Ángel Escribano exigió la salida de De los Mozos de Indra para allanar la fusión con EM&E
Tuvieron varios enfrentamientos hasta que se produjo la marcha del cofundador de Escribano de la empresa pública

Ángel Escribano.
Indra sufría este lunes otro movimiento más en su cúpula directiva. José Vicente de los Mozos, consejero delegado de la corporación, abandonaba la compañía pública. Así lo comunicaba la firma estatal a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) antes de la próxima junta de accionistas que celebrará el 30 de junio, según una nota de información privilegiada enviada al organismo regulador.
El movimiento cuadra con los intereses de Escribano Mechanical & Engineering (EM&E). Su cofundador y ahora apoderado, Ángel Escribano, reclamó en varias ocasiones la salida de De los Mozos para allanar el camino de la venta de la compañía que creó junto a su hermano Javier Escribano, tal y como ha podido saber THE OBJECTIVE.
Un deseo que se ha visto cumplido tras el acuerdo alcanzado entre el Gobierno y Ángel Simón, presidente no ejecutivo de Indra y que llegó al cargo precisamente tras la marcha de Ángel Escribano, para cerrar la salida de De los Mozos. El fundador de EM&E mantuvo fuertes enfrentamientos con este directivo durante su etapa en Indra, que cristalizaron finalmente en su propia salida. Ambos están ya fuera.
Según las fuentes consultadas por este diario, De los Mozos fue una de las piedras en el camino para que se no se realizase la fusión entre Indra y EM&E. Hay que recordar que el Ejecutivo de Pedro Sánchez fue quien frenó la misma, tras considerar que existía conflicto de intereses, al ser precisamente el presidente ejecutivo de Indra (Ángel Escribano) quien, con dinero público, pretendía adquirir la empresa que él mismo fundó, y de la que posee el 50% junto a su hermano Javier.
A pesar de que la llama de la operación se mantuvo viva durante meses, las presiones de José Vicente de los Mozos, consejero delegado de la empresa, junto al evidente conflicto de interés, acabaron por precipitar la salida de Ángel Escribano con el visto bueno -y el impulso- de la SEPI.
No obstante, el fundador de EM&E ejerce desde fuera de la firma pública su poder de influencia. Entre otras cosas, condicionó el avance de la operación a la salida de De los Mozos. El Ejecutivo de Pedro Sánchez mantiene el control en la tecnológica con una participación del 28% a través de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales. Hasta la salida de Ángel Escribano, EM&E poseía el 14,3% de la misma, siendo el segundo accionista, pero vendió todas sus acciones en cuanto abandonó el sillón presidencial, obteniendo 875 millones de euros en plusvalías.
La influencia de Escribano fuera de Indra
Su influencia en Indra se encuentra ahora dividida en dos frentes distintos. El primero de ellos es claro: es el poseedor de la llave para que la venta de EM&E a Indra sea una realidad, cumpliendo con los deseos de Pedro Sánchez. El presidente pretende crear un «campeón nacional de defensa» para competir internacionalmente en este sector. La compañía con sede en Alcalá de Henares es fundamental para conseguirlo.
El segundo de los factores que permiten a Ángel Escribano tener virtual mando en plaza está en la tecnología de la que es propietario. Indra cuenta con varios contratos millonarios con EM&E como socio estratégico, como es el caso del Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR) 8×8 «Dragón» o el de la Torre Guardian 2.0 o el Vehículo de Apoyo de Cadenas (superan los 4.500 millones de euros). Escribano navega con viento a favor: la propiedad intelectual de sus innovaciones es un valor fundamental de su compañía, un aspecto clave en la negociación de la futura fusión.
En este tipo de operaciones siempre se contempla la cesión tecnológica —parcial o total, o con horquillas temporales—. El fundador de EM&E quiere garantizar el equilibrio entre las concesiones, el precio de la operación y el control sobre su empresa antes de cerrar una alianza. La venta se condiciona también a la propiedad de ciertas patentes que obligarían a Indra a pagar cánones anuales o a estar sujeta a limitaciones en el uso en determinados mercados internacionales. Todo con el Gobierno entre la espada y la pared. Si la fusión no llega a buen puerto, Escribano será un competidor directo de Indra, fragmentando el sector de la defensa español para competir más allá de nuestras fronteras. Y tendrá tecnología para hacerlo.
