The Objective
Economía

Los jóvenes lideran la demanda de vivienda, pero el 16% no logra comprar ni alquilar

El dinamismo del sector convive con una creciente exclusión de parte de la población

Los jóvenes lideran la demanda de vivienda, pero el 16% no logra comprar ni alquilar

Manifestación por una vivienda justa en España.

El mercado de la vivienda en España mantiene el pulso en 2026, pero empieza a evidenciar una cierta pérdida de dinamismo en el número de operaciones. Además, también constata una grieta cada vez más profunda: la distancia entre quienes buscan casa y quienes realmente consiguen acceder a ella. En ese desfase, los jóvenes concentran buena parte de la presión. La participación en el mercado inmobiliario ha crecido hasta el 28% de la población adulta, dos puntos más que un año antes, según el informe Radiografía del mercado de la vivienda en 2026, elaborado por Fotocasa. Sin embargo, este dinamismo no se traduce en más operaciones cerradas. Al contrario, el número de ciudadanos que intenta comprar o alquilar sin éxito sigue aumentando. 

Así, mientras que la demanda efectiva (la que ha llegado a cerrar la operación) se impulsa desde el 10% de febrero de 2025 al 11% de doce meses después, la inefectiva (ha buscado vivienda para comprar o alquilar, pero no la ha conseguido) asciende desde el 14% de entonces al 16% actual, según el informe de Fotocasa analizado por THE OBJECTIVE. El problema tiene un claro componente generacional. Los menores de 35 años son los más activos en el mercado, pero también los que más dificultades encuentran.

Más difícil entre los jóvenes

Los jóvenes siguen liderando con claridad la actividad en el mercado de la vivienda. El grupo de entre 25 y 34 años alcanza una participación del 51%, cuatro puntos más que un año antes, consolidándose como el más activo. Les siguen los menores de 25 años, con un 34%, que recuperan niveles cercanos a los de 2024 tras el descenso del año anterior. Este repunte está vinculado, en gran medida, al aumento de la demanda inefectiva, ya que crece el porcentaje de jóvenes que buscan vivienda sin lograr acceder a ella.

Por detrás, el grupo de 35 a 44 años reduce su presencia en el mercado de vivienda hasta el 31%, mientras que el de 45 a 54 años gana peso, subiendo al 25%, impulsado también por el aumento de intentos fallidos. En cambio, los mayores de 55 años se mantienen como el colectivo menos activo, con una participación estable del 16%, lo que refleja una menor presión sobre el mercado en las edades más avanzadas.

Sin embargo, este protagonismo no se traduce en acceso real. Entre los más jóvenes crece con fuerza la demanda fallida, especialmente entre quienes intentan emanciparse por primera vez. En el grupo de 18 a 24 años, el porcentaje de quienes buscan vivienda sin lograrlo ha aumentado de forma significativa. Concretamente, ha pasado del 15% al 18% en apenas un año. El resultado es un mercado en el que la entrada se retrasa y la frustración se acumula, aseguran fuentes del sector a este diario.

Comprar gana peso, pero no es más fácil

En paralelo, se consolida un cambio de tendencia en el mercado inmobiliario. La compra vuelve a ganar terreno frente al alquiler ante los precios disparados de este segmento. El 51% de los demandantes se orienta exclusivamente a adquirir una vivienda, frente al 37% que opta por el arrendamiento. Este giro responde, en parte, al encarecimiento del alquiler, que ha reducido su atractivo como solución a medio plazo. Sin embargo, el traslado hacia la compra no implica una mayor accesibilidad.

El mercado sigue marcado por un fuerte desequilibrio entre oferta y demanda. Además, el acceso a la vivienda está cada vez más condicionado por factores estructurales. La falta de ahorro se mantiene como el principal obstáculo, según el informe, afectando al 38% de quienes planean comprar en los próximos años. A ello se suman la situación económica y laboral (31%) y unos precios que siguen fuera del alcance de buena parte de la población. 

El problema ya no es solo financiar una hipoteca. Es, sobre todo, poder asumir el coste total de la vivienda en un contexto de máximos históricos tanto en compra como en alquiler. Esta doble presión vuelve a impactar con mayor intensidad en los jóvenes, que parten de una menor capacidad económica y mayores dificultades para acumular ahorro. La evolución del mercado apunta a una conclusión cada vez más evidente y es que el problema de la vivienda en España ya no es solo económico, sino también social.

Publicidad