Simón busca un CEO sin perfil político para Indra: Ciril Rozman, el favorito del presidente
La Moncloa ha barajado el nombre de Raül Blanco, pero tendría un conflicto de interés con SAPA

Ángel Simón.
La salida forzosa de José Vicente de los Mozos como consejero delegado de Indra anunciada este lunes implica la búsqueda de un sustituto como número dos de la empresa tecnológica y de defensa. Esta búsqueda tiene unos condicionantes que la limitan enormemente: el presidente, Ángel Simón, va a ser ejecutivo —es decir, el CEO no va a tener ningún poder real— y quiere un número dos con un perfil totalmente profesional, alejado de la política. Su favorito es su hombre de confianza en Agbar y CriteriaCaixa, Ciril Rozman.
«Ángel Simón pactará el consejero delegado con Moncloa, pero está obsesionado con que tiene que ser un perfil profesional, totalmente alejado de la política, para dar la idea de que la nueva gobernanza de Indra tiene que obedecer a criterios estrictamente profesionales», explica una fuente cercana a la compañía.
Otra fuente del accionariado se pregunta «quién va a querer ocupar el puesto de CEO cuando sabe que no va a tener poder y que en 12 meses es probable que haya un cambio de Gobierno y se quede sin trabajo. Es un puesto que nadie va a querer. Pero Indra necesita un consejero delegado que sepa de defensa, porque Ángel Simón no sabe nada».
Ante esa dificultad para encontrar a un profesional que acepte el puesto en las citadas condiciones, se abren varias posibilidades de viejos conocidos de la compañía. Una opción que gustaría mucho en Moncloa es la de Raül Blanco, ex presidente de Renfe y anteriormente secretario general de Industria con Reyes Maroto.
Los obstáculos de Raül Blanco
Pero, aparte de su evidente perfil político, la opción de Blanco se enfrenta a dos obstáculos casi insuperables. El primero es que ahora mismo trabaja para SAPA Placencia, la empresa del presidente de la Real Sociedad, Jokin Aperribay, accionista de Indra con un 7,94% del capital. Y SAPA ha sido el mayor opositor a la fusión de Indra con la empresa familiar de los hermanos Escribano, EM&E, que Simón está decidido a llevar a cabo. Además, SAPA tiene una alianza estratégica con el principal competidor de Indra en defensa, General Dynamics (Santa Bárbara), por lo que tendría un enorme conflicto de interés si accediera al puesto de CEO.
Eso por no hablar de que Blanco formó parte del consejo del fondo de rescate de empresas estratégicas (FASEE) de la SEPI que acordó la ayuda de 53 millones a Plus Ultra, por la que ha sido imputado José Luis Rodríguez Zapatero, acusado de tráfico de influencias, organización criminal y falsedad documental.
Si se imponen las tesis de Simón, el mejor colocado para acceder al puesto es Ciril Rozman, que ha sido la mano derecha del presidente durante su trayectoria en Agbar y como consejero delegado de Criteria, el holding de La Caixa. Tendría el perfil profesional que anhela Simón.
