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Economía

Inflación nupcial: casarse cuesta ya más de 25.000 euros, un 25% más que en 2019

El encarecimiento eleva el gasto por invitado hasta los 225 euros. Las bodas son más pequeñas, pero más exclusivas

Inflación nupcial: casarse cuesta ya más de 25.000 euros, un 25% más que en 2019

Una boda. | Archivo

Casarse en España es hoy sensiblemente más caro que hace apenas cinco años. El coste medio de una boda se sitúa en 25.183 euros, según el último informe del sector nupcial de Bodas.net analizado por THE OBJECTIVE, lo que supone un incremento de más del 20%-25% respecto a 2019, cuando el presupuesto rondaba los 20.500 euros. La inflación, el encarecimiento de los servicios y un cambio en las preferencias de las parejas explican esta escalada.

El aumento no responde únicamente a factores coyunturales. Tras el parón provocado por la pandemia, el gasto ha seguido una tendencia claramente ascendente: de unos 20.000 euros en 2021 —todavía marcado por restricciones— a cerca de 22.500 euros en 2022 y alrededor de 23.500–24.000 euros en 2023, hasta superar ya la barrera de los 25.000 euros en la actualidad.

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La principal partida continúa siendo el banquete, que absorbe más de la mitad del presupuesto total. Este incremento ha elevado el coste medio por invitado hasta los 225 euros, reflejo directo del encarecimiento en restauración y espacios para eventos. La subida de precios convive con un cambio estructural en el modelo de celebración. Las bodas son ahora más reducidas -con unos 110-120 invitados de media-, pero también más personalizadas y con mayor número de proveedores. El resultado es un mayor gasto por asistente, pese a la reducción del tamaño del evento.

Transformación del modelo

A esta presión se suma la dificultad para ajustarse al presupuesto inicial. Menos de la mitad de las parejas logra mantenerlo, mientras que una parte significativa termina gastando más de lo previsto. La desviación responde tanto a la inflación como a la incorporación de servicios adicionales, desde experiencias gastronómicas hasta elementos de entretenimiento. El sector nupcial refleja así una transformación de fondo: las bodas han dejado de ser celebraciones masivas para convertirse en experiencias diseñadas al detalle.

Un cambio que impulsa el negocio, pero que también eleva la barrera económica de acceso en un contexto de pérdida de poder adquisitivo. En paralelo, comienzan a emerger alternativas más contenidas -celebraciones íntimas o formatos menos convencionales- como respuesta al encarecimiento. Para encontrar a los proveedores de su boda, un 64% de las parejas consulta webs especializadas, un 26% hace una búsqueda online, un 44% mira en redes sociales y el 8% usa asistentes de IA.

España, potencia exportadora

El sector nupcial en España es una industria consolidada y de gran peso dentro de la economía de servicios. Según los datos más recientes, se celebran alrededor de 175.000 matrimonios al año en el país, lo que genera un volumen de actividad muy elevado en múltiples sectores asociados (restauración, moda, fotografía, organización de eventos y floristería, entre otros). Con un coste medio en torno a los 25.000 euros, las bodas se convierten en un evento de alto impacto económico.

En conjunto, esto implica que el sector nupcial mueve varios miles de millones de euros anuales en España y actúa como un importante motor para pequeñas y medianas empresas, especialmente en el ámbito local. El gasto no solo se concentra en el día del evento, sino también en fases previas y posteriores como la planificación o la luna de miel, lo que amplifica su impacto económico. Esta industria, además, ha mostrado una tendencia de crecimiento en el gasto medio por boda en los últimos años, consolidándose como un segmento relevante dentro del consumo privado en el país.

Por otro lado, España se ha consolidado como una potencia exportadora de moda nupcial, con una fuerte proyección internacional. Es el segundo mayor exportador mundial por volumen -solo por detrás de China- y líder absoluto en el segmento de alta gama, donde destacan el diseño, la artesanía y la calidad de sus tejidos. Los productos nupciales españoles se exportan a países europeos, siendo Italia, Francia, Alemania, Reino Unido y Portugal los principales destinos. Más allá del continente, Estados Unidos y México destacan por su volumen de compras y su relevancia en el segmento de lujo accesible. Precisamente estos días se celebra en Barcelona la Bridal Fashion Week (BBFW), donde cerca de 420 marcas de 37 países muestran sus colecciones de moda nupcial, ceremonia y red carpet para la próxima temporada a profesionales de todo el mundo.

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