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Fútbol

Florentino Pérez contra Enrique Riquelme: el madridismo hablará en las urnas  

Estas serán las primeras elecciones que se celebran en la ‘casa blanca’ desde el año 2006

Florentino Pérez contra Enrique Riquelme: el madridismo hablará en las urnas  

Florentino Pérez y Enrique Riquelme.

El Real Madrid se prepara para votar después de dos décadas. Estas serán las primeras elecciones que se celebran en la casa blanca desde el año 2006. El socio madridista acudió entonces a unos comicios en los que se enfrentaron cinco candidatos: Arturo Baldasano, Lorenzo Sanz, Villar Mir, Juan Palacios y Ramón Calderón. Finalmente, Calderón se alzó con la presidencia por unos ajustadísimos —y polémicos— 8.344 votos frente a los 8.098 logrados por Palacios.

Dos años antes, en 2004, había sido Florentino Pérez quien arrasó de manera inmisericorde frente a Sanz. 28.416 papeletas y un 91,64 % de los apoyos frente a los 1.222 votos (3,94 %) de Lorenzo Sanz. Solo dos temporadas después llegaron la dimisión de Florentino, los interinatos de Fernando Martín y Luis Gómez Montejano, los tres años de Calderón, su dimisión, el breve periplo de Boluda y el regreso triunfal del que sigue siendo hoy el máximo mandatario merengue, en 2009.

Entonces no hubo que recurrir a las urnas, ya que nadie se presentó contra él. Lo mismo sucedió en 2013, 2017, 2021 y 2025. Y cuando todos pensaban que esto no cambiaría hasta 2029, apareció Florentino Pérez por sorpresa el pasado 12 de mayo para anunciar que «convocaba elecciones para defender los intereses de los socios», tras lo que consideraba «una absurda corriente de opinión en su contra y en la del Real Madrid».

Enrique Riquelme, con declaradas intenciones de asaltar la presidencia desde 2021, recogió el guante y presentó el aval que conduce al club directamente a unas elecciones en Chamartín.

El juego ha comenzado

Nos esperan dos semanas apasionantes con cruces de declaraciones, nombres de fichajes y promesas de futuro por parte de ambos candidatos, que de salida han optado por el impacto visual para lanzar el primer mensaje a sus potenciales votantes.

Florentino lo ha hecho mediante una lona gigante en la plaza de los Sagrados Corazones con una imagen sonriente y las siete ciudades donde, bajo su presidencia, el Madrid levantó la Champions: Glasgow, Lisboa, Milán, Cardiff, Kiev, París y Londres. Todo ello acompañado por el lema: «Mucha historia por hacer».

Riquelme ha optado, al mismo tiempo, por recurrir a Instagram, adjuntando una foto suya de niño vestido por completo del Real Madrid y aludiendo a «la existencia de un sueño de niño mucho antes que cualquier ambición personal».

Los probados resultados y la efectividad del veterano Florentino frente a la nostálgica ilusión del novel Riquelme.

Los órdagos de Riquelme

El aspirante a la presidencia merengue ha instalado su sede frente al Santiago Bernabéu, en la calle Rafael Salgado, a apenas 100 metros de la de su rival, Florentino Pérez, junto al José Luis.

Enrique, ayer, desde su centro de operaciones, ha reforzado los mensajes que venía deslizando en las últimas semanas para perfilar unas líneas maestras que ya suenan más a órdagos.

Arremete contra el estadio, al que acusa de tener «los asientos más pequeños y los mismos baños después de una reforma de 1.700 millones». Apuesta por la «españolización» del Madrid lamentando que «nuestros principales rivales llenen la lista de la selección». También pone los dientes largos con un proyecto deportivo «tremendamente potente e ilusionante» —aunque todavía sin nombres— y ha convocado a los medios este miércoles en su sede para presentar «el mayor proyecto de transformación de la historia del Madrid en 120 años».

Además, emplaza a Florentino a «debatir cara a cara las veces que sean necesarias».

Posición cómoda para FP

Florentino Pérez parte de una posición privilegiada. Y es que, a pesar de dos temporadas repletas de sinsabores, le avalan 20 años de títulos, buenos resultados económicos y algunos de los mejores fichajes del planeta fútbol, desde Figo en 2000 hasta Mbappé en 2024, pasando por Cristiano Ronaldo en 2009.

Cualquier asesor político le diría que cuenta con una ventaja importante, por lo que evitar el cuerpo a cuerpo con Riquelme y exponerse lo justo y necesario parece destinado a convertirse en su modus operandi.

Deslizar algún fichaje, vender las bondades de su acuerdo con la UEFA, explotar las últimas buenas noticias judiciales del Bernabéu —como el Sky Bar o los conciertos— y explicar correctamente un asunto espinoso como el modelo de propiedad, por el que pelean ambas candidaturas, serán claves para llevarse el gato al agua en una carrera electoral en la que parte con una cómoda ventaja.

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