencias?

El Ejército y el Congreso de EEUU realizaron una investigación y en diciembre de 2020 se hizo público el despido o la suspensión de 14 mandos militares, entre ellos dos generales, Scott Efflandt y Jeffery Broadwater.

En el anuncio de los resultados de la pesquisa, el secretario del Ejército Ryan McCarthy reconoció que el asesinato de Guillén «conmocionó nuestra conciencia y llamó la atención sobre problemas más profundos» en Fort Hood y en las Fuerzas Armadas de EEUU.

Sin embargo, como se puede ver en el documental, se cree que uno de los superiores que acosó sexualmente a Vanessa sigue en su puesto de trabajo, supervisando la labor de otras mujeres.

¿Por qué la ley ‘Yo soy Vanessa Guillén’ no es suficiente?

Mientras el Ejército afirma que «no tiene pruebas» de que Aaron David Robinson, el presunto asesino de Vanessa, la haya agredido, una investigación demostró que ella había denunciado previamente el acoso por parte de soldados, según The Texas Tribune, aunque «[su] supervisor y otros funcionarios no informaron del acoso en la cadena». Esto es lo que las hermanas de Guillén, Mayra y Lupe buscaban cambiar. 

La Ley Soy Vanessa Guillén, que lleva el nombre del hashtag que los supervivientes de agresiones usaron para compartir sus historias después de la desaparición de Guillén en 2020, incluía permitir que un miembro alegue confidencialmente una queja de acoso sexual a un individuo «fuera de la cadena de mando inmediata de ese miembro». A pesar de un aparente apoyo del entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a esta iniciativa, no fue hasta que su sucesor, Joe Biden, entró en el panorama que las cosas cambiaron.

Las «disposiciones» de la ley se incluyeron en la Ley de Autorización de Defensa Nacional (NDAA), que entró en vigor el 1 de enero de 2022. Biden convirtió en ley la NDAA, que, entre otras cosas, especificaba: «Se requiere que un perito independiente investigue una denuncia formal que alegue acoso sexual cometido por una persona del servicio contra otro miembro». 

Biden firmó la orden ejecutiva, que «fortalece la respuesta del sistema de justicia militar a la violencia de género», citando el «asesinato brutal» de Guillén como inspiración para el paso político, de acuerdo con CBS. «El liderazgo y la determinación de la familia Guillén al abogar por el cambio subrayaron la necesidad de una reforma de la justicia militar», dice la orden, que también «establece el acoso sexual como un delito específico [bajo el Código Uniforme de Justicia Militar]» y «fortalece la respuesta de la justicia militar en el procesamiento de casos de violencia doméstica, e implementa completamente cambios al código de justicia militar para tipificar como delito la transmisión ilícita o distribución de imágenes visuales íntimas».

Mayra Guillén escribió en Instagram tras conocerse la noticia con un simple: «Lo logramos». ¿Pero en efecto fue así? Desde la creación de las fuerzas armadas estadounidenses en 1775, los comandantes, no los abogados, han estado a cargo del sistema de justicia militar. Sin embargo, la nueva legislación ahora les quita esa autoridad y se la da a los fiscales militares independientes.

Pareciera que todo es positivo, pero no es así. Los militares de alto rango siguen teniendo prioridad para vetar ciertas investigaciones, juicios, jurados y un largo etcétera. En conclusión, mantienen un gran poder a la hora de investigar a cualquiera de sus colegas. 

¿Dónde está la familia Guillén ahora?

Los Guillén presentaron una demanda por homicidio culposo y agresión de 35 millones de euros contra el Ejército en agosto de 2022, aproximadamente dos años después de la desaparición y muerte de Vanessa, según el Texas Tribune.

La abogada de la familia, Natalie Khawam, le dijo al Tribune que si el Ejército niega el reclamo, presentarán una demanda federal en California. En este contexto, la familia continúa tratando de dar forma a la reforma militar tras el asesinato de Vanessa.

Mayra asumió un papel de activismo a tiempo completo y recientemente posó para una foto con Khawam en la Casa Blanca. La abogada escribió en Twitter, el 17 de noviembre, que tuvieron una «reunión fuerte» con funcionarios: «¡NO HEMOS terminado, todavía estamos luchando! Las víctimas necesitan y merecen más derechos. ¡Necesitamos una legislación que permita la compensación de las víctimas!».

En la red social Linkedin, Mayra asegura que es «presidenta de la Fundación Soy Vanessa Guillén» y usa regularmente la red social TikTok. Lupe, por otro lado, se graduó recientemente de la escuela secundaria y se informa que está estudiando periodismo en la universidad, según Bustle.

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