Indra deja en tierra a De los Mozos en el viaje oficial de Felipe VI a Canadá
La compañía anunció el lunes a Zarzuela su ausencia y que no iría ninguno de sus directivos en la delegación empresarial

José Vicente de los Mozos (i) y Ángel Simón (d) el pasado 11 de mayo en Barcelona. | EFE
Doble jarro de agua fría para José Vicente de los Mozos por parte de su empresa. La primera sorpresa del lunes fue cuando el presidente de Indra, Ángel Simón, le comunicó a su mano derecha que será sustituido por otro CEO antes del 30 de junio. Todo ello después de que la semana pasada De los Mozos hubiera sido confirmado en su puesto, por lo que la incredulidad del afectado fue «total», según revelan fuentes de la tecnológica a THE OBJECTIVE.
El segundo anuncio fue tan inesperado como el primero. Con las maletas ya preparadas para un viaje transoceánico, el todavía consejero delegado se tuvo que quedar en tierra: Simón anunció a De los Mozos que no iría al viaje oficial de Felipe VI a Canadá que empezó este martes y en el que el consejero delegado había sido incluido dentro de la delegación empresarial que acompaña al monarca en representación de Indra, añaden las citadas fuentes y confirma un portavoz de la cotizada a este diario.
Indra tuvo que llamar al Palacio de la Zarzuela el lunes por la mañana para anunciar que De los Mozos no iría finalmente en el grupo de empresarios que escoltarían al Rey en su estancia canadiense. Desde la compañía que dirige Simón se pidieron disculpas a la Casa Real por los inconvenientes generados por esta decisión tomada in extremis y a poco menos de 24 horas del inicio del viaje de Felipe VI a Canadá.
El hueco dejado por el consejero delegado no fue ocupado por otra persona de la cúpula de Indra, por lo que la compañía tecnológica estará ausente durante la estancia de Felipe VI en Ottawa y Toronto. El jefe del Estado viajó a tierras canadienses en el Airbus oficial acompañado por el vicepresidente primero y ministro de Economía, Carlos Cuerpo, y la secretaria de Estado de Comercio, Amparo López Senovilla, mientras que los empresarios viajaron por su cuenta en vuelos regulares.
La parte más económica del viaje se desarrollará este miércoles en Toronto con un foro empresarial en el MaRS Center de la citada ciudad, en el que está prevista la asistencia de más de 170 directivos de ambos países. Indra tenía un puesto relevante en dicho acto debido a su reciente contrato de simuladores que firmó en enero con Canadá para formar a toda su red de profesionales de tráfico aéreo. El acuerdo marco incluye la formación en siete escuelas del país norteamericano para controladores aéreos y especialistas en servicios de vuelo, según se indicó en la nota de prensa publicada hace menos de cuatro meses.
El hecho de que De los Mozos se haya quedado en tierra en Madrid ha sido interpretado dentro de Indra como una muestra de que la destitución en diferido del primero dentro de la corporación no es tal y que, en la práctica y a todos los efectos, ya está fuera de la cúpula directiva a la espera de que se formalice el anuncio de quién le sustituye en su cargo en las próximas semanas.
El movimiento de apartar a De los Mozos cuadra con los intereses de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Su cofundador y ahora apoderado, Ángel Escribano, reclamó en varias ocasiones la salida del primero para allanar el camino de la venta de la compañía que creó junto a su hermano Javier Escribano. Un deseo que se ha visto cumplido tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y Simón, quien llegó al cargo precisamente tras la marcha de Ángel Escribano, para cerrar la salida de De los Mozos. El fundador de EM&E mantuvo fuertes enfrentamientos con este directivo durante su etapa en Indra, que cristalizaron finalmente en su propia salida. Ambos ya están fuera.
Las presiones de De los Mozos
Según las fuentes consultadas por este diario, De los Mozos fue una de las piedras en el camino para que no se realizase la fusión entre Indra y EM&E. Hay que recordar que el Ejecutivo de Pedro Sánchez fue quien frenó la misma, tras considerar que existía conflicto de intereses, al ser precisamente el presidente ejecutivo de Indra (Ángel Escribano) quien, con dinero público, pretendía adquirir la empresa que él mismo fundó, y de la que posee el 50% junto a su hermano Javier. A pesar de que la llama de la operación se mantuvo viva durante meses, las presiones de De los Mozos, consejero delegado de la empresa, junto al evidente conflicto de interés, acabaron por precipitar la salida de Ángel Escribano con el visto bueno —y el impulso— de la SEPI.
No obstante, el fundador de EM&E ejerce desde fuera de la firma pública su poder de influencia. Entre otras cosas, condicionó el avance de la operación a la salida de De los Mozos. El Ejecutivo de Sánchez mantiene el control en la tecnológica con una participación del 28% a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales. Hasta la salida de Ángel Escribano, EM&E poseía el 14,3% de la misma, siendo el segundo accionista, pero vendió todas sus acciones en cuanto abandonó el sillón presidencial, obteniendo 875 millones de euros en plusvalías.
