Navantia impulsa cuatro nuevos proyectos navales de defensa valorados en 146 millones
El astillero español refuerza su posición en la industria de defensa para potenciar la soberanía tecnológica europea

Fragatas F-110 de la Armada. | Armada Española
Navantia ha reforzado su posición en la industria de defensa naval europea tras la publicación de los proyectos seleccionados en la convocatoria 2025 del Fondo Europeo de Defensa (EDF). En este concurso, la compañía pública lidera el proyecto E‑Dominion y participa en tres grandes proyectos adicionales —Minerva, Shield y Abyssa—, con un presupuesto conjunto de 146 millones de euros, lo que pone de manifiesto su papel central en el ecosistema de innovación naval y para reforzar la soberanía tecnológica europea.
Con esta adjudicación, según ha informado el astillero público en un comunicado, se consolidan como «empresa tractora en proyectos colaborativos» de I+D, liderando iniciativas clave y participando en consorcios estratégicos que impulsan nuevas capacidades y tecnologías críticas para la soberanía europea en defensa.
El programa E‑Dominion es uno de los proyectos «más relevantes del EDF 2025 en el ámbito naval». Con una duración de 48 meses, este programa sienta las bases del futuro buque digital europeo, estableciendo «una arquitectura de referencia» y el desarrollo de una plataforma digital para la integración de capacidades operativas navales avanzadas, incluyendo la nube de combate naval, concebida como elemento clave para operaciones colaborativas y multidominio.
Esta iniciativa potencia la ciberseguridad, la interoperabilidad, la toma de decisiones apoyada en inteligencia artificial y la soberanía europea en la nube. Además, capitaliza los resultados de iniciativas previas, dando continuidad y ampliando los desarrollos del proyecto, reforzando el posicionamiento europeo en el ámbito de la digitalización naval.
Junto al programa ya mencionado, Navantia participa en tres proyectos adicionales que cubren «áreas críticas» para las capacidades navales futuras. Entre ellos encontramos Minerva, centrado en el desarrollo de sistemas de propulsión híbridos y arquitecturas eléctricas avanzadas para buques navales. Esta propuesta acelera el diseño de sistemas energéticos modulares y resilientes, combinando modelado, simulación y ensayos, y contribuye a mejorar el rendimiento operativo y la sostenibilidad de las futuras plataformas navales.
Por otro lado, la propuesta Shield se enfoca en la creación de un sistema integrado en un submarino no tripulado, que combina vehículos autónomos, sensores y microservicios basados en inteligencia artificial. El proyecto busca reforzar la vigilancia y seguridad de las aguas europeas frente a amenazas crecientes, mediante «arquitecturas submarinas distribuidas, robustas y escalables».
La última iniciativa en la que participa el astillero español es Abyssa, una acción de investigación disruptiva orientada al desarrollo de sistemas submarinos autónomos y resilientes, capaces de operar a grandes profundidades, más allá de los 6.000 metros. Este desarrollo aborda «retos críticos en navegación, energía, sensorización, comunicaciones y persistencia», con el objetivo de garantizar la vigilancia, detección de amenazas y protección de infraestructuras submarinas estratégicas en entornos marítimos hostiles.
Estos nuevos programas dan continuidad a la «sólida trayectoria» de Navantia en convocatorias anteriores, en las que la compañía lidera iniciativas en defensa naval, además de abordar el desarrollo de la futura corbeta europea (EPC) y participar en proyectos en diversas áreas de innovación tecnológica. Estos esfuerzos reflejan una «estrategia coherente y sostenida» de inversión en tecnologías estratégicas para la soberanía europea.
