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Economía

Ángel Escribano vuelve a EM&E como apoderado a las puertas de una fusión con Indra

Regresa a la empresa que fundó junto a su hermano días después de la venta de la participación de Escribano en Indra

Ángel Escribano vuelve a EM&E como apoderado a las puertas de una fusión con Indra

Ángel Escribano.

Ángel Escribano retoma poderes en Escribano Mechanical & Engineering (EM&E) antes de una operación corporativa con Indra, tras su abrupta salida de la presidencia de la empresa pública y la venta de la participación de la empresa que fundó a su hermano por unos 875 millones de euros. Su marcha se produjo precisamente por conflicto de interés en la venta de Escribano a Indra, al ser presidente de la empresa compradora -pública- y tratar de adquirir la corporación que él mismo fundó. Una operación cifrada entre 1.500 millones de euros y 2.300 millones de euros.

Pocos días después de su salida del capital de Indra, el Boletín Oficial del Registro Mercantil (Borme) refleja su nombramiento como apoderado de Escribano. El movimiento se interpreta como el paso definitivo para dotar de seguridad jurídica y técnica a la integración de capacidades en el futuro «campeón nacional» del sector.

La decisión sitúa a uno de los fundadores de la firma en el epicentro de la capacidad ejecutiva legal de la empresa. Este retorno a la primera línea de facultades no es un movimiento aislado. Se produce en un contexto de máxima ebullición en el sector, con Indra acelerando su hoja de ruta para consolidar un gran polo industrial que permita a España competir con autonomía en el complejo escenario europeo.

El papel de Ángel Escribano trasciende a partir de ahora más allá de la mera gestión diaria. Su figura emerge como el garante jurídico necesario para consumar una operación de integración de activos que se prevé inminente. Será el interlocutor en las conversaciones.

Un nombramiento con el que Escribano busca agilidad y blindaje en un proceso de fusión entre dos gigantes tecnológicos requiere una auditoría profunda (due diligence) en la cual la propiedad intelectual y las patentes de defensa son el activo más valioso. Su conocimiento exhaustivo de la tecnología propia garantiza que la transferencia de capacidades se realizará defendiendo los intereses de EM&E con máximas garantías.

Un mensaje de calma

La vuelta de Ángel Escribano al organigrama de poderes legales también trata de enviar un mensaje de calma al mercado. En un momento de cambios en la estructura de capital y posibles trasvases accionariales, la continuidad de la familia fundadora en puestos de decisión de la corporación asegura que el ADN de Escribano —caracterizado por su verticalidad productiva y su rapidez de respuesta— no se diluya en la gran estructura corporativa de Indra.

El regreso de Ángel Escribano como apoderado es la señal de que EM&E se prepara para la firma. La industria de defensa española no solo se juega su futuro en las cadenas de montaje de Alcalá de Henares, sino también en los despachos donde, a partir de ahora, la rúbrica de Escribano volverá a ser determinante.

UBS eleva su participación en Indra por encima del 3%

Por otra parte, el banco suizo UBS ha elevado su participación en Indra por encima del 3%, desde el 2,3% anterior, valorada en casi 272 millones de euros, según consta en los registros de la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) consultados por Europa Press. En concreto, los derechos de voto atribuidos directamente a las acciones han pasado del 0,0357% al 0,692%, mientras que los vinculados a instrumentos financieros han aumentado del 1,927% al 2,355%, de modo que la participación total de UBS se sitúa ahora en el 3,047%.

El 0,692% de derechos de voto atribuidos a acciones equivale a unos 1,22 millones de títulos, valorados en torno a 61,7 millones de euros al precio de 50,50 euros, mientras que el 2,355% asociado a instrumentos financieros representa aproximadamente 4,16 millones de acciones equivalentes, con un valor cercano a 210,1 millones de euros. La acción de la empresa capitaneada por Ángel Simón ha cerrado este viernes en Bolsa a 50,50 euros por título, con un retroceso del 1,71% en la sesión, lo que sitúa el valor conjunto de ambos paquetes –acciones e instrumentos financieros– en alrededor de 271,8 millones de euros.

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